por Alícia Bea | Oct 16, 2013 | Gastronomía
Durante mi blog tour por Forlì-Cesena tuve ocasión de disfrutar plenamente de la gastronomía de esta provincia italiana. No podía ser de otra manera teniendo en cuenta que el leitmotiv de esta convocatoria era el buen vivir… ¿O es que acaso alguien duda que rendirse a los placeres de la buena mesa no forma parte de la esencia de vivir bien?
He de confesar que si no he ganado algún kilo de más en este viaje ha sido porque nuestro apretado programa nos tenía todo el día arriba y abajo. Porque comer, he comido y mucho. Desde siempre me ha encantado la cocina italiana y tras estos días en Forlì-Cesena, solo puedo decir que aún me gusta más. De hecho, los únicos «souvenirs» que me he traído de vuelta han sido queso y vino.

Además, y aquí debo felicitar a los organizadores del #buonvivere blog tour por tener muy claro que el viajero del siglo XXI lo que busca son experiencias, no nos asomamos a la gastronomía de esta zona como meras espectadoras sino que literalmente nos manchamos las manos vendimiando y participando en la elaboración de algunas de sus especialidades típicas.
¿Me acompañas en este recorrido enogastronómico?
PIADINA
En ningún menú puede faltar la piadina romagnola, el producto más famoso de esta provincia. Un exquisito pan, elaborado con harina de trigo, que ya se consumía en la época de los romanos. Nosotras aprendimos a cocinarla en el taller que nos prepararon en la Trattoria Montepaolo de Dovadola. Aquí te dejo la receta del chef Franco Gamberini por si te animas.

Ingredientes:
Harina de trigo (1 kilo.). Manteca de cerdo (200 g.).
Leche (200 g.). Agua (320 g.). Sal (20 g.). Levadura en polvo (30 g.)
Come si fa? Coloca la harina en una superficie de trabajo lisa. Abre un hueco en el centro y añade la manteca de cerdo, la leche, la sal y la levadura en polvo. Mézclalo todo con los dedos, añadiendo agua tibia hasta crear una masa suave e uniforme, y déjala reposar durante 30 minutos. A continuación, divide la masa en porciones de unos 200 gramos cada una y estíralas con un rodillo hasta conseguir un grosor de 1 cm. Pínchalas con un tenedor y cocínalas en una sartén antiadherente por ambos lados hasta que las burbujas de la masa estén bien tostadas. ¡Listas! Córtalas en porciones y cómetelas como prefieras, rellenas o como acompañamiento de quesos y embutidos. Si quieres, también puedes freír la masa en aceite bien caliente. ¡Buon appetito!


PASTAS: PASSATELLI Y TAGLIATELLE
Mamma mia… ¡La pasta! Da igual si es seca o fresca. Soy una incondicional de la pasta italiana. Gnocchi, spaghetti, penne, fetuccini, ravioli, lasagne, tortellini… En Emilia-Romagna la preparan de mil formas pero, sin duda, me quedo con sus dos especialidades más típicas: los passatelli y las tagliatelle.
Los passatelli es una sencilla y sabrosa sopa con pasta que tradicionalmente preparaban los campesinos de esta zona para calmar el hambre en los fríos días de invierno. Sus característicos fideos gordos se elaboran con pan rallado, queso parmesano, huevo, nuez moscada, ralladura de limón y caldo de pollo. En la Trattoria Montepaolo probamos su receta de passatelli su crema di porro e formaggio di fossa. ¡Una delicia! También pudimos degustar otra de sus especialidades: las tagliatelle al ragu di Chianina.


QUESOS
Los que me conocen ya saben que lo mío con el queso es puro vicio y que no me resisto a probarlo en cualquiera de sus presentaciones. Durante estos días en Italia he probado tres que me han dejado un fantástico sabor de boca: el squacquerone, el formaggio di fossa y el que para mí es el rey de los quesos italianos, el parmigiano reggiano.
El squacquerone di Romagna es un queso fresco y cremoso que suele tomarse como acompañamiento de la piadina. Su origen es muy antiguo y también está vinculado al mundo rural. La leche de vaca que se utiliza para su producción proviene exclusivamente de las explotaciones situadas dentro de los Apeninos romañolos. Otra especialidad local es el formaggio di fossa, que pede ser de pura leche de oveja o una mezcla de leche de oveja y vaca. Su nombre hace referencia a su proceso de elaboración ya que se deja madurar durante tres meses en una especie de cuevas excavadas en la tierra. Las especiales condiciones de temperatura y humedad de estas «fossas» le proporcionan un sabor picante y un fuerte aroma.


