Resumen viajero y personal del 2013

Resumen viajero y personal del 2013

Con el 2014 a punto de llamar a la puerta, es momento de echar la vista atrás y ver qué ha dado de sí este año en cuanto a viajes y experiencias personales se refiere. El balance ha sido bastante positivo aunque, como llevo diciendo desde que me contagié con el virus viajero, hubiera deseado recorrer más kilómetros, conocer más culturas y descubrir más horizontes.

Como cada año, todo empezó con Fitur. La verdad es que he perdido la cuenta de cuántas veces he asistido a esta feria internacional del turismo. Cuando trabaja en Barcelona era una cita obligada que continuó siendo así a mi llegada a Madrid. La gran novedad de este año es que en mi acreditación esta vez no ponía prensa sino bloguera de viajes, gracias al extraordinario trabajo que realizaron los organizadores del Travel Bloggers Meeting. A nivel personal, lo mejor de asistir a este encuentro profesional de la industria turística fue, sin duda, conocer en persona a un montón de compañeros de la blogosfera viajera, muchos de los cuales han pasado a ser amigos.

La primera escapada real me llevó en marzo a Albarracín, un delicioso capricho aragonés situado en la provincia de Teruel y considerado por muchos el pueblo más bonito de España. Si aún no conoces este hermoso rincón del viejo Aragón, no dudes en incluirlo en tu agenda viajera porque estoy convencida de que te encantará.

Albarracín. Teruel

A primeros de mayo regresé a mi adorada Granada con motivo de la presentación de las Rutas Culture Cocktails. Fue un escapada exprés y solo pasé un puñado de horas en esta ciudad andaluza pero fueron suficientes para caer de nuevo rendida ante su embrujo. Además, nuestra agenda fue muy interesante porque pude volver a recorrer la Alhambra, realizar una visita guiada por el Albaicín y asistir a un espectáculo de flamenco con el recinto nazarí iluminado como telón de fondo. Tras Granada, mis pasos me llevaron a Chinchón, el cuarto destino turístico más importante de la Comunidad de Madrid. Una villa medieval, coqueta y campechana, además de todo un referente en la cocina tradicional castellana.

Patio de los Leones. La Alhambra. Granada

Plaza Mayor de Chinchón. Madrid

A finales de junio asistí a mi primer blog tour internacional. El destino fue Cesenatico, una encantadora localidad italiana situada en la ribera de Emilia-Romagna. Fue un momento muy especial para mí porque por primera vez me sentí realmente parte de esta comunidad de locos viajeros que pretende acercar el mundo a todo aquel que quiera leernos.

Cesenatico. Italia

El mes de julio fue un combinado de aprendizaje y viajes. Y es que, después de mucho tiempo, volví a las aulas para asistir al curso de verano La nueva comunicación viajera: Blogs y Turismo 2.0 en España que el equipo de Travel Inspirers organizó en Aranjuez. Me apunté con un objetivo claro: seguir formándome y reciclándome como bloguera de viajes. Realmente valió la pena. Durante los cinco días que duró el curso, entre otros muchos temas, repasamos la situación de la industria del turismo y de la blogosfera viajera española, analizamos la relación destinos/bloggers y tratamos de descifrar cómo adaptar la profesión del periodismo de viajes al mundo 2.0. Puedes leer las conclusiones que extraje de este curso de verano aquí.

Curso de verano en Aranjuez

Después llegó mi primera incursión en tierras cántabras: Castro Urdiales. Había oído que en Cantabria el mar y la montaña se enlazaban para crear paisajes increíbles a lo largo de sus más de su costa y que sus pueblos marineros recogían buena parte de la belleza del norte de España. Castro Urdiales, dominando la bahía y protegido por los Picos de Europa,  no hizo más que confirmarme que todas estas afirmaciones son ciertas.

Castro Urdiales. Cantabria

A finales de julio pude hacer realidad una de mis asignaturas pendientes: volar en globo. Samsung se cruzó en mi camino y me invitó a dar un paseo en globo por Segovia para probar de qué era capaz el nuevo Galaxy S4 Zoom. Como comenté en su día, sobrevolar la ciudad a vista de pájaro fue una experiencia increíble que me dejó con ganas de repetir. Por mucho que trate de describir ese instante, tienes que vivirlo para saber qué se siente. Libertad, calma, emoción…

Paseo en globo. Segovia

Tras una breve escapada a Aranda de Duero, en la que pude conocer esta villa realenga de Castilla y León más allá de sus viñedos y fogones, el mes de agosto transcurrió entre Barcelona, Sitges y Teruel. Siempre que puedo, intento no viajar fuera de España en temporada alta para evitar la masificación de según qué destinos, por no hablar de la subida de precios. Además, poder dormir arropada en mi pequeño refugio turolense en pleno mes de agosto es algo que, como diría el famoso eslogan, no tiene precio.

