I Torneo Internacional de Combate Medieval en el castillo de Belmonte

I Torneo Internacional de Combate Medieval en el castillo de Belmonte

Luchadores, duelos que dejan sin aliento, aceros batiéndose bajo el sol de Castilla La Mancha, tiro con arco, cetrería, mercado de artesanos, una magnífico castillo como telón de fondo y privilegiado espectador… Sea vuestra merced bienvenido a los tiempos del medievo, al I Torneo Internacional de Combate Medieval celebrado del 10 al 12 de octubre en el conquense castillo de Belmonte.

I Torneo Internacional de Combate Medieval

Y es que un año más el otoño ha regresado a Belmonte cargado de aires medievales que nos han brindado la oportunidad de viajar en el tiempo a través del deporte y la historia. Si en el 2014 fue el turno del Campeonato Mundial, al que asistieron más de 25.000 visitantes, este año la organización ha dado un paso más convocando un torneo internacional en el que se han dado cita 300 luchadores y escuderos de 10 nacionalidades diferentes.

El combate medieval, choque de aceros y rigor histórico 

Ni coreografías, ni trampa ni cartón. Lucha real cuerpo a cuerpo. Mazazos, empujones, derribos, estrategias y un absoluto respeto por el rival a batir. Así es el combate medieval, un deporte de contacto que recrea de forma fidedigna los duelos a pie de los siglos XIV y XV en el que el rigor histórico es igual de importante que la propia competición. Por ello todo está sujeto a una normativa que debe cumplirse en todo momento según dicta el reglamento oficial de la IMCF (Internacional Medieval Combat Federation).

En cuanto empiezan a desfilar ante ti los diferentes equipos que participan en el torneo eres consciente de ello. España, Estados Unidos, Rusia, Ucrania, Polonia, Portugal, Irlanda, Reino Unido… Portan réplicas de las armaduras usadas en esa época -revisadas por un comité de expertos, y sus armas, aunque sin filo y punta, son las mismas. Lo cierto es que verlos ataviados de esa guisa, con una indumentaria que pesa más de 30 kilos y que deben soportan bastante tiempo antes de que empiece la lucha, impresiona. Más aún cuando les espera un duro combate bajo un sol de justicia.

A por la victoria. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Luchadora femenina. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Equipos participantes en el I Torneo Internacional de Combate Medieval

Duelo de escudo y espada, duelo de espada larga, categoría femenina, melés de cinco contra cinco, de diez contra diez e incluso de veintiuno contra veintiuno. Las distintas modalidades de combate medieval se suceden a lo largo de las tres jornadas que dura el torneo frente a un público entregado que responde al sonido del acero con aplausos y vítores. Espadas, mazas, hachas, alabardas, escudos, jueces y escuderos… Los duelos se deciden por puntos que premian fuerza y técnica, las melés, cuando el último luchador es derribado. Los golpes en pies, corvas, ingles, nuca y cuello están prohibidos y el sudor corre a raudales bajo los yelmos entre la polvareda que se levanta en la liza. Cada victoria es una hazaña, cada derrota, un reconocimiento a la entrega y valor del oponente.

Melé. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Recibiendo instrucciones antes del combate. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Choque de aceros. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Luchadores derribados. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Europa del Este, que lleva ya dos décadas compitiendo en este deporte, volvió a resultar vencedora con varios de sus clubes procedentes de Rusia y Ucrania. En la competición de 5 vs. 5, una de las más espectaculares, los equipos rusos de Partisian 1 y Old Friends lograron el primer y segundo puesto por delante de Ucrania y Estados Unidos.

Duelo categoría femenina. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Luchas reales en el I Torneo Internacional de Combate Medieval

Cuerpo a cuerpo en la melé. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Tras el combate. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Una experiencia para disfrutar en familia

Aunque los combates son el epicentro que marca el ritmo de este torneo, a los pies del castillo el espectáculo continúa. Los usos y costumbres de la Edad Media copan la gran explanada, 70.000 metros cuadrados donde se alternan todo tipo de actividades para entretener al personal entre lucha y lucha. Juegos infantiles para los más pequeños, bailarinas de la danza del vientre, bufones, zonas de restauración, tiro con arco, exhibición de aves rapaces y, cómo no, un clásico en este tipo de recreaciones, un mercado medieval donde puedes probar desde una cerveza a un helado o un licor artesanal, adquirir ropajes de la época e incluso armas si tienes ínfulas de caballero.

Mercado de artesanos. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Puesto de ropa medieval. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Danza del vientre. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Zona de restauración. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Cervezas artesanales

Área de juegos infantiles. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Un ameno viaje al pasado que se complementa con la visita al campamento en el que viven los combatientes durante los días de competición. Si te acercas a esa zona poblada de tiendas podrás charlar con ellos, ver cómo entrenan, lo costoso que les resulta ponerse y quitarse sus armaduras… En definitiva, ser testigo de cómo viven su día a día mientras dura un torneo que les ha traído hasta Belmonte guiados por el amor a un deporte que cada vez gana más adeptos en todo el mundo y en cuya práctica la deportividad, el honor, la competencia leal y la seguridad lo es todo.

La vida en el campamento. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Una pequeña damisela. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Entrenamientos en el campamento. I Torneo Internacional de Combate

Campamento de recreación histórica medieval. I Torneo Internacional de Combate Medieval

El castillo de Belmonte, el otro gran protagonista del torneo

La guinda del pastel. El complemento perfecto para enmarcar un gran evento medieval como este. Te hablo del castillo de Belmonte, una fortaleza de estilo gótico mudéjar magníficamente rehabilitada y declarada Monumento Nacional, que además de ser el emblema de esta localidad le brinda al torneo el mejor de los escenarios.

Vista exterior del Castillo de Belmonte

Patio de armas. Castillo de Belmonte

Recorrer las estancias del castillo, mandado construir en 1456 por Don Juan Pacheco, Marqués de Villena, supone continuar nuestro viaje a una época marcada por las disputas de la guerra de sucesión en Castilla entre Juana La Beltraneja e Isabel la Católica. Pero la historia que encierran sus impresionantes muros no se detiene aquí. También nos acerca al modo de vida palaciego de la segunda mitad del siglo XIX de la mano de una de sus propietarias, Eugenia de Montijo, que se convirtió en emperatriz de Francia al casarse con Napoleón III. Las preciosas techumbres mudéjares que cubren sus salones y galerías, junto al impresionante «bestiario medieval» de la capilla, justifican por si solas la visita a esta fortaleza que se encuentra en perfecto estado de conservación.