Por último, déjame hablarte de una de las joyas de la gastronomía italiana, el parmigiano reggiano. Un queso curado, amparado en la D.O. Parmigiano-Reggiano, de inconfundible sabor y olor, que se elabora como hace ocho siglos, de forma natural y artesanal. En pequeñas porciones, rallado sobre platos de pasta y ensaladas, regado con aceite de oliva o vinagre balsámico de Módena… Cualquier opción es válida cuando se trata de un buen parmigiano.
VINOS
Italia, la antigua “Enotria” (tierra de vinos) griega, es uno de los principales productores de uva del mundo. Emilia-Romagna es solo una de sus 20 regiones vinícolas. En esta zona, limitada al norte por el Po y al oeste por los Apeninos, bajo la influencia climática del Adriático, las cepas más cultivadas son la albana, la sangiovese y la trebbiano. Para acercarnos a la cultura del vino, tan arraigada en estas tierras, los organizadores del #buonvivere nos prepararon sendas visitas a dos bodegas de Forlì-Cesena: Altavita y Tenuta Masselina.

El paisaje que rodeada a las bodegas Altavita es una preciosidad. 20 hectáreas de viñas, olivares y frutales que dominan el horizonte, entre las primeras colinas de Cesena y y Sorrivoli. El entono ideal para el cultivo de las uvas sangiovese y albana. Recuerdo con especial cariño esta visita porque aquí pudimos participar en el proceso de la vendimia, seleccionando a mano cada uno de los racimos. Una tarea laboriosa, cansada, pero muy gratificante ya que el año que viene el fruto de mi trabajo estará listo para ser degustado. De entre todos los vinos que probamos en la cata posterior a la vendimia, me quedo con el Tempora 2007 Reserva, un Sangiovese extraordinario.


Por su parte, la visita a los viñedos de Tenuta Masselina fue un auténtico paseo por las nubes. El día amaneció nublado y la bruma del cercano Adriático cubría el hermoso paisaje que discurre entre las llanuras de Imola y Faenza. En esta bodega, además de producir excelentes caldos como el 147 (100% Chardonnay) o el 138 (100% Sangiovese), elaboran el denominado Vino delle Anfore, un vino que, según nos explicaron, nace de la unión entre la tierra, el hombre, el arte y la cultura de la antigua Romagna. ¿Su principal característica? Su fermentación se realiza en barriles de terracota.



CAFÉ
En Italia, un café solo o espresso es mucho más que una pequeña taza de café fuerte. Es todo un arte. Uno de sus símbolos gastronómicos más importantes. Para conocer todos los secretos que se esconden detrás de un buen espresso, visitamos las instalaciones de la empresa Torrefazione Estados Cafè en Forlí. El procesamiento, el tostado, el mezclado, la forma de prepararlo, la correcta actuación del camarero… Cada detalle suma y cuenta para conseguir un auténtico espresso italiano.

Nota: Este post forma parte de mi viaje por la provincia de Forlì-Cesena durante el Buonvivere Blog Tour, organizado por la Settimana del Buon Vivere en colaboración con 21grammy.
por Alícia Bea | Oct 9, 2013 | Italia
Cesena es uno de los motivos por los que he vuelto, una vez más, enamorada de Italia. Una ciudad que se mueve al ritmo de las dos ruedas -casi imposible captar una imagen suya sin que una bicicleta se cuele en tu encuadre-, de rancio abolengo, de edificios únicos y de gente amable y cercana. Una ciudad que sabe a piadina y a squacquerone. Que hay que degustar a paso lento, sorbo a sorbo. Como se debe tomar el Sangiovese, uno de sus vinos más preciados.


Si tienes previsto visitar esta ciudad, lo primero que debes saber es que Cesena es una localidad que puedes recorrer a pie ya que sus principales puntos de interés están muy cerca. Así que olvídate del transporte público, hazte con un buen mapa en la oficina de turismo (Piazza del Popolo, 15) y descubre a tu ritmo los mejores rincones de la que es, junto a Forlì, una de las dos capitales de la provincia de Forlì-Cesena.
Un buen punto de partida para empezar a desentrañar los secretos de Cesena es la propia Piazza del Popolo. Esta plaza fue construida a principios del siglo XV por orden de la Casa Malatesta, una familia italiana que gobernó esta ciudad y a la que Cesena debe buena parte de su rico patrimonio artístico y monumental. Cuando la visité, un sábado por la mañana, verdaderamente hacía honor su nombre. Era día de mercado y era prácticamente imposible disfrutar de su fisonomía con tanta gente fisgoneando entre las paradas. Puestos de ropa, caramelos, bolsos y maletas… Un mercadillo en toda regla. Suerte que pudimos regresar unas horas más tarde para recorrerla ya vacía.