Sitges. Barcelona

A finales de septiembre, regresé a Italia para participar en mi segundo blog tour internacional .Esta vez recorrí, junto a grandes blogueras de viajes, la provincia de Forlì-Cesena, una auténtica desconocida para mí que me dejó muy buen sabor de boca y no solo por su deliciosa gastronomía. Esta parte de la Romagna tiene muchos atractivos. Cesena y su preciosa Piazza del Popolo, Forlí y su arquitectura racionalista, Bertinoro, Dovadola…

Piazza del Popolo. Cesena. Italia

En octubre, y casi por sorpresa, volví a hacer la maleta. Y es que cuando me presenté al concurso que convocó Turismo de Bélgica: Flandes y Bruselas para viajar a Lovaina y Brujas en compañía del fotoperiodista Rafa Pérez no pensé que iba a ser yo la seleccionada para protagonizar esta aventura. Fue un viaje espectacular en el que aprendí a mirar estas dos joyas flamencas con otros ojos. Comprobé que Lovaina seguía siendo aquella ciudad joven, bonita y divertida que yo recordaba y que Brujas no había perdido ni un ápice de su irresistible encanto.

Muelle del Rosario. Brujas

En noviembre hice otra escapada a Barcelona y regresé a Chinchón para participar en su III Ruta de la Tapa. Finalmente, en este mes de diciembre por fin pude viajar a Soria, una provincia que ha superado todas mis expectativas. Me gustó mucho su recogida capital, disfrtuté sumergiéndome en la historia recorriendo el yacimiento arqueológico de Numancia y, sobre todo, comprobé, como había leído, que la Laguna Negra es un paraje natural realmente impresionante.

Laguna Negra. Soria

¿Y entre viaje y viaje? Muchas tertulias viajeras, alguna que otra despedida de blogueros/amigos que se lanzaron a recorrer el mundo, y mucho esfuerzo y cariño depositado en este blog que, con la ayuda de lectores como tú, crece día a día. ¿Mis deseos para el nuevo año? Poder seguir viajando y que la penosa situación que está atravesando el periodismo en general y el de viajes en particular mejore.

¡Nos vemos en enero!

¡Feliz 2014!

Descubriendo el yacimiento arqueológico de Numancia

Descubriendo el yacimiento arqueológico de Numancia

Tras mi escapada a tierras sorianas, he podido comprobar que el eslogan «Soria: Ni te la imaginas» es totalmente cierto. He vuelto sorprendida por su diversidad paisajística, por su rico patrimonio histórico y por la gastronomía de una región que injustamente todavía hoy sigue siendo una gran desconocida para muchos viajeros. Es por ello que después de mostrarte el increíble paraje de la Laguna Negra quiero invitarte a un viaje en el tiempo que se inicia hace algo más de 2.000 años y que hoy podemos revivir en el yacimiento arqueológico de Numancia.

Este yacimiento, símbolo de la resistencia y valentía de un pueblo frente a la poderosa Roma, está situado a 7 km. de Soria capital, en lo alto del Cerro de la Muela, que se eleva sobre la llanura en las inmediaciones de la población de Garray. Aunque puede visitarse por libre, siguiendo los paneles que encontrarás durante el recorrido, mi consejo es que realices una visita guiada porque si no, te dejarás por el camino muchos aspectos, anécdotas y curiosidades de la historia de Numancia (4€).

Numancia. Soria

Antes de empezar el itinerario por los restos de la ciudad celtíbera, en el centro de recepción de visitantes podrás ver un documental de siete minutos de duración en el que el Duero, en primera persona, te dará una visión global de lo acontecido en estas tierras.

Una historia que merece ser contada

Numancia fue fundada a principios del siglo II a.C. por los arévacos, la tribu más poderosa de los celtíberos, según relata el historiador romano Apiano. Esta ciudad encabezó la resistencia contra Roma a lo largo de 20 años, dos décadas de luchas y enfrentamientos en los que la historia se convirtió en leyenda. Y es que Numancia era una plaza vital por su estratégica ubicación. Situada en las confluencias del río Duero con el Tera y el Merdancho, era el nexo de comunicación entre el valle del Ebro y el valle del Duero.

Vista del Moncayo desde el recinto arqueológico de Numancia. Soria

El primer cónsul que fracasó en su intento de conquistar Numancia fue Nobilior en el año 153 a.C. De nada le sirvió el gran ejército ni los diez elefantes que trajo consigo de África. Según cuentan las crónicas, los numantinos lograron alcanzar con una piedra la cabeza de uno de esos elefantes que, enfurecido, contagió a los demás y se volvieron contra las tropas romanas. 6.000 romanos murieron en esta batalla el 23 de agosto, día consagrado a Vulcano. A partir de entonces, Roma declaró este día como «nefasto» de manera que ningún general romano volvió a librar una batalla en esa fecha.