Alcoba señorial. Castillo de Belmonte

Galería del castillo de Belmonte

Estancias de Eugenia de Montijo. Castillo de Belmonte

Techumbre mudéjar. Salón de Gobierno. Castillo de Belmonte

Bestiario medieval. Castillo de Belmonte

Paseando por el adarve, entre las almenas y torreones que se alzan sobre el cerro de San Cristóbal, las vistas son magníficas. Sobre todo, desde el torreón norte que nos regala una preciosa panorámica de Belmonte y sus principales monumentos: la Colegiata de San Bartolomé, el antiguo alcázar, el convento de los Trinitarios y, por supuesto, la muralla que abraza el casco antiguo de esta villa manchega.

Vistas de Belmonte desde el castillo

La liza de combate desde el castillo de Belmonte. I Torneo Internacional de Combate Medieval

Con este recorrido por su imponente castillo concluye este relato sobre lo que supone asistir a un combate medieval en Belmonte. Una experiencia muy recomendable que aúna espectáculo y cultura a partes iguales y que te deja con ganas de repetir.

Más información: Castillo de Belmonte

Un viaje a Japón a través de las emociones (Primera parte)

Un viaje a Japón a través de las emociones (Primera parte)

Si has llegado hasta aquí buscando un artículo que recoja las mejores cosas que puedes hacer y ver en Japón, lamento comunicarte que te has equivocado. Ya habrá tiempo para contarte todo eso más adelante. Ahora lo que demanda mi pluma y sugiere mi espíritu es mostrarte aquellos instantes que fueron especiales para mí y que marcaron de una forma u otra mi percepción de un país que puede resultar una locura y una ejemplar relajación, un lugar en el que la sorpresa te acompaña a cada paso, el respeto y la cortesía es una forma de vida y donde sientes que tienes todo por aprender. Bienvenido al Japón que traje en mi maleta. Bienvenido a un viaje a Japón a través de las emociones.

Escenas de Kioto. Japón

Un soplo de aire fresco en el monte Fuji

Un merecido alto en el camino. Una bocanada de tranquilidad en plena naturaleza. Así recuerdo la excusión a Kawaguchiko donde me esperaba uno de los momentos cumbre de nuestro viaje: la visión del monte Fuji y su precioso reflejo invertido en las aguas.

Monte Fuji. Japón

Aunque había leído mucho sobre la montaña más alta de Japón, sobre sus connotaciones espirituales y su estatus de lugar sagrado, y su imagen, carne de postal, no me era nueva, nada mermó mi fascinación al verlo frente a mí en una despejada y soleada mañana de agosto. Y es que alrededor de este cono volcánico perfectamente simétrico, como si de un cuadro se tratase, se extiende una región de lagos que no hacen sino magnificar su serena estampa. Entre ellos el lago Kawaguchi, situado en una zona escasamente urbanizada donde es un auténtico placer pasear, donde los escolares sacan sus pinturas para inmortalizarlo y los turistas cogen el teleférico en busca de las mejores vistas o lo recorren en barca.

Pintando al borde del lago Kawaguchi. Japón

Bordeando el lago Kawaguchi. Japón

Me hubiera encantado coronar su cima como hacen tantos viajeros entre el 1 de julio y el 28 de agosto pero, como comenté en su día, este fue un viaje diseñado por cuatro perfiles muy diferentes y esa opción quedó descartada. Aún así tuve ocasión de charlar con varios escaladores que me relataron lo que supone terminar la escalada antes del alba para ver salir el sol desde este enclave declarado Patrimonio de la Humanidad. De todos modos, tuve mi premio de consolación que se transformó en un momento realmente único: ver un inesperado espectáculo de fuegos artificiales con el gran símbolo de Japón como telón de fondo.

Fuegos artificiales con el monte Fuji al fondo. Japón

En la piel de una maiko en Higashiyama, Kioto

Un capricho que acaba convirtiéndose en una experiencia total. No encuentro mejor manera para definir lo que supuso ponerme en la piel de una maiko durante unas horas y más en Kioto donde las verdaderas aprendizas tienen que completar un riguroso y complejo entrenamiento hasta llegar a alcanzar la condición de geisha.

Barrio de Higashiyama, Kioto. Japón

El lugar que escogí para mi transformación fue un estudio de maiko henshin situado en el barrio de Higashiyama donde se encuentra el famoso Templo Kiyomizudera. Mi «Studio Shoot Plan» incluía maquillaje, elección de kimono, seis fotos de estudio y 10 minutos para realizar mis propias fotos o vídeos. Con el maquillaje tus rasgos se difuminan hasta el punto que cuesta reconocerte frente al espejo, una sensación que aumenta cuando te colocan la peluca y los tintineantes adornos de la cabeza, el kimono y el obi que has elegido, y te calzas las okobo, unos zapatos de madera muy altos y difíciles de controlar para una neófita en la materia. Vuelves a mirarte en el espejo, esta vez de cuerpo entero, y la imagen que te devuelve es, sencillamente, otra persona. Sientes el peso del kimono, respiras con dificultad, te cuesta moverte… Es entonces cuando alcanzas a comprender, aunque solo sea desde un plano físico, el extraordinario esfuerzo que realizan las maikos para mantener vivo el encanto y el misterio de una tradición que perdura a lo largo de los siglos.

En la piel de una maiko. Japón

Mi momento maiko en Kioto. Japón

Protagonizando mi propia escena en Fushimi Inari

Si has visto Memorias de una geisha, esa obra de arte que nos regaló Rob Marshall y que John Williams envolvió en una banda sonora memorable, seguro que recuerdas uno de sus momentos culminantes, aquel en la que la joven Sayuri corre montaña arriba bajo un techo de torii rojos. Esta escena se rodó en el santuario sintoísta de Fushimi Inari, uno de los más antiguos del país y el rincón de Japón que más ansiaba conocer.

Deseaba subir por su colina y recorrer los cuatro kilómetros de este templo dedicado a Inari, el dios del arroz y patrón de los comerciantes, atravesando las miles de puertas que delimitan el camino y que dan forma al más espectacular de los túneles que puedas imaginar. Detenerme en cada detalle, fijándome en las inscripciones que recuerdan a aquellos comerciantes, artesanos y fieles que donaron los torii en busca de buena fortuna, en los zorros – considerados los mensajeros de Inari-, en las lámparas de piedra…

Fushimi Inari, uno de los rincones más bellos de Japón

Torii bajo la lluvia. Fushimi Inari. Japón

Solo puede cumplir a medias mi sueño. Al cabo de un escaso kilómetro y medio, el cielo, literalmente, se desplomó sobre mí y en pocos segundos estaba empapada. Busqué refugio en uno de sus más de 32.000 pequeños santuarios, un bunsha en el que ni recuerdo el tiempo que permanecí varada. Estaba furiosa, Fushimi Inari era mi particular meca, una meta que se esfumaba bajo la furia de un diluvio. Duró poco mi enfado. No porque cesara de llover. Porque mi mente dio un giro de 180 grados. Al fin y al cabo estaba allí, en un lugar que te derrite por su delicada y pura belleza y que existe desde el siglo VIII, disfrutando de su perfecto equilibrio entre naturaleza y arte, rodeada de una paz infinita que templó mi alma. Entonces sí, cuando sentí que ya no era la lluvia sino el propio santuario el que me calaba hasta los huesos, protagonicé mi propia escena. Corriendo montaña abajo, sorteando los charcos, sin protegerme de un chaparrón que no amainaba… Feliz.