Aquí, además del Ayuntamiento, situado en el Palazzo Albornoz, se encuentra uno de los símbolos más universales de la ciudad, la Fontana Masini, una preciosa fuente construida en piedra blanca de Istria en 1588, diseñada por Francesco Masini, un arquitecto local que pertenecía a una de las familias patricias más ilustres de la ciudad.

Justo detrás de esta fuente, una empinada calle empedrada nos lleva hasta las inmediaciones de la Rocca Malatestiana, una de las fortalezas más imponentes que podemos encontrar en Emilia-Romagna. Aunque se empezó a construir por iniciativa de Galeotto Malatesta en 1380, hasta 1480 no finalizaron las obras de este complejo defensivo que domina la ciudad. Precisamente gracias a su ubicación, sobre la colina de Garampo, nos ofrece unas espectaculares vistas de la ciudad cuando recorremos su cinturón de murallas. En días despejados, incluso se puede ver el mar Adriático ya que está a tan solo 15 kilómetros. En su gran patio interior destacan dos torres: la Torre Palatium -sede del Museo de Historia de la Agricultura- y la Torre Maestra que alberga una interesante colección de armaduras de la época.



Si volvemos sobre nuestros pasos y salimos de la Piazza del Popolo por la siempre animada Vía Zeffirino Re, enseguida llegaremos al Palazzo del Ridotto y al Duomo di San Giovanni Battista. En el Palazzo del Ridotto, una gran escultura de bronce honra la figura de Pío VI. Como nos explicó nuestra guía, Elena Righi, Cesena se conoce como la «ciudad de los tres papas» aunque en realidad solo dos nacieron aquí: Pío VI y Pío VII. Eso sí, también fue sede del obispado de Pío VIII y de ahí su sobrenombre.


Por su parte, el Duomo de Cesena nos muestra una fachada exterior, sobria, sencilla y típicamente románica, que poco tiene que ver con los tesoros que alberga en su interior. Como la Capilla de la Madonna del Popolo, una de las más bonitas que he visto durante este viaje, con sus columnas corintias de mármol policromado y sus frescos de Corrado Giaquinto.


Muy cerca de aquí se encuentra uno de esos rincones que por sí solos ya justifican la visita a esta ciudad. Te hablo de la Biblioteca Malatestiana. Este espacio, levantado en 1447 por voluntad de Malatesta Novello, está considerado la obra maestra de las bibliotecas humanístico-conventuales ya que ha llegado intacta hasta nuestras días conservando la misma estructura y el mobiliario que lucía en el siglo XV. No puedo mostrarte ninguna foto de su interior porque está prohibido fotografiar la sala absidal de tres naves en la que se conservan sus 340 valiosos códices. De hecho, para no alterar el microclima ni las condiciones de temperatura y humedad de la sala, aquí jamás se ha empleado la electricidad, ni siquiera una vela, y solo se puede entrar en grupos reducidos y siempre bajo la atenta mirada de su vigilante. Pude contemplarla solo un par de minutos, pero te aseguro que el fue el momento más fascinante que viví en Cesena. Sentí como nunca el peso de la historia sobre mis hombros. La tímida luz de la mañana entrando por los ventanales, el silencio, los manuscritos reposando en el mismo lugar que fueron dejados… Casi 600 años de historia frente a mí. Dos curiosidades más: fue la primera biblioteca pública de Italia y forma parte del programa Memoria del Mundo de la UNESCO. El precio de la entrada es de 5€ pero es una visita guiada.
Donde sí está permitido tomar fotografías es en el resto de dependencias que forman parte de esta biblioteca, como la Biblioteca Antica, donde se conservan cerca de 250.000 volúmenes, entre ellos 287 incunables y manuscritos que van del siglo XVI al siglo XIX.


La última parada que realizamos en Cesena nos llevó hasta el Teatro Alessandro Bonci (Piazza Mario Guidazzi). Se inauguró en 1846 y hoy está considerado uno de los mejores teatros de la región gracias a la perfección de su acústica.