En los años siguientes, los numantinos vencieron sucesivamente a los generales que Roma fue enviando. A su favor tenían su armamento ligero, su estrategia de guerrilla, con movimientos rápidos y por sorpresa de ataque y huida, y un terreno que dificultaba la movilidad del ejército romano acostumbrado al combate en formación. Por no hablar de que ellos sí estaban acostumbrados al frío invierno soriano. De hecho, con el inicio de las guerras celtibéricas, Roma decidió adelantar el comienzo de su año oficial de marzo a enero, de modo que los cónsules que se nombraran cada año para luchar en Hispania tuvieran tiempo suficiente para llegar e iniciar las campañas en primavera. Este cambio de fechas fijó el inicio de nuestro año actual. Curioso, ¿verdad?

Recinto arqueológico de Numancia. Soria

Desgraciadamente, la suerte de los numantinos cambió en el 134 a.C. A estas alturas, Roma no podía permitir que una simple ciudad celtíbera pusiera en jaque el prestigio de sus tropas y por ello envío a Numancia a su general más famoso, Publio Cornelio Escipión. Éste, en vez de iniciar un ataque directo contra la ciudad, lo que hizo fue aislarla con un férreo cerco, formado por siete campamentos, levantados en los cerros que rodean Numancia y unidos por un sólido muro de 9 km de perímetro. Ahora solo era cuestión de esperar.

Durante los once meses que duró el asedio, los numantinos trataron en varias ocasiones de plantarle cara al invasor pero sin éxito. Estaban sitiados, sin alimentos ni ganado, y la población se moría de hambre. Ante la inminente derrota, algunos guerreros numantinos lucharon entre ellos para morir en batalla como todo buen guerrero, otros optaron por suicidarse. Finalmente, la ciudad cayó por inanición en el verano del 133 a.C. Numancia fue arrasada, su territorio se repartió entre los indígenas que habían ayudado a Escipión y los pocos supervivientes fueron vendidos como esclavos. Pese a este trágico final, la actitud heroica de los numantinos nunca cayó en el olvido y fueron los propios romanos quienes a través de sus crónicas dieron a esta hazaña una dimensión universal. Ahora ya sabes por qué una de las definiciones del adjetivo numantino según la RAE es «que resiste con tenacidad hasta el límite, a menudo en condiciones precarias».

Recorrido por el recinto arqueológico

Para visitar el recinto arqueológico, contratamos una visita guiada. Antonio, nuestro guía, nos relató con todo lujo de detalles la historia de Numancia con tanta pasión que consiguió trasladarnos a aquellos tiempos. Además, hay que reconocer que lo tienen muy bien preparado porque a cada uno de nosotros nos dieron un receptor para escucharle sin problemas aunque nos alejásemos.

Receptor

Así fuimos descubriendo cómo, tras la conquista romana, los nuevos pobladores de Numancia empezaron a construir sobre la antigua ciudad dando como resultado lo que podemos ver hoy en día: la superposición de dos ciudades, la celtíbera y la romana. Su trazado no varió mucho respecto al de la anterior ciudad celtíbera cuyas calles estaban diseñadas de manera que pudiesen cortar el viento norte.

Para hacer más ilustrativa y didáctica la visita, se han reconstruido dos viviendas que nos permiten entender los cambios que se produjeron de una etapa a otra.

La casa celtibérica y la casa romana

Las viviendas celtibéricas, construidas con piedra, madera y adobe y techadas con una cubierta de paja, eran de planta rectangular y se dividían en tres estancias: una delantera destinada a labores artesanales -con una trampilla en el suelo para bajar a la bodega-, una habitación central donde comían y dormían, y otra trasera destinada a despensa. En cuanto a la comida, los celtíberos se alimentaban principalmente a base de cereales, frutos secos y legumbres, y bebían caelia, una cerveza hecha con trigo fermentado que, según narran las crónicas, era de «sabor áspero y calor embriagador». ¿Una curiosidad? Hoy en día puedes probar una Caelia, una cerveza artesanal, sin conservantes ni colorantes, que se fabrica en Soria tomando el testigo de los pobladores de Numancia.

Casa celtibérica. Numancia. Soria

Interior casa celtibérica. Numancia. Soria

Las casas romanas, por su parte, eran más grandes que las celtibéricas y estaban hechas de piedra. A través de un patio abierto, se accedía a un pequeño vestíbulo que daba paso a la cocina y a las habitaciones. La última estancia estaba destinada a granero y almacén de útiles agrícolas y comunicaba con un pequeño corral exterior para los animales.