Santuario Fushimi Inari, Japón

La experiencia de alojarte en un ryokan

Indagar en las costumbres locales y revivir el Japón de la elegante época de los Daimyos. Esas eran mis expectativas al alojarme en un ryokan de Kanazawa, una posada tradicional japonesa en la que prácticamente todo era nuevo para mí. Nuestra minimalista habitación con unos cómodos futones extendidos sobre el tatami, mi vestimenta -un liviano yukata y unas zapatillas con las que me movía por los siempre silenciosos pasillos-, el precioso jardín central…

Nuestra habitación en el Murataya Ryokan. Kanazawa, Japón

Patio del Murataya Ryokan. Kanazawa, Japón

Y la posibilidad de experimentar en primera persona la arraigada cultura del baño de la sociedad nipona. Para los japoneses, el acto de bañarse es mucho más que una básica cuestión de higiene, es un momento para purificar cuerpo y mente que debe seguir una serie de normas que resultan curiosas a los ojos occidentales. Lo que más me sorprendió es que antes de entrar en la bañera, que utilizan todos los huéspedes y cuya agua debe permanecer impoluta en todo momento, debes ducharte fuera sentado en un taburete. Una vez te has lavado a conciencia, ya puedes utilizarla para el fin que aquí le dan: un placentero momento de relax que en mi caso me puso a gloria tras un largo día de turismo. El tiempo que pases en ella dependerá de tu resistencia porque la temperatura del agua oscila entre los 38 y los 42 °C.

Baño común del Murataya Ryokan. Kanazawa, Japón

Lost in Translation en Tokio

Los primeros días en Tokio fueron complicados. Fue la etapa final de mi viaje y el cansancio acumulado empezó a pasar factura en el peor momento, en una megalópolis que reclama toda tu energía para enfrentarte a su potencia. A un descabellado aluvión de luces de neón, pantallas de televisión gigantes y sonidos que no da tregua, a un titán en el que el silencio, por momentos, puede llegar a convertirse en el bien más preciado, a una inmensa ciudad donde las muestras físicas de cariño son una rareza y en la que a pesar de estar rodeada de millones de personas puedes sentirte más sola que en ningún lugar del mundo.

Ese es el sentimiento que me acompañó en mis primeras 48 horas en la capital de Japón. Un estado de desconcierto, turbación y asombro constante que se gestó en barrios como Akihabara, Shibuya o Kabukicho y que explotó en el mirador de la sede del Gobierno Metropolitano con mi nariz casi pegada a sus ventanales. Allí estaba yo, de noche, contemplando la hiedra de rascacielos que copaba el horizonte. Recordando la película de Sofia Coppola y haciendo mío el aturdimiento y el naufragio vital de sus protagonistas. A miles de kilómetros de casa y comprobando, compulsivamente, que el pasaporte, los yenes y la dirección de mi hostel seguían en mi mochila. Sí. Me sentí perdida, asfixiada, sola y sin fuerzas para combatir la extrema ola de calor que azotaba el país y que frenaba mis ganas de descubrir todo el potencial de de Tokio.

Akihabara. Tokio

Cruce de Shibuya. Tokio

Vistas de Tokio desde la sede del Gobierno Metropolitano

Por fortuna, esas emociones fueron pasajeras y pronto las piezas del gran puzzle tokiota empezaron a encajar. Me relajé y todo empezó a fluir, como debía haber sido desde el primer momento. Una travesía en barco hasta Odaiba, unas risas en un garito minúsculo de Golden Gai, un agradable paseo por Asakusa, una tarde de compras en Ginza…

Continuará…

Madrid, agenda cultural y propuestas para disfrutar de la capital este otoño 2015

Madrid, agenda cultural y propuestas para disfrutar de la capital este otoño 2015

Si estás pensado en viajar a Madrid próximamente tal vez te interese conocer su agenda cultural para este otoño. Una completa y variada oferta en la que se dan cita exposiciones, musicales, conciertos, estrenos mundiales, mercados… Planes para todos los gustos y bolsillos para colarte por las rendijas de esta atractiva y potente capital que en otoño nos regala su mejor cara.

Puerta del Sol. Madrid

Plaza Mayor. Madrid

Exposiciones

Madrid acoge en el último trimestre del año un programa cultural repleto de exposiciones que nos acercan a la obra de grandes maestros en disciplinas como la pintura, la literatura, la fotografía o la arquitectura.

Ignacio Zuloaga y Manuel de Falla. Historia de una amistad

A través de obras de Falla, cuadros de Zuloaga, documentación y objetos, esta exposición explora por primera vez en profundidad el trabajo común y la influencia que estos excepcionales creadores ejercieron entre ellos a lo largo de los años. ¿Cuándo? Hasta el 31 de enero de 2016. ¿Dónde? CentroCentro Palacio de Cibeles (Plaza de Cibeles, 1).

Alvar Aalto 1898-1976

CaixaForum acoge esta exposición que recorre la trayectoria del gran arquitecto finlandés Alvar Aalto, uno de los más importantes del siglo XX, que destacó por su interés en humanizar la arquitectura. La muestra incluye 20 maquetas históricas y más de un centenar de piezas, entre dibujos originales, muebles, lámparas y objetos que están considerados hitos del desarrollo del mobiliario moderno. ¿Cuándo? Hasta el 10 de enero de 2016. ¿Dónde? CaixaForum Madrid (Paseo del Prado, 36).

Alvar Aalto 1898-1976. Caixaforum Madrid

Nacionalidad Incierta – Josef Koudelka

La Sala Bárbara de Braganza de la Fundación Mapfre abre sus puertas a la retrospectiva más completa hasta el momento dedicada al fotógrafo checo Josef Koudelka. Miembro de la agencia Magnum Photos desde hace más de 40 años, Koudelka está considerado uno de los autores más influyentes de su generación. Esta muestra, con más de 150 obras, recoge sus primeros proyectos experimentales, sus históricas series Gitanos, Invasión y Exilios y los paisajes panorámicos que ha realizado durante los últimos años. ¿Cuándo? Hasta el 29 de noviembre. ¿Dónde? Fundación Mapfre. Sala Bárbara de Braganza (Bárbara de Braganza, 13).