Nota: Este post forma parte de mi viaje por la provincia de Forlì-Cesena durante el Buonvivere Blog Tour, organizado por la Settimana del Buon Vivere en colaboración con 21grammy.
por Alícia Bea | Oct 3, 2013 | Italia
Acabo de volver de Italia y ya la echo de menos. Será por la proximidad geográfica, por el carácter mediterráneo que compartimos, por la historia que cuenta cada una de sus ciudades, por su gastronomía… No lo sé. Lo único cierto es que en Italia me siento como en casa. ¿Por qué no decirlo? La bota de Europa que me tiene completamente enamorada desde que puse por primera vez mis pies en ella con diecisiete añitos.
Estos días que he pasado recorriendo la provincia de Forlì-Cesena en el #buonvivere blog tour no han hecho sino confirmármelo. Gracias a mi anterior viaje a Cesenatico, ya conocía un pedacito de la costa de Emilia-Romagna. Ahora ya sé qué secretos guarda en su interior.


A nivel personal puedo decir que este viaje también ha sido todo un descubrimiento. Como ya comenté en mi anterior post, he tenido la inmensa suerte de compartir esta experiencia con grandes blogueras de viajes de las que he aprendido muchísimo. Como personas y como grandes profesionales de la comunicación viajera. También me ha servido para darme cuenta de que mi inglés es bastante mejor de lo que me temía y de que debo seguir aprendiendo italiano porque es un idioma que me encanta.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Penny Sadler, Alessandra Catania, yo, Cacinda Maloney, Lanora Mueller, nuestra guía en Cesena, Catherine Sweeney y Megan Smith.
¿Qué he hecho durante estos cinco días? Además de visitar preciosas ciudades como Cesena y Forlì y descubrir rincones llenos de encanto como la pequeña Dovadola, he tenido tiempo para comprobar en primera persona la esencia del buen vivir. Son muchas las actividades que hemos realizado. Buena parte de ellas relacionadas con el mundo de la gastronomía y el vino -que trataré en un futuro artículo-, pero también otras que he decido englobar bajo el epígrafe de mens sana in corpore sano.


Como la experiencia termal que los organizadores de la Settimana del Buon Vivere nos tenían preparada en las Terme della Fratta de Bertinoro. Tras una larga jornada de viaje, con madrugón incluido para coger el avión, te aseguro que disfrutar de su circuito termal y de sus instalaciones fue algo absolutamente reparador. O como la sesión de entrenamiento que llevamos a cabo en el cuartel general de Technogym -empresa líder en el campo del wellness y el fitness-, con un entrenador personal que, todo hay que decirlo, fue muy benevolente con nosotras. Incluso realizamos un taller de belleza en el que aprendimos a crear una crema limpiadora utilizando solo productos bio-ecológicos en la tienda de Bella Bio de Forlì.



¿Un viaje de chicas y para chicas? Exacto. El tema central de este año de la Settimana del Buon Vivere era el papel de las mujeres para construir un mundo mejor y confiaron en nosotras para difundir que, verdaderamente, en estas tierras son expertos en el arte de saber vivir.

No puedo concluir este resumen inicial sin mencionar el que para mí fue uno de los momentos más auténticos de este blog tour. La tarde que conocí a Luigi Foscolo Lombardi. Los que me conocéis ya sabéis que, si tengo que escoger entre un monumento espectacular y una buena historia, siempre elegiré lo segundo. Y es que para mí, sin duda, lo mejor de un viaje es la gente que te encuentras en el camino.

Este hombre, lutier de profesión y vocación, construye y restaura instrumentos musicales en La Bottega del Legno, su taller de Dovadola. Este espacio, fundado por su abuelo en 1897, es un lugar mágico en el que el tiempo parece haberse detenido. Mires donde mires, ves obras terminadas y otras a medio hacer, violines y contrabajos, herramientas, y listones y tablas de madera. Con su voz pausada y sus manos de artista experimentado, nos mostró su trabajo, tocó para nosotras y nos regaló deliciosos pensamientos como que para construir un buen instrumento hay que saber escuchar a la madera.