Casa de época romana. Numancia. Soria

Interior casa romana. Numancia. Soria

La muralla celtibérica, los aljibes y el barrio sur

Justo al lado de la casa celtibérica, se ha reconstruido un tramo de la potente muralla celtibérica que rodeaba la ciudad. Desde lo alto se puede contemplar una buena panorámica de los cerros donde estaban los campamentos romanos -hoy señalizados con postes blancos- y de todo el conjunto del yacimiento arqueológico. Durante el recorrido, también se pueden observar pequeños baños, varios aljibes donde almacenaban el agua, y lo que se ha podido recuperar del llamado barrio sur. En esta zona del cerro, la más protegida de los vientos fríos del norte, es donde la clase dirigente romana construyó sus viviendas. Como se puede apreciar en los ruinas que quedan, muchas tenían un patio delantero rectangular con un pórtico de columnas.

Muralla celtibérica. Numancia. SoriaAljibe con escalera. Numancia. Soria

Casa con patio porticado. Numancia. Soria

Y hasta aquí este viaje en el tiempo que te proponía al principio de este reportaje. Un periplo cargado de heroicidades, de vencedores y vencidos, que puedes revivir si te animas a visitar el yacimiento arqueológico de Numancia.

INFORMACIÓN PRÁCTICA

Tarifas de entrada: Básica: 0,60€. Reducida: 0,30€ (grupos, previa solicitud). Entrada gratuita sábados y domingos. Visita guiada: 4€

Horario: Octubre – Marzo: de 10 a 14 y de 16 a 18h. Abril – Septiembre: de 10 a 14 y de 16 a 20h. Domingos y festivos: de 10 a 14h. Lunes cerrado, excepto festivos y vísperas de festivos.

Dirección: Ctra. Nacional 111 (a 7 Km. de Soria). Garray.

La Laguna Negra, uno de los parajes más bellos de la provincia de Soria

La Laguna Negra, uno de los parajes más bellos de la provincia de Soria

Durante el pasado puente de diciembre, por fin he podido conocer un destino que tenía pendiente desde hace mucho tiempo. Te hablo de Soria, esa pequeña gran desconocida, situada en el este de Castilla y León, que las plumas de Bécquer, Machado y Gerardo Diego inmortalizaron para siempre. Han sido solo tres días que realmente me han sabido a poco pero suficientes para descubrir el gran atractivo de estas tierras vertebradas por el Duero. Quería conocer su encantadora capital, sumergirme en la historia recorriendo el yacimiento arqueológico de Numancia y, sobre todo, comprobar con mis propios ojos si cuanto había leído sobre la Laguna Negra era cierto.

Rumbo a la Laguna Negra

A medida que nos acercábamos a Soria, la carretera se difuminaba entre espesos bancos de niebla que, junto a las bajísimas temperaturas que marcaba el termómetro del coche, casi nos hacen desistir en el intento de subir a la laguna. Pero la ilusión y el espíritu aventurero ganaron la partida y enfilamos los 50 kilómetros que separan Soria capital y el Parque Natural Laguna Negra y Circos Glaciares del Urbión.

El trayecto desde Soria hasta la laguna es realmente bonito ya que atraviesa el pinar del monte Valonsadero y pasa al lado del embalse de la Cuerda del Pozo. Un mar de agua dulce rodeado de bosques y montañas también llamado embalse de la Muedra, en memoria del pueblo que quedó anegado por el pantano en 1941. Este embalse, el único que regula el río Duero en su cabecera, abastece de agua a la ciudad de Soria y en verano es uno de los lugares preferidos por los sorianos ya que se puede practicar todo tipo de deportes náuticos, pescar y además cuenta con una serie de playas como la famosa Playa Pita. Unos kilómetros más adelante, con la compañía de las vacas al borde de la carretera, se llega al pueblo de Vinuesa desde donde parte una pista forestal que desemboca en el aparcamiento de la Laguna Negra.

Plano del embalse de la Cuerda del Pozo. Soria

Embalse de la Cuerda del Pozo. SoriaVacas junto a la carretera. Soria

Cuando llegamos enseguida nos dimos cuenta que no éramos los únicos que habían decidido empezar el puente visitando la Laguna Negra. De hecho, el parking estaba hasta la bandera y nos tocó aparcar en un lateral de la carretera. Nada más bajar del coche empezamos a intuir el encanto del entorno. La frondosa vegetación de los pinos centenarios y hayas, los matices cromáticos, pequeños arroyos casi congelados y un manto de nieve cubriendo los laterales del camino. Una explosión de naturaleza en estado puro.

Aparcando en la Laguna Negra. Soria

Un arroyo entre la nieve. Laguna Negra. Soria

Para entrar en calor, tomamos un café con leche en la pequeña cabaña de madera que hay al inicio de la ruta. Allí nos informaron de la campaña de recogida de firmas que han puesto en marcha los hosteleros de Vinuesa para exigir que la limpieza de la nieve en los accesos a la Laguna Negra se mantenga durante todo el periodo invernal y no sólo en fechas señalas. Por supuesto, firmamos para contribuir a fomentar las visitas a uno de los parajes más hermosos de España que he visto hasta la fecha.