Julio Verne. Los límites de la imaginación

Esta exposición que podremos ver a partir de noviembre en el Espacio Fundación Telefónica nos propone una revisión de la obra de Julio Verne, una de las grandes figuras de la literatura universal, a través de un fascinante viaje por sus personajes y sus invenciones, por el mundo que le rodeó y, sobre todo, por el mundo que inspiró. ¿Cuándo? Del 5 de noviembre al 21 febrero de 2016. ¿Dónde? Espacio Fundación Telefónica (Fuencarral, 3). 

Musicales en Madrid 

¿Sabías que Madrid es la cuarta ciudad del mundo donde la industria musical genera más negocio? Así es. Los espectáculos mueven 250 millones de euros al año en la capital a pesar del desorbitado e insoportable IVA cultural. Musicales de gran formato, pequeñas producciones en salas independientes… Seguro que encuentras alguna tentación en el Broadway madrileño.

Gran Vía de Madrid

Cabaret, el musical de Broadway

Willkommen, bienvenue, welcome, I’m cabaret, au cabaret, to cabaret… 10 años después del gran éxito cosechado en nuestro país regresa Cabaret, el musical de Broadway. El lugar elegido para levantar el telón de este revival, representado la pasada temporada en el Studio 54 de Nueva York, es el Teatro Rialto de Madrid que se ha tenido que adaptar para acoger esta nueva representación.

Cabaret, el musical de Broadway

Ambientado en el Berlín de 1931, la trama de Cabaret cuenta la historia del Kit Kat Klub, o lo que es lo mismo, cómo dejarse guiar por el corazón para sobrevivir en un mundo que se desmorona frente al imparable crecimiento del nazismo a través de las vivencias de sus protagonistas: el inquietante maestro de ceremonias (Edu Soto), la cantante inglesa Sally Bowls (Cristina Castaño), el novelista estadounidense Cliff Bradshaw (Daniel Muriel), o el romance otoñal entre Fraülain Schneider (Marta Ribera) y Herr Shchultz (Enrique R. Del Portal). Su banda sonora, con música de John Kander y letras de Fred Ebb, está considerada como una de las más emblemáticas del género gracias a temas como Willkomen, Cabaret o Money Money.¿Cuándo? En cartel. ¿Dónde? Teatro Rialto (Gran Vía, 54). Duración 2:30h., incluido descanso.

El Rey León

El Rey León llegó a la Gran Vía madrileña en 2011 y lo hizo para quedase. En agosto de este año empezó su quinta temporada consecutiva convirtiéndose en el primer musical que lo consigue, con más de dos millones de espectadores y llenos diarios en sus más de 1500 representaciones.

El Rey León

Todo un fenómeno a nivel nacional que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la ciudad. Yo lo he visto y solo puedo decirte que, sencillamente, es espectacular. ¿Dónde? Teatro Lope de Vega (Gran Vía, 57). ¿Cuándo? Entradas a la venta hasta el 10 de enero. El calendario de entradas disponible actualmente a la venta no significa el final de la temporada.

Rock’n Versalles

Siglo XVIII. Luis XVI y María Antonieta. Europa está al borde de la Revolución Francesa y los músicos de la corte ya no quieren interpretar piezas clásicas. Están cansados de las estrictas directrices de la época y quieren liberarse. ¿Cómo? Convirtiendo la orquesta del rey en una banda de rock a golpe de temas de Queen, Scorpions, U2, Nirvana, AC/DC o los Rolling Stones.

Rock’n Versalles

¿El resultado? Rock’n Versalles, un espectáculo musical con un toque de humor en el que los instrumentos clásicos se reinventan al tiempo que el vestuario se va modernizando. Dirección artística de Javier Navares, músicos profesionales y actores que han protagonizado los musicales más importantes de nuestro país como Eva Cortés y Samuel Gómez. ¿Cuándo? Hasta el 27 de noviembre. ¿Dónde? Teatro Cofidis Alcázar (Alcalá, 20)

Priscilla, reina del desierto. El musical

Si todavía nos has disfrutado de la explosión de plumas, lentejuelas, plataformas imposibles y toneladas de maquillaje que nos propone Priscilla, reina del desierto, aún estás a tiempo. En esta segunda temporada en la capital, Priscilla, que ha sido reconocido como el Mejor Musical en Madrid en 2014 según los Premios de Teatro Música, contará con la dirección artística de Ángel Llàcer.

Priscilla, reina del desierto

Las divertidas aventuras de tres amigos que recorren el desierto australiano en un destartalado autobús representando su atrevido espectáculo drag. Una banda sonora que recoge éxitos imprescindibles de la música disco como I will Survive, It’s Raining Me o Boogie Wonderland. 40 artistas en escena. 500 trajes espectaculares y un autobús robotizado a escala real. ¿Se le puede pedir más a un musical? ¿Dónde? Nuevo Teatro Alcalá (Jorge Juan, 62). ¿Cuándo? Consulta su web porque el calendario de entradas actualmente a la venta no significa el final de la temporada. Duración: 2:30h., descanso incluido.

El cabaret de los hombres perdidos

«Cuando no sabes cómo continuar, cuál debe ser el siguiente paso. Cuando la vida te ha maltratado y crees que todo se ha terminado. Atención. Lo único que no puedes perder es la esperanza. Queda un lugar al que puedes acudir: El cabaret de los hombres perdidos. Allí te aguarda el destino, con uno o más caminos, a elegir. El amor, lo sórdido, lo bello, lo divertido. La ilusión a corto plazo, los errores, el dinero fácil, la traición, los sueños hechos realidad y el ver cómo se desvanecen. La subida y la caída. La risa y el llanto. La música y el silencio. La vida y la muerte.»

El cabaret de los hombres perdidos

Así se presenta este musical trasgresor y de culto, ganador de dos Premios Molière y seis Premios Hugo, que protagonizan Ignasi Vidal, Armando Pita, Ferran González y Cayetano Fernández. ¿Cuándo? Del 20 de octubre al 8 de noviembre. ¿Dónde? Teatros del Canal (Cea Bermúdez, 1).

Caperucita roja, el musical

La Coja Producciones presenta en el Teatro Galileo su propia versión de Caperucita Roja, un musical protagonizado por una carismática niña de 12 años que se enfrenta a los «lobos» feroces actuales. Con música original que mezcla la electrónica, el Glam y la música clásica, y una estética algo oscura y tenebrosa, se teje esta aventura de comedia y acción que revisa el gran clásico infantil que inmortalizaron Charles Perrault y los hermanos Grimm.