También nos relató una de esas historias que consiguen calarte hasta los huesos. Su padre, cuando estaba detenido en un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial, fue capaz de construir un violín con los pocos medios que tenía a su alcance. El cuerpo con unos trozos de madera, el arco, con una vieja sombrilla. Los oficiales lo destruyeron en numerosas ocasiones hasta que el sonido de sus notas llegó a oídos del general al mando. Él, otro enamorado de la música, sí supo valorar su arte y le suministró una camioneta llena de herramientas y madera para que siguiera con su trabajo. ¿El resultado? Logró crear 45 instrumentos y formar una pequeña orquesta que no entendía de barrotes, alambradas ni nacionalidades.
Con las palabras de Luigi resonando todavía en mi cabeza, acabo la primera entrega de mis andanzas en Forlì-Cesena. Espero haber despertado en ti las ganas de saber más sobre esta provincia italiana que me ha dejado tan buen sabor de boca.
Nota: durante este blog tour nos alojamos en el Centro Residenziale Universitario de Bertinoro, un imponente conjunto monumental situado en la cima de esta bonita localidad. Nuestras habitaciones estaban situadas en el Ex-Seminario Vescovile, un antiguo convento del siglo XVIII completamente restaurado. Y, sí, antes de que me lo preguntes, teníamos wi-fi gratuita.
por Alícia Bea | Sep 25, 2013 | DE CERCA
Cuando Alessandra Catania, editora del blog italiano 21Grammy, contactó conmigo para ofrecerme la posibilidad de volver a viajar a la provincia italiana de Forlì-Cesena no lo dudé ni un momento. Mi anterior experiencia en Cesenatico fue fantástica y, sinceramente, me dejó con muchas ganas de conocer un poco más esta provincia de la región de Emilia-Romagna.
Dicho y hecho. El viernes por la mañana volaré hasta Bolonia donde me reuniré con el resto de blogueras de viajes que me acompañarán en el #buonvivere blog tour: Lanora Mueller, Penny Sadler, Megan Smith, Catherine Sweeney, Cacinda Maloney y, por supuesto, la propia Alessandra Catania.

¿Por qué este hashtag? Sencillo. Este viaje está organizado por la Settimana del Buon Vivere, un evento que este año alcanza su IV edición y que se desarrollará en Forlì-Cesena del 30 septiembre al 6 de octubre. Una semana cuajada de conferencias, presentaciones, talleres, muestras gastronómicas y espectáculos que se articulan en torno a pilares tan fundamentales para el bienestar del ser humano como son la ética, la salud, la cultura y la cohesión social. El tema central de este año será el papel de las mujeres para construir un mundo mejor.
El programa que nos han preparado tiene una pinta estupenda. Y es que no sólo vamos a conocer los atractivos turísticos de ciudades como Forlì y Cesena, también vamos a experimentar en primera persona la esencia del buen vivir con una serie de actividades que prometen ser de todo menos aburridas. Una tarde vendimiando, un baño en las Terme della Fratta de Bertinoro, una sesión de Technogym con un entrenador personal… Suena bien, ¿verdad?

Durante los cinco días que durará este blog tour -del 27 de septiembre al 2 de octubre-, también tendremos tiempo para disfrutar con más calma de la gastronomía de esta zona y probar sus especialidades típicas, entre las que destaca su famosa piadina. Un exquisito pan que se suele tomar acompañado de queso squacquerone y del que guardo un sabroso recuerdo. Además, también asistiremos a la gala inaugural de la Settimana del Buon Vivere en compañía de Carlo Cracco, uno de los chefs más famosos de Italia.
¿Dónde voy a alojarme? En un precioso castillo medieval situado en Bertinoro, un pequeño pueblo emplazado entre las montañas a medio camino entre Forlì y Cesena.
Si quieres acompañarme en este viaje, puedes hacerlo en Twitter a través del hashtag #buonvivere, en Instagram (#faccedabuonvivere), en Pinterest y en Facebook.
¡Nos vemos a la vuelta!
por Alícia Bea | Sep 23, 2013 | Toma nota
La semana pasada, en el Centro Cultural Blanquerna -sede del Punto de Información Turística de Cataluña en Madrid-, la Agencia Catalana de Turismo presentó una nueva propuesta turística para conocer las principales ciudades de Cataluña a través de la alta velocidad: los AVE City Breaks. Este nuevo producto, con el AVE como nexo de unión, nos propone una serie de escapadas urbanas de dos a cuatro días en las cinco ciudades que cuentan con estaciones de alta velocidad en Cataluña: Lleida, Tarragona, Barcelona, Girona y Figueres.
Y es que, gracias al AVE, se han acortado y mucho las distancias entre Cataluña y el centro y sur de España. ¿Algunos ejemplos? El trayecto Madrid-Barcelona se realiza en 2h. 30min. y el Madrid-Figueres en unas 4 horas. Por su parte, desde el sur, el viaje en tren desde Málaga a Barcelona dura menos de 6 horas, más o menos lo mismo que la conexión Sevilla-Barcelona.
Lleida
Para conocer Lleida, el centro demográfico y económico más importante de la Cataluña interior, Turisme de Lleida nos ofrece las Lleida Experience, más 30 paquetes turísticos centrados en enogastronomía, city breaks, golf, paisaje-naturaleza y wellness. Un ejemplo: con el paquete Touring Lleida podrás recorrer los lugares más emblemáticos de la capital leridana como la Seu Vella y el Museo Diocesano y Comarcal, visitar una de las bodegas con denominación de origen Costers del Segre y degustar lo mejor de la gastronomía local. Para hacer tu estancia más atractiva aún si cabe, al contratar cualquiera de estas experiencias te reglarán la Emocity, una tarjeta turística y comercial con la que podrás utilizar el transporte urbano de forma gratuita durante sus 48 horas de validez, así como obtener numerosos descuentos en restaurantes y tiendas de la ciudad.