Justo enfrente de la cafetería está la parada del autobús público que recorre los 1.800 metros que hay desde el parking hasta la laguna. El precio de ida y vuelta es de 1,20 euros. ¿Lo cogimos? La respuesta es que sí. Pero no por vaguería sino por llegar antes. Cada vez iba llegando más gente -más de 400 personas según leímos en la prensa al día siguiente- y queríamos disfrutar de la laguna con toda la tranquilidad que fuera posible.

Cafetería de la Laguna Negra. Soria.

El autobús que sube hasta la Laguna Negra. Soria

Desde donde nos dejó el autobús hay poco menos de 300 metros hasta llegar a los pies de la laguna. Imagino que en primavera y verano este trayecto se debe cubrir en un pispás pero la nieve y las placas de hielo que cubrían el sendero, sobre todo en el último tramo, lo hacían prácticamente intransitable. Todos íbamos en fila india, agarrados a las barandillas y casi sin levantar la vista del suelo para evitar una mala caída.

Panel de información de la Laguna Negra. Soria

Ascendiendo por el sendero a la Laguna Negra. Soria

Ni que decir tiene que el pequeño esfuerzo valió la pena. La Laguna Negra, encajada a unos 2.000 metros de altura, entre paredes de oscura roca gris y farallones, es un lugar fascinante y mágico en el que el tiempo parece haberse detenido. Su poderosa grandeza enseguida me envolvió y un escalofrío de emoción recorrió todo mi cuerpo. Estaba helada, teñida de blanco, y todos los adjetivos que había oído de ella se quedaban cortos para expresar tanta belleza.

Laguna Negra. Soria

Vistas de la Laguna Negra. Soria

Hace unos dos millones de años, la Laguna Negra estaba dentro de un glaciar que se iniciaba en las proximidades del Pico Urbión y que descendía por el cinturón rocoso que la circunda hasta llegar al valle del Revinuesa. Los acantilados, al encontrarse más expuestos al sol, fueron sometidos a sucesivos hielos y deshielos que provocaron el desprendimiento de los grandes bloques de piedra que se ven sobre la laguna. Pero la Laguna Negra no es la única laguna glaciar de la sierra de Urbión. Hay dos más, la Larga y la Helada, que se encuentran a mayor altitud.

Pasarelas. Laguna Negra. Soria

Bordeando la laguna hay una serie de pasarelas de madera, salpicadas de miradores, en los que puedes perder la noción del tiempo haciendo fotos y disfrutando del juego de sombras y luces que se reflejan en sus heladas aguas. Nos hubiera gustado llegar al sendero que culmina en una de sus cascadas pero el espesor de la nieve -a mí me llegaba hasta las rodillas- nos lo impidió. Lo que sí pudimos hacer, con mucha cautela, fue llegar hasta la orilla para admirar este espectacular paraje natural desde otra perspectiva y, de paso, dar unos pasos sobre su superficie congelada.

La Laguna Negra helada. Soria

Siguiendo el consejo de los agentes medioambientales, la vuelta la hicimos por la senda del Arroyo de la Laguna ya que el camino estaba en mejores condiciones. Para volver al parking esta vez no cogimos el autobús. Ya no era necesario. Yo tenía mis fotos y la avalancha de personal que seguía llegando a la laguna ya no era un problema. Así que iniciamos el descenso con toda la calma del mundo, disfrutando de un paisaje agreste que guardaré en mi memoria toda la vida.

Iniciamos el descenso. Laguna Negra. Soria

Paisaje del Parque Natural Laguna Negra. Soria

Una de las muchas leyendas que envuelven a esta laguna cuenta que se llama Laguna Negra porque el lago no tiene fondo y de ahí su color oscuro, pero en realidad su nombre obedece al reflejo que provocan en sus aguas las enormes rocas que la cercan. Será cuestión de comprobarlo en primavera, porque volver, pienso volver.

Cómo llegar a la Laguna Negra desde Soria capital:

Desde Soria a la Laguna Negra hay 50 kilómetros. Tienes que coger la N-234 dirección Burgos hasta llegar a Cidones. Al final de este pueblo, hay que tomar el desvío a mano derecha dirección Vinuesa. Cerca de esta localidad ya verás los letreros que indican el camino hasta la Laguna Negra.

Mundo nieve: novedades de las estaciones de esquí catalanas

Mundo nieve: novedades de las estaciones de esquí catalanas

La semana pasada, la Asociación Catalana de Estaciones de Esquí y Actividades de Montaña (ACEM) y la Agencia Catalana de Turismo (ACT) presentaron en Madrid la nueva temporada de nieve para el invierno 2013-14. Tanto si nunca has esquiado en Cataluña como si eres un auténtico fan de las pistas catalanas, sigue leyendo porque esta nueva campaña viene cargada de novedades muy interesantes.