Caperucita Roja, el musical

La joven Caperucita tiene algunos problemas de adaptación social, el Lobo Feroz es lo más parecido a una estrella del rock… ¿A qué peligros se enfrentan los niños de hoy en día? La respuesta en Caperucita Roja, un musical para disfrutar en familia. ¿Cuándo? Los sábados a las 16:30h. hasta el 9 de enero de 2016. ¿Dónde? Teatro Galileo (Galileo, 39).

XII Semana de la Arquitectura

El Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), a través de la Fundación Arquitectura COAM y en colaboración con la Embajada de Alemania, el Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad de Madrid, nos convoca a participar en la XII Semana de la Arquitectura. Un evento de once días de duración que en esta edición tendrá como ciudad invitada a Berlín y que propone un extenso programa de actividades abiertas al público como mesas de debate, conferencias de importantes arquitectos nacionales e internacionales, actividades infantiles, proyección de documentales y exposiciones.

XII Semana de la Arquitectura

Además, como viene siendo habitual, en esta edición el COAM volverá a organizar itinerarios urbanos y visitas guiadas por más de una treintena de edificios singulares de Madrid que permanecen cerrados a las visitas habitualmente. ¿Algunos ejemplos? El Instituto Cervantes, el Museo Sorolla, el Teatro de la Zarzuela, el nuevo Colegio Alemán y espacios públicos auto gestionados como Campo de Cebada y Paisaje Tetuán, entre otros.

Estreno mundial de SAMA-SAMA

“Primero piensas que es un show, luego descubres que estás en un parque interactivo, y de repente te das cuenta de que has emprendido un viaje a un lugar mágico que no sabías que existía y que está dentro de ti”. Así es Sama-Sama, una innovadora propuesta que nace de la unión de Mayumana y el Cirque du Soleil cuyo estreno mundial tendrá lugar en Madrid el 19 de noviembre (Pabellón Multiusos Madrid Arena).

Sama-Sama

Creatividad, inspiración y diversión son las reglas del juego en este show apto para todos los públicos que convierte al protagonista en espectador y al espectador en protagonista gracias a la interacción y utilizando la tecnología más puntera. Ritmo, música, movimiento… Un universo paralelo que se ha concebido y desarrollado con la visión de unir a las personas a través del placer de crear (Sama-Sama significa “juntos” en Tagalo). Nadie está obligado a participar pero… ¿quién podrá resistirse a tocar un arpa láser, dirigir una orquesta virtual o participar en un inmenso video-clip?

Conciertos

Durante este otoño, la villa que nunca duerme recibirá la visita de numerosos artistas. Como es imposible enumerarlos todos, aquí van algunas sugerencias:

Ana Belén y Víctor Manuel. 9 de octubre. Barclaycard Center

Coca Cola Music Experience 2015. 16 de octubre. Barclaycard Center

Madrid Live! 2015. 30 de octubre. Barclaycard Center

Escape With Romeo. 31 octubre. Sala Arena

Festival Mundo Idiota 2015. 13 y 14 de noviembre. Sala Caracol

Belle and Sebastian. 14 y 15 de noviembre. Sala La Riviera.

Van Morrison. 10 noviembre. Teatro Circo Price

Bebe. 14 noviembre. Teatro Circo Price

Conciertos en Madrid

Buika. 15 noviembre. Teatro Circo Price

Texas. 17 de noviembre. Palacio Vistalegre

Vetusta Morla. 20 y 21 noviembre. Barclaycard Center

Pink Tones. 20 de noviembre. Sala La Riviera

Jethro Tull. 23 noviembre. Teatro Nuevo Apolo

Neneh Cherry. 26 noviembre. Joy Eslava

Vintage Trouble. 9 diciembre. Teatro Barceló TClub

Christina Rosenvinge. 10 diciembre. Joy Eslava

Diorama + Frozen Plasma. 12 diciembre. Sala Arena

Más propuestas…

Mercado de Las Ranas. Si Londres tiene Portobello o Camden Town y París el Mercado de las Pulgas de Saint-Ouen, Madrid convoca el primer sábado de cada mes el Mercado de Las Ranas en el que los establecimientos del barrio de Las Letras sacan a la calle su oferta comercial, cultural, gastronómica y artística.

Madrid Productores. El mayor espacio de exposición, venta y degustación de productos de alimentación artesanos y ecológicos de la Comunidad de Madrid. Así es el mercado Madrid Productores que se celebra el último fin de semana de cada mes en la Plaza Matadero de Madrid (Paseo de la Chopera, 14) para ayudar a los pequeños agricultores y productores locales en la promoción y venta de sus productos.

Madrid Productores

MadrEAT. El Complejo Azca acoge el tercer fin de semana de cada mes el MadrEAT, el primer mercado de comida callejera de la capital. Foodtrucks, stalls, tenderetes, carritos… Más de 20 puestos que ofrecen productos y sabores de diversos lugares del mundo (Octubre 16, 17 y 18. Noviembre 13, 14 y 15. Diciembre 11, 12 y 13).

Tapapiés. Del 15 al 25 de octubre el barrio de Lavapiés celebra Tapapiés, la V Ruta Multicultural de la Tapa y la Música. Una estupenda ocasión para probar alguna de las 116 tapas que fusionarán las cocinas del mundo con la tradición de la gastronomía española. Súmale los conciertos de los fines de semana y actividades como el circo callejero y el teatro infantil y no tendrás excusa para no acudir a esta cita.

Ríndete al madrileñismo -amor o apego a las cosas características o típicas de Madrid. O dicho de otro modo, sucumbe a un bocata de calamares en Casa Rua (Ciudad Rodrigo, 3) o en El Brillante (Glorieta del Emperador Carlos V, 8), date una vuelta por El Retiro, recorre la Gran Vía, pasa el domingo en El Rastro, tómate un chocolate con churros en San Ginés (Pasadizo de San Ginés 5), callejea por Malasaña y acaba la noche en El Penta, piérdete por el tolerante, divertido y cosmopolita barrio de Chueca,  juega a descifrar el skyline de la capital subido en el teleférico, contempla el atardecer desde el Templo de Debod….

Bocadillo de calamares en Casa Rua. Madrid

Espero que te haya resultado interesante esta agenda cultural de Madrid. ¿Nos vemos en la capital este otoño?