Tarragona
Solo por conocer su impresionante legado romano, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, ya vale la pena acercarse hasta Tarragona. Una ciudad a escala humana en la que puedes olvidarte del transporte y recorrerla a pie. En tu escapada urbana, además de descubrir la antigua Tarraco de hace más de 2.000 años, también podrás conocer su patrimonio modernista, pasear por su pintoresco barrio marinero, sumergirte en la cueva urbana más grande de Cataluña y, cómo no, disfrutar de sus 15 kilómetros de costa con sus características playas de arena muy fina de color dorado.

Barcelona
Para descubrir por ti mismo por qué Barcelona atrae gran parte de la oferta turística de Cataluña, busca un hueco en tu agenda y móntate un City Break en la Ciudad Condal. Si solo dispones de dos días, con el itinerario que nos proponen desde Turisme de Barcelona podrás conocer lo más imprescindible de mi ciudad: la Sagrada Familia, el Park Güell, la Pedrera y la Casa Batlló, el barrio del Born y Santa Maria del Mar, la Rambla, el Mercado de la Boquería, el barrio Gótico, el Port Vell… Para ahorrar tiempo en tus desplazamientos y no perderte nada, utiliza el Barcelona Bus Turístic y combina a tu gusto sus 3 rutas turísticas.

Girona
La cuarta propuesta de los AVE City Breaks nos lleva hasta Girona. Al igual que Tarragona, es una ciudad no muy grande, perfecta ser visitada en un par de días si no se tiene más tiempo. Las casas de colores sobre el río Onyar configuran una de las imágenes más emblemáticas de esta ciudad que cuenta, además, con una de las juderías mejor conservadas de toda Europa, el Call. La Catedral, los baños árabes, el paseo de la muralla con sus preciosas vistas de la ciudad y el románico catalán de Sant Pere de Galligants son solo algunas muestras de su rico patrimonio. Su gastronomía es otro de sus grandes atractivos. En Girona encontrarás restaurantes de cocina catalana, mediterránea, de mercado y también el mejor restaurante del mundo según la prestigiosa revista Restaurant Magazine: El Celler de Can Roca.

Figueres
Son muchos los viajeros que se acercan a la capital de la comarca del Alt Empordà para seguir los pasos de Salvador Dalí. Yo misma lo he hecho y en más de una ocasión he visitado su gran obra, el Teatro Museo Dalí.

Lo que desconocía antes de la presentación de los AVE City Breaks es que en Figueres se encuentra la fortaleza más grande de Europa, el Castillo de Sant Ferran. Aunque hay varios tipos de visitas para conocer este castillo que data del siglo XVIII, la que más me llamó la atención es la llamada “La Catedral del Agua”. Se trata de una visita activa en la que se realiza un recorrido comentado por el foso de la fortaleza (2,5km) a bordo de vehículos todo terreno y que incluye la visita a las galerías subterráneas de contramina y la navegación a bordo de embarcaciones tipo zodiac por el interior de las cisternas de la fortaleza.
Turismo cultural, gastronómico, compras, turismo activo… Conocer la riqueza histórica, cultural, comercial y patrimonial de las cuatro capitales catalanas y de Figueres es ahora es más fácil, rápido y económico gracias a los AVE City Breaks.