¿Por qué esquiar en Cataluña?

Para empezar debes saber que Cataluña cuenta con una larga tradición en la práctica del esquí, de hecho, la primera estación que se inauguró en España fue La Molina en 1943. Cuatro años más tarde abrió sus puertas la estación de Vall de Núria y en los años 60 y 70 el número de estaciones no dejó de crecer. Hoy en día operan 16 estaciones, 10 de esquí alpino y 6 de esquí nórdico. ¿El resultado? 600 kilómetros de pistas, o lo que es lo mismo, el mayor dominio esquiable en España en el que cada caño se dan cita más de dos millones de esquiadores.

Baqueira Beret

Las 10 estaciones de esquí alpino de Cataluña son: Baqueira Beret ((Val d’Aran), Boí Taüll Resort (Alta Ribagorça), Port Ainé y Espot (Pallars Sobirà), La Molina (La Cerdanya), Masella (La Cerdanya), Port del Compte (Solsonès), Tavascan (Pallars Sobirà), Vall de Núria (Ripollès) y Vallter 2000 (Ripollès).

Por su parte, las 6 estaciones de esquí nórdico son: Aransa, Guils Fontanera y Lles (La Cerdanya), Sant Joan de l´Erm y Tuixent-La Vansa (Alt Urgell) y Virós Vallferrera (Pallars Sobirà).

A esta completa oferta de esquí alpino y nórdico, hay que sumarle una gran variedad de actividades lúdicas y deportivas: telemarc, raquetas de nieve, excursiones y paseos en trineos tirados por perros, motos de nieve, quads, heliesquí y hasta vuelos panorámicos en helicóptero, entre muchas otras. Sin olvidarnos de otro de los puntos fuertes del Pirineo catalán, sus espectaculares escenarios naturales con enclaves como la Vall de Núria, el Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici o la Val d’Aran. Además, en los alrededores de las estaciones de montaña encontrarás todo tipo de alojamientos entre los que destacan pequeños hoteles y casas rurales con encanto.

Y lo más importante de todo: los expertos coinciden en que este año va a ser excepcional  porque estamos ante el mejor inicio de temporada de los últimos años. No solo hay nieve en todas las estaciones sino que además las bajas temperaturas favorecen su conservación y facilitan la producción de nieve con los cañones. Desde el pasado fin de semana, la mayoría de estaciones ya han abierto sus puertas y el resto lo harán en los próximos días. ¡Empieza la temporada!

Boí Taüll

Principales novedades de la temporada 2013/2014 

Para esta nueva temporada, las estaciones catalanas han invertido casi seis millones de euros enfocados a promover la práctica del esquí, recuperar a aquellos esquiadores que se decantaban por el Pirineo francés, incrementar el número de esquiadores del resto de España y promover el esquí escolar y familiar. En cuanto a infraestructuras, las partidas más importantes se han destinado a optimizar las instalaciones, mejorar las pistas, reforzar las redes de producción de nieve y a algo que aprecian mucho los esquiadores, extender la presencia de telesillas desembragables.

Pero, sin duda, lo que hace más atractivo la elección del Pirineo catalán para esquiar este invierno es que, conscientes de la crisis, la mayoría de estaciones han congelado el precio de los forfait e incluso algunas, como la Vall de Núria, Vallter 2000 o Espot y Port Ainé, los han bajado. Además, en todas las estaciones del Grupo FGC se podrá pagar a plazos los forfait de temporada y las estaciones de esquí de fondo van a potenciar el forfait de temporada “Tot Nòrdic” con acuerdos con estaciones de fondo del Pirineo francés.

Por otro lado, durante 2014 las estaciones catalanas acogerán importantes eventos y competiciones. Se organizarán dos etapas de la Vuelta Ciclista a Cataluña, la Copa del Mundo FIS de Snowboard SBX, la Copa de Europa para personas con discapacidad y las finales de la Copa del Mundo de Snowboard SBX, también para personas con discapacidad.

Como no quiero extenderme más, ya que puedes consultar el resto de nuevas propuestas, como la diversificación de los paquetes y los precios, en las webs de las estaciones, te dejo con la novedad que creo que más te puede interesar: la apertura del área de esquí nocturno en Masella. Y es que en esta estación se han iluminado un total de 13 pistas que suman 10 km esquiables, enlazados por 7 remontes, en las que se podrá alagar la jornada de esquí durante todos los viernes y sábados de la temporada. Con estas muevas instalaciones, Masella se posiciona como el dominio de esquí nocturno más grande de todo el sur de Europa.

Masella

Informado quedas. Nieve de calidad, variedad de actividades, una gran oferta complementaria y precios competitivos. Esta es la tentadora oferta que nos proponen las estaciones catalanas. ¿Nos vamos a esquiar a Cataluña?