Zamora en cuatro rutas: Románico, Modernismo, el Duero y una ronda de tapas

Zamora en cuatro rutas: Románico, Modernismo, el Duero y una ronda de tapas

Zamora es una ciudad tranquila y de discreta belleza que fusiona con acierto los dos tradicionales lugares de culto en España: las iglesias y los bares de tapas. Y lo hace con nota. Con un impresionante patrimonio monumental fruto del Románico y con un puñado de tabernas y restaurantes que elevan al cielo los paladares de propios y extraños bocado a bocado. Todo esto en este enclave castellano-leonés que tiene por vecino a un imponente Duero y que se enorgullece de formar parte, además, de la Ruta Europea del Modernismo. Una ciudad desconocida por muchos e injustamente relegada a un segundo plano a la que se sobran motivos para despertar tu atención. ¿Quieres conocerlos? Perfecto. Aquí los tienes en cuatro rutas que aúnan arte, leyendas y cosas del buen yantar para que vayas más allá del «Zamora no se ganó en una hora» y del «allí debe hacer mucho frío». Comenzamos.

Panorámica de Zamora

Ruta del Románico en Zamora

A Zamora, que se asienta sobre una meseta rocosa en la margen derecha del río Duero, se la conoce por derecho propio como ‘la ciudad de románico‘ ya que cuenta con el mayor número de iglesias de este estilo por metro cuadrado de Europa. No cometas el error de pensar que vista una, vistas todas, y súmate a una visita guiada. Son tantas las historias y leyendas que esconden sus muros y tanto el valor artístico que atesoran que de no hacerlo así pasarías de puntillas sobre un legado que lleva esperándote nueve siglos.

Detalle de la portada de la iglesia de La Magdalena. Zamora

Las recorrerás disfrutando de un casco histórico semipeatonal diseñado con mimo, con plazoletas, lienzos de murallas y espacios ajardinados que embellecen su estructura medieval forjada en piedra arenisca de color rojizo. Las encontrarás agradeciendo la calma que impera en sus calles y el ritmo pausado de esta pequeña capital de 65.000 habitantes en la que, en ocasiones, sentirás que el tiempo se detuvo.

Plaza de Viriato. Zamora

Monumento al Merlú. Plaza Mayor de Zamora

Como esto no es un tratado de arte románico zamorano, no voy a listar sus más de 20 iglesias y todos los monumentos que se conservan de esa época. Simplemente voy a mostrarte aquellos que me llamaron especialmente la atención.

El icono inconfundible de Zamora lo encontramos en la Catedral que está situada en el punto más alto de la ciudad. Te hablo de su famosa cúpula bizantina de 16 arcos dobles, una original muestra del buen hacer arquitectónico del siglo XII que pronto fue imitada en la Colegiata de Toro y en la Catedral Vieja de Salamanca. El otro elemento que define a esta catedral es la Puerta del Obispo, una de las pocas fachadas monumentales románicas que se conservan en España.

Fachada norte de la Catedral de Zamora

Puerta del Obispo. Catedral de Zamora

Ya en el interior, los estilos románico, bizantino y herreriano se cruzan a nuestro paso distribuidos en tres naves con bóvedas de crucería en las que se alzan capillas como la de San Ildefonso o la del Evangelio. El Museo Catedralicio, por su parte, alberga una magnífica colección de tapices flamencos y piezas únicas como una custodia procesional de 1515.

Capilla del Evangelio y retablo mayor. Catedral de Zamora

Interior de la cúpula de la Catedral de Zamora

Órgano de la Catedral de Zamora

Custodia de 1515. Museo Catedralicio. Zamora

Detrás de la Plaza de la Catedral, unos jardines decorados con obras del escultor zamorano de principios del siglo XX Baltasar Lobo, con conducen hasta el Castillo. Asentado sobre roca y adaptándose al irregular terreno, esta fortaleza que vivió sus días de esplendor en la Edad Media nos regala unas bonitas vistas de la Catedral.

Castillo de Zamora

Vistas de la Catedral desde el Castillo de Zamora

También en los alrededores de la Catedral podemos acercarnos a ver el Palacio de Arias Gonzalo también conocido como Casa del Cid ya que dicen que en este inmueble románico vivió Rodrigo Díaz de Vivar, y la Iglesia de San Isidoro que está situada junto al Portillo de la Traición (ahora de la Lealtad). Según el romancero zamorano, su nombre se debe a que fue a través de esta puerta por donde Vellido Dolfos entró en la ciudad después de haber dado muerte al Rey Sancho en 1072 durante el episodio del Cerco de Zamora que dio lugar a la famoso refrán «Zamora no se ganó en una hora». Se ganó tras siete meses y seis días de asedio.

Palacio de Arias Gonzalo. Zamora

Iglesia de San Isidoro. Zamora

Otra de las iglesias zamoranas que me sorprendió fue la Iglesia de San Pedro y San Ildefonso y no por su carácter románico ya que fue ampliamente reformada en el siglo XV. Lo que realmente me impactó fue descubrir que en pleno siglo XXI aún existen caballeros que custodian reliquias; en este caso las de San Ildefonso. Se trata de la Cofradía de los Caballeros Cubicularios, creada a finales del siglo XIII para custodiar los restos del santo y evitar que fueran trasladados de Zamora a Toledo. Otra curiosidad de esta iglesia es que posee una de las pocas imágenes que hay en España de la Virgen del Amor Hermoso a la que acuden las mujeres para pedirle un buen marido o como nos explicó nuestra fantástica guía «el mejor cuñado para mi hermana».

Iglesia de San Pedro y San Ildefonso. Zamora

Muy cerca de aquí, en la encantadora Rúa de Los Francos, se alza la Iglesia de Santa María Magdalena, un pequeño y proporcionado templo románico en cuya portada, una de las más decoradas de la ciudad, deberás encontrar la figura del obispo tumbado si quieres volver a Zamora.

Iglesia de La Magdalena. Zamora

San Juan de Puerta Nueva, Santa María la Nueva, San Vicente o Santiago el Burgo son otras de las iglesias que forman parte del rosario de templos románicos de Zamora junto a construcciones civiles como el precioso Puente de Piedra que salva el Duero o los restos de los tres recintos amurallados que llegó a tener la ciudad en el siglo XIII ganándose el sobrenombre de «la bien cercada».

San Juan de Puerta Nueva. Zamora

Santa María La Nueva y Museo de Semana Santa. Zamora

Puerta de Doña Urraca y restos de las murallas. Zamora

Ruta del Modernismo en Zamora

Un aspecto que desconocía de Zamora antes de visitarla es que pertenece al selecto grupo de ciudades que conforman la Ruta Europea del Modernismo, debido al notable número de edificios de este estilo que se levantaron a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Y es que tras la atonía que siguió al esplendor del Románico, Zamora vivió una segunda edad de oro arquitectónicamente hablando gracias a figuras como el que fuera uno de los precursores del Modernismo, el barcelonés Francisco Ferriol, discípulo de Lluís Domènech i Montaner, que llegó a Zamora en 1808 como arquitecto municipal.

Casa atribuida a Francisco Ferriol. Plaza del Mercado

Calle Balborraz. Zamora

Muchos de estos edificios modernistas se concentran a lo largo de la calle Santa Clara como la Casa de Félix Galarza, el Casino, la Casa de Valentín Guerra, la Casa Francisco Antón o la Casa de Valentín Matilla. También vale la pena acercarse hasta la siempre animada calle Balborraz, una de las más antiguas de Zamora, para contemplar las fachadas de la Casa de Faustino Leirado y la Casa de Mariano López, y a la Plaza del Mercado para ver el original Mercado de Abastos que diseñó el benaventano Segundo Viloria.

Casa de Valentín Guerra. Zamora

Mercado de Abastos. Zamora

Ruta del Duero en Zamora

Sería un pecado abandonar Zamora sin ir al encuentro del Duero. La columna vertebral de Castilla y León a su paso esta tierra divide en dos la capital al tiempo que sus puentes la unen y cohesionan. El más antiguo, el Puente de Piedra que a pesar de sus muchas reformas sigue combatiendo las crecidas del río sin perder un ápice de su sólida belleza medieval. El más moderno, el Puente de Los Poetas. Discreto y ligero visualmente, para no robarle el protagonismo a la cercana Catedral.

Una buena opción para perder la mirada en sus aguas es acercarse hasta el mirador del Troncoso que se eleva sobre las peñas de Santa Marta regalándonos unas espectaculares vistas que alcanzan los dos puentes, la Fundación Rei Alfonso Henriquez y la Playa de los Pelambres, una zona de baño rebautizada como el Benidorm de Zamora.

Puente de Piedra. Zamora

Vistas del Duero desde el mirador del Troncoso. Zamora

Playa de los Pelambres. Zamora

Antes de llegar a ella, deberemos detenernos en las Aceñas de Olivares, un conjunto de molinos de origen medieval dedicados a la producción harinera que actualmente albergan el Centro de Interpretación de las Industrias Tradicionales del Agua.

Aceñas de Olivares. Zamora

Aceñas de Olivares, Zamora

Ahora sí. Llega el atardecer y Zamora nos regala su mejor estampa desde la margen izquierda del río. Los últimos rayos de sol iluminan su distinguida fisonomía, un hipnotizador lienzo presidido por la estampa de la Catedral, las viejas murallas y los reflejos plateados del Duero. Se impone sentarse en un banco y esperar la llegada de la hora azul a la vera de su cauce.

Vista de Zamora desde Los Pelambres

Puente de Los Poetas. Zamora

Anochece en Zamora

Ruta de tapas por Zamora

Aunque parezca osado, pues solo pasé 48 horas en Zamora, me lanzo a proponerte una pequeña ruta de tapas para que te lleves contigo su mejor sabor. Evidentemente es una selección muy personal que baso en la recurrente frase de no están todos los que son pero sí son todos los que están. ¿Por qué tapas? Porque no se me ocurre una forma mejor para confundirme con el paisanaje que me rodea que compartir sus usos y costumbres tapa y vino en mano. Y sí, además, como es el caso, son asequibles, mejor que mejor.

Plaza San Miguel. Zamora

Ayuntamiento de Zamora

Lo primero que debes saber es que las zonas de tapeo en Zamora son básicamente dos: los alrededores de la Plaza Mayor y la denominada zona de Los Lobos que debe a su nombre a un local famoso por sus pinchos morunos.

En los aledaños de la Plaza Mayor, que constituye el mejor escaparte de la ciudad, se encuentra Los Caprichos de Meneses que cuenta con un amplia selección de tostas y creativos caprichos. Yo me dejé tentar por tres de sus clásicos: blinis con foie, chupa chup y bacalao (Plaza San Miguel, 3). Tres agradables sorpresas para mi paladar.

Blinis con foie, chupa chup y bacalao. Los Caprichos de Meneses. Zamora

Muy cerca, en el nº 3 de la calle Herreros, está el Portillo de la Traición, un imprescindible en esta estrecha arteria copada por bares. Aunque mi visita coincidió con su tercer aniversario, el regalo me lo llevé yo en forma de croquetas de boletus y bacalao en tempura negra. Delicioso es decir poco y el ambiente es muy agradable. Un local del que me volvería asidua si no viviera a 250 kilómetros de Zamora.

Croquetas de boletus y bacalao en tempura negra. Portillo de la Traición. Zamora

¿Más tentaciones en esta zona? Los cojonudos y el solomillo al cabrales del Bar Kalima (San Andrés, 8), la tortilla de patatas con salsa del Chillón (Diego de Ordax, 6) y cualquiera de las tapas que elabora Luis Barbón en el Café Bar Viriato. En especial, el solomillo de ternera de Aliste y su versión del «dos y pringada», una comida típica del Domingo de Resurrección de la Semana Santa zamorana (Calle Viriato).

Cojonudo y solomillo al cabrales. Bar Kalima. Zamora

Café Bar Viriato. Zamora

Tortilla de patatas con salsa. Bar Chillón

Ya en la zona de Los Lobos, tres sugerencias: los pinchos morunos de El Lobo (Horno de San Torcuato) y de la Casa de los Pinchitos (Flores de San Torcuato, 5) y las patatas bravas y tiberios -mejillones en salsa- del Bambú (Flores de San Torcuato, 1).

Callos, pincho moruno y papas. La Casa de los Pinchitos

¿Algún zamorano en la sala para ampliar esta ruta?

Feynan Ecolodge. Reserva de la Biosfera de Dana. Jordania

Feynan Ecolodge. Reserva de la Biosfera de Dana. Jordania

Durante mi viaje a Jordania tuve el placer de alojarme en el Feynan Ecolodge, uno de los mejores hoteles ecológicos del mundo. Un lugar que se ilumina a la luz de las velas, sin apenas electricidad, sin cobertura alguna que te distraiga e impida que te centres en lo que realmente importa: disfrutar del espectacular y sereno paisaje que te rodea, la Reserva de la Biosfera de Dana. Un establecimiento único, premiado por su aportación a la conservación de la naturaleza y por su compromiso con las economías locales y el turismo sostenible, en el que el verdadero lujo es poder vivir una experiencia de cinco estrellas.

Reserva de la Biosfera de Dana. Jordania

Desmontando el Feynan Ecolodge

Diseñado por el famoso arquitecto Ammar Khammash, el Feynan Ecolodge es uno de los buques insignia de la compañía jordana EcoHotels cuyos alojamientos se distinguen por practicar un ecoturismo responsable y cuya filosofía se centra en tres pilares: contribuir a la conservación del medio natural, provocar el mínimo impacto ambiental posible y proporcionar beneficios socioeconómicos a la población local.

Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

En concreto, el funcionamiento del Feynan Ecolodge permite que alrededor de 90 familias (unas 450 personas) tengan una fuente de ingresos adicional. Esto es posible porque todo el personal empleado forma parte de las comunidades beduinas que viven en la Reserva de la Biosfera de Dana. Desde los conductores que cubren los 8 kilómetros que separan la entrada al complejo de la carretera pavimentada en sus propias camionetas, a las mujeres que elaboran todas las velas que lo iluminan cada noche. Igual ocurre con el suministro de alimentos que provienen de las aldeas cercanas.

Los conductores que trabajan en el Feynan Ecolodge son beduinos locales

Terraza y paneles solares. Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

CONSEJO VIAJERO Si eres un lector habitual de este blog, ya sabrás que no me canso de repetir lo importante que es viajar con un buen seguro de viajes. Yo siempre viajo asegurada con InterMundial por su amplia cobertura internacional. Si haces números, comprobarás que el coste diario del seguro compensa con creces su precio y más teniendo en cuenta lo extraordinariamente cara que puede resultar una consulta médica en este destino. Además, si lo contratas a través de mi web tienes un 20% de descuento usando el código OBVIAJAR10. Lo puedes conseguir pinchando aquí

Las mujeres de las comunidades locales elaboran todas las velas que iluminan el Feynan Ecolodge. Jordania

Para lograr la mínima huella medioambiental y operar en armonía con su entorno, este alojamiento, que ofrece la más desarrollada eco-experiencia en Jordania gracias al trabajo conjunto de EcoHotels y la Real Sociedad para la Conservación de la Naturaleza -una ONG dedicada a la protección de los mejores paisajes naturales del Reino Hachemita-, genera con sus placas solares el 100% de la electricidad que utiliza para proporcionar agua caliente y calefacción e iluminar la cocina, las oficinas y los baños. Sólo se utilizan aparatos eléctricos esenciales, y el agua, cuyo consumo es limitado, proviene de las cercanas fuentes de Wadi Dana. ¿Qué ocurre con los residuos? Sus instalaciones de compostaje los transforman en abono orgánico, y el poco papel y plástico que se utiliza se recicla.

Aventura, intercambios culturales, naturaleza y relax en el Feynan Ecolodge

Como he comentado al principio, el Feynan Ecolodge es mucho más que un hotel. Su diseño nos recuerda a un antiguo caravasar en el que encontraban parada y fonda las caravanas de camellos que cubrían la Ruta de la Seda. Hoy en día, su clientela son viajeros que buscan alojarse en este remoto rincón jordano, disfrutar de la hospitalidad de sus gentes y vivir experiencias que solo aquí son posibles.

Como disfrutar de los preciosos atardeceres de Dana, asistir a la ceremonia de la preparación del café con una familia beduina, acercarse a la cultura local pasando el día con un pastor, cocinar platos tradicionales, observar las estrellas, caminar entre cañones en Wadi Ghwayr o descubrir antiguas ruinas de más de 11.000 años y minas de cobre bizantinas. O simplemente descansar en este precioso entorno, alejado de todo, donde no hay cabida para conceptos tan occidentales como el estrés y las prisas.

Senderismo en Dana. Feynan Ecolodge. Jordania

Ceremonia de la preparación del café con una familia beduina. Feynan Ecolodge. Jordania

Wadi Ghwayr canyon © Feynan Ecolodge

Tomando un té en los alrededores del Feynan Ecolodge. Jordania

Alojarse en este establecimiento es ya de por sí una experiencia única. Sus 26 habitaciones, acogedoras y confortables, están decoradas con un minimalismo que roza la perfección y más cuando las encuentras bajo ese manto mágico que solo las velas producen. Una amplia cama con mosquitera, una jarra de agua sobre la mesa, un pequeño escritorio, un baño iluminado con bombillas de bajo consumo y una terraza desde la que vi cómo esta reserva despertaba a un nuevo día. Acompañada del canto de los pájaros, respirando aire puro y sintiéndome completamente relajada.

Habitación del Feynan Ecolodge © Feynan Ecolodge Photo by Bashar Alaeddin

Las vistas desde mi habitación en el Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

La noche anterior cené en su terraza al aire libre, bajo un cielo cuajado de estrellas y a la luz de las velas, un magnifico buffet vegetariano con platos adaptados de la cocina tradicional árabe y beduina. Como colofón, subí a la terraza para admirar la espectacular bóveda celeste en todo su esplendor ya que aquí la contaminación lumínica es nula. En silencio, en plena oscuridad, recostada sobre una tumbona…

Cenando bajo las estrellas. © Feynan Ecolodge Photo by Bashar Alaeddin

El desayuno, en la misma ubicación. Pan local, mermeladas caseras, zumos de fruta fresca y tés que saboreé mientras veía pasar ante mí a los pastores de la zona que llevaban sus cabras a pastar.

Desayunando al aire libre en el Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

El resto del complejo está formado por espacios comunitarios en los que descansar o leer frente a la chimenea e incluso cuenta con una pequeña tienda de artesanías beduinas, jabones hechos a mano, mermeladas y demás artículos elaborados por los pobladores de las reservas naturales de Jordania.

Librería y sala de lectura. Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

Rincones para el descanso en Feynan Ecolodge. Jordania

Así es el Feynan Ecolodge, un alojamiento moderno alejado del turismo de masas que se dibuja sobre las tradiciones del pasado y que me demostró que la sostenibilidad a todos los niveles no solo no obstaculiza la experiencia del huésped, sino que la amplifica enormemente. Un lugar que te brinda la oportunidad de desconectar y volver a familiarizarte con la naturaleza. ¿El mejor regalo que me traje de mi estancia? Poder acercarme a las gentes que lo sacan adelante y disfrutar de una hospitalidad que rebasa cualquier tópico. Un intercambio cultural que en el caso de Jordania es absolutamente enriquecedor.

Si quieres conocer el resto de motivos que hicieron que volviera completamente fascinada de este país, te emplazo a leer las 11 razones para viajar a Jordania que harán que te preguntes por qué aún no lo has hecho.

Ficha del Feynan Ecolodge

Dirección: El Feynan Ecologe está situado dentro de la Reserva de la Biosfera de Dana, a 3 horas de Amman y a 2 horas de Aqaba o Petra en coche. El transporte hasta el complejo se realiza desde el centro de recepción en vehículos 4×4.

Teléfono: +962 6 464 5580

Web del hotel

Número de habitaciones: 26 habitaciones diseñadas de forma individual en torno a una serie de patios interiores y dividas en tres clases: economy, standard y deluxe. Todas ellas con baño con ducha y electricidad. La temporada alta va de marzo a mayo y de septiembre a diciembre ya que son las mejores épocas para practicar senderismo.