Un paseo otoñal por las playas de Barcelona

Un paseo otoñal por las playas de Barcelona

Tal vez porque parece ser que el frío ha decidido instalarse definitivamente en Madrid o por pura y dura morriña, hoy quiero hablarte de una de las cosas que más me gustaba hacer en Barcelona por estas fechas: pasear por sus playas. Los que me conocen saben que no soy muy aficionada a ir a la playa en verano y que no aguanto más de cinco minutos tumbada al sol. Soy más bien de las de un buen baño y al chiringuito a leer la prensa. En cambio, en otoño, la cosa cambia. Me encanta abrigarme y rendirme al placer de pasear por la arena, con los pantalones remangados, dejando que la brisa golpee mi cara y con la mejor banda sonora que puedo imaginar, el rumor de las olas. Un partido de voley-playa con los amigos y una buena paella frente al mar. ¿Quién dijo que las playas sólo son para el verano?

Una mañana de otoño en las playas de Barcelona

Viendo lo estupendo que luce en la actualidad el litoral de Barcelona, cuesta creer que durante mucho tiempo la ciudad viviera prácticamente de espaldas al mar. Y es que hasta la primera mitad del siglo XX, a excepción de la playa de la Barceloneta, buena parte de la costa era un enjambre de fábricas y guetos marginales con unos niveles de degradación considerables. El gran cambio llegó a raíz de los Juegos Olímpicos de 1992. La celebración de las Olimpiadas no sólo puso a Barcelona en el punto de mira internacional sino que supuso una reestructuración de todo su litoral que se completó con la últimas intervenciones realizadas con motivo del Fórum Universal de las Culturas de 2004. ¿El resultado? Una ciudad abierta al mar con casi cinco kilómetros de playas accesibles que nos que invitan a disfrutar del Mediterráneo durante todo el año.

Barcelona playa a playa

Barcelona cuenta con 10 playas muy bien comunicadas gracias al transporte público. A primera vista pueden parecer todas iguales, con su arena fina y dorada y sus aguas poco profundas, pero si me acompañas en este paseo pronto comprobarás que cada una de ellas tiene su propia personalidad, su ambiente y su público. Te propongo un trayecto de sol y playa, sí, pero también un recorrido por la historia de Barcelona y su relación con el mar.

Mapa de las playas de Barcelona

Si iniciamos este paseo por el sur, la primera playa que nos encontramos es la de Sant Sebastià, una de las más antiguas y tradicionales de la ciudad. Como curiosidad te diré que aquí se instalaron los primeros establecimientos de baño que se abrieron en Barcelona a mediados del siglo XX. Uno de los más populares eran los baños de San Sebastián ya que fueron los primeros en crear una zona de baño en la playa que podían frecuentar tanto hombres como mujeres. ¡Toda una revolución en aquellos tiempos!

Playa de Sant Sebastià. Barcelona

Hoy en día, la fisonomía de esta playa está marcada por la presencia del hotel W Barcelona que desde 2009 ya forma parte del skyline de la ciudad. A muchos les parece una atrocidad ya que atenta contra la ley de costas y a otros, en cambio, les encanta ver esta enorme vela ondeando estática sobre el cielo de Barcelona. Polémicas al margen, lo cierto es que desde las inmediaciones de este hotel se divisa una preciosa panorámica de la costa. Tip de viaje: hablando de vistas espectaculares, en el Passeig Joan de Borbó puedes coger el Teleférico del Puerto, un trasbordador aéreo que enlaza el puerto con el Mirador de Miramar, en la ladera de Montjuic.

Hotel W Barcelona

Panorámica del litoral barcelonés

Teleférico del Puerto. Barcelona

Tras rebasar los 420 metros de la playa de Sant Miquel, llamada así por la cercana iglesia de Sant Miquel del Port, llegamos a la playa de la Barceloneta, una de las más populares y animadas de Barcelona. Como está muy cerca del centro, aquí los turistas acuden en masa ya que está llena de chiringuitos y locales para tomar una copa. También cuenta con muchos equipamientos deportivos y de ocio como pistas de voley-playa y zonas de juegos infantiles, además de varias tiendas que alquilan equipos de surf y bicicletas.

Voley-playa en la playa de la Barceloneta. Barcelona

La playa de la Barceloneta toma su nombre del barrio más marinero de Barcelona ya que los pescadores fueron los primeros en establecerse en esta zona de la ciudad. Afortunadamente, la Barceloneta aún conserva ese aire de pueblo que siempre la ha caracterizado. Calles estrechas, fachadas ennegrecidas por el salitre, ropa tendida en los balcones…. Un barrio humilde, sí, pero, pero muy auténtico y atractivo, en el conviven comercios de toda la vida, viejas bodegas y bares, junto a algunos de los mejores restaurantes de la ciudad para comer pescado y marisco fresco. Dos tips gastronómicos: en el restaurante Can Solé, todo un clásico de Barcelona, preparan un delicioso arroz caldoso con bogavante. No es barato pero merece la pena (C/ Sant Carles, 4). Una opción mucho más económica la encontrarás en Can Paixano, una tasca muy conocida por su bocadillos y sus vinos espumosos a precios populares. Lo malo es que siempre está hasta la bandera (Carrer de la Reina Cristina, 7).

Playa de Somorrostro. Barcelona

Siguiendo rumbo hacia el norte, nos encontramos con la playa del Somorrostro. Hasta el 2010 este tramo del litoral formaba parte de la playa de la Barceloneta pero el ayuntamiento decidió, en un acto de memoria histórica, cambiarle el nombre para recordar que aquí hubo un barrio chabolista en el que malvivían miles de barceloneses. Entre ellos Carmen Amaya, la bailaora de flamenco más famosa de todos los tiempos. Este barrió fue derribado en 1966 coincidiendo con la visita de Franco a Barcelona para asistir a unas maniobras navales.

Por suerte, aquellos días ya han quedado para la posteridad y la imagen que nos ofrece es bien distinta. Una playa moderna y cosmopolita que se extiende a los pies del pez metálico diseñado por el arquitecto Frank Gehry. Tip de viaje: si quieres vivir una experiencia original y divertida, a pie de playa está el Icebar, un bar de hielo en el que podrás tomarte una copa a 5 grados bajo cero. ¿Más opciones? Los clubs Shoko y Sotavento.

Icebar. Playa de Somorrostro. Barcelona

Entre las playas de Somorostro y la Nova Icària está el Port Olímpic que se construyó para albergar las competiciones de vela de los Juegos Olímpicos del 92. Desde entonces, se ha convertido en una de las zonas de ocio más populares de la ciudad tanto de día como de noche gracias a su variada oferta de restaurantes y a su animada vida nocturna. Aquí están  los dos rascacielos más altos de Cataluña, el Hotel Arts y la Torre Mapfre.

El Hotel Arts, laTorre Mapfre y el pez dorado de Frank O. Gehry. Barcelona

Puerto Olímpico. Barcelona

Pasado el Port Olímpic, llegamos a la playa de la Nova Icària que se creó a raíz de la urbanización de la Vila Olímpica. Al igual que la Barceloneta, es una de las más frecuentadas del litoral de Barcelona tanto por los turistas como por los locales. Es el mejor lugar para ver y ser visto y una de las playas mejor equipadas: punto de información, consigna, duchas y lavabos públicos adaptados, equipamientos deportivos, zonas de juego para los más pequeños…. Tip gastronómico: justo encima de la playa, en el paseo, está El Chiringuito Las Sardinitas de Moncho’s, un local al que suelo acudir siempre que puedo para comerme una paella frente al mar. Si te dejas caer por allí, pide una ración de calamares. Están buenísimos.

Playa de la Nova Icària. Barcelona

Paella del Chiringuito Las Sardinitas de Moncho's. Barcelona

La playa del Bogatell también es fruto del legado olímpico que impulsó la apertura de la ciudad al mar. Su público es mayoritariamente gente joven y deportista que accede a esta playa en bici para correr, jugar al ping-pong o al voley-playa. Prácticamente encontraremos el mismo ambiente en la siguiente playa, la Mar Bella, donde también acude mucha gente para hacer deporte, estudiantes de las facultades cercanas y los vecinos del barrio del Poblenou. Cuenta con una base náutica que organiza salidas en crucero, kayak y catamarán por el litoral de la ciudad y con un complejo deportivo. Tip de viaje: si te gusta practicar el nudismo, hay una zona protegida por una pequeña colina cerca del espigón de Bac de Roda que también frecuenta el público gay.

Playa del Bogatell. Barcelona

Playa Mar Bella. Barcelona

Las dos siguientes playas, Nova Mar Bella y Llevant, son las que están más alejadas del centro y por tanto las más tranquilas y familiares de toda la costa. Dos buenas elecciones para los que buscan un momento de relax frente al mar sin aglomeraciones. La playa de Llevant está justo al lado del Fórum que cuenta con su propia zona de baños. Una playa artificial de agua salada a mar abierto con tumbonas de piedra y zona de juegos infantiles, marcada por la presencia escultórica de la placa fotovoltaica del Fórum. Tip de viaje: en la Nova Mar Bella hay un parking gratuito para dejar el coche.

Niños jugando en la playa de Llevant. Barcelona

Y hasta aquí este recorrido por las playas de Barcelona. Un litoral que forma parte del día a día de la ciudad durante todo el año y que espero haberte animado a conocer en tu próxima visita a Barcelona.

Cómo llegar a las playas de Barcelona

Aunque hay muchas líneas de autobuses que llegan hasta la Vila Olímpica, la forma más rápida para llegar a las playas es el metro, en concreto, la línea 4 pasa muy cerca de las playas.