11 razones para viajar a Jordania: un país fascinante

11 razones para viajar a Jordania: un país fascinante

Asombrada, completamente seducida y con ganas de volver. Así es como he regresado de Jordania, un país que siempre había deseado conocer y que ha superado con creces todas mis expectativas. ¿Quieres saber cómo surgió la fascinación que ahora siento por esta joya de Oriente Próximo? Perfecto. Aquí te presento 11 razones para viajar a Jordania que te harán que te preguntes por qué aún no lo has hecho.

Recorriendo el Siq. Petra. Jordania
Recorriendo el Siq

Recorrer el Siq y cumplir el sueño de visitar Petra, descubrir el laberinto de paisajes de Wadi Rum por tierra y aire, ver atardecer en la Reserva de la Biosfera de Dana, bañarte en el Mar Muerto, callejear por Amán, nadar en los impresionantes fondos marinos del Mar Rojo, dormir en el desierto, disfrutar de la hospitalidad y amabilidad de sus gentes… Un listado de momentos únicos y experiencias inolvidables que solo podrás protagonizar en este sorprendente y atractivo país, y que recoge un mensaje muy claro. No lo dudes, no lo pienses. Regálate el lujo de viajar a Jordania.

11 razones para viajar a Jordania:

Recorrer el Siq, el desfiladero más hermoso que he conocido

El mundo está lleno de rincones que desprenden un halo de magia difícil de explicar. Lugares en los que el peso de la historia y la naturaleza comulgan hasta alcanzar la perfección. Y tú lo único que puedes hacer es sucumbir ante tanta belleza.

Es lo que sentí cuando empecé a caminar a la luz de las velas por el Siq, el desfiladero que custodia la entrada a la antigua ciudad nabatea de Petra. Apenas podía distinguir la grandeza del escenario que me abrazaba y mi vista, en una noche cerrada, trataba de enfocar la maraña de escarpadas paredes que en poco más de un kilómetro me llevaría hasta una de las siete maravillas del mundo moderno.

El Siq. Petra. Razones para viajar a Jordania
La magia de El Siq es única

Reconozco que estaba tan emocionada como una niña en la víspera de reyes. Con la sangre al galope y peleándome con los controles de mi cámara para captar esos guardianes de piedra y roca que llegan a alcanzar los 80 metros de altura. Y sí, cuando a través de un estrecho paso alcancé a ver un retazo del Tesoro, tuve que arreglármelas para no soltar una lágrima que expulsara el cóctel de sensaciones que me paralizaba. De felicidad, de sueño cumplido, de saber que estaba allí.

A la mañana siguiente, mi abanico de imágenes borrosas desapareció bajo un sol radiante, y gracias a Hamada, nuestro fantástico guía, descubrí que el Siq es un tesoro en sí mismo. Una colosal garganta que se abre paso entre imposibles formaciones geológicas en las que se suceden de templos, nichos, obeliscos y canales de agua tallados en los acantilados bajo una paleta de rojos, naranjas, grises y ocres que las palabras no tienen el poder de describir.

Cañon del Siq. Petra. Jordania
Cañón del Siq
Siq. Petra. Jordania
Un elefante o un pez. Depende de cómo lo mires
Carruaje tirado por caballos en el Siq. Petra
Evita usar los carruajes que recorren el Siq para no ser cómplice del maltrato que sufren los caballos

Petra, la mayor razón para viajar a Jordania

Cuando finalmente me planté frente al Tesoro (Al-Khazneh) y vi ante mí su inmensa fachada excavada en la roca alzándose sobre un campo de velas, sentí que me faltaba la respiración. Apenas éramos cien personas contemplando este obra de arte del pueblo nabateo, una civilización que se asentó en este valle escondido entre montañas hace más de 2.000 años.

Visitar el Tesoro por la noche es una de las grandes razones para viajar a Jordania
El Tesoro por la noche
Visita nocturna a Petra. Jordania
Visita nocturna a Petra

Aunque la energía que desprende es increíble y ejerce como un poderoso imán que te impide avanzar, el Tesoro es solo es una pequeña pincelada de esta enorme ciudad que permaneció oculta a los ojos del mundo occidental durante siglos. Resistiendo el paso del tiempo, combatiendo las tormentas del desierto, las lluvias y los fuertes vientos. Una «ciudad perdida« situada al sur del país en la que confluían hasta siete rutas comerciales que trasportaban sedas y especias, y cuya prosperidad quedó reflejada en sus magníficos edificios tallados en piedra arenisca. Las Tumbas Reales, el teatro, la calle columnada, la puerta romana de Temenos, el Monasterio, el resto de caminos sin trillar que no aparecen en las guías… Te faltarán horas e incluso días para descubrir este gran tesoro arqueológico cuya visita justifica por sí sola una escapada a Jordania.

El Tesoro. Petra. Jordania
Tumbas Reales. Petra. Jordania
Puerta de Temenos. Petra. Jordania
Utilizar un camello para recorrer Petra no es ser un turista responsable con los animales
Petra es una sorpresa a cada paso. Jordania
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El desierto de Wadi Rum

Thomas E. Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia, lo describió como “inmenso, solitario… como tocado por la mano de Dios”. Así es el desierto de Wadi Rum. Único, infinito y capaz de regalarte momentos tan especiales que ya nunca olvidarás.

Yo ya llevo algún que otro desierto a mis espaldas y puede asegurarte que nunca he visto nada igual. Imagínate recorriendo el más grande y hermoso de los paisajes desérticos de Jordania en un todoterreno tipo pick-up mientras desfilan ante ti kilómetros y kilómetros de fina arena roja en la que se asientan enormes rocas monolíticas que recortan el cielo a 1.700 metros de altura creando el más precioso skyline que la naturaleza ha sido capaz de forjar.

Wadi Rum. Jordania
Camellos en Wadi Rum. Jordania
Dibujos tallados hace cuatro mil años. Wadi Rum. Jordania

Imagínate encaramándote a una de estas cumbres para contemplar como el sol se pone cambiando los rojos por ocres y los marrones por grises. Escuchando el silencio. Con la mirada fija en el horizonte. Incluso tendrás que parpadear más de una vez para pensar que no es sueño.

Contemplando la puesta de sol en Wadi Rum. Jordania
Atardecer en Wadi Rum. Jordania

Te pido un último esfuerzo: imagina contemplar como este hipnótico paisaje, en el que se gestó la Revolución Árabe contra los otomanos, despierta a un nuevo día desde el aire, dejándote mecer por el viento a bordo de un globo. Te sentirás libre y tremendamente afortunado por vivir esta experiencia que solo Wadi Rum puede regalarte.

Sobrevolando Wadi Rum en globo. Jordania
El desierto de Wadi Rum a vista de pájaro. Jordania

Dormir en medio del desierto

Dormir en pleno desierto es una de esas cosas que hay que experimentar al menos una vez en la vida y más si puedes hacerlo en el Captain’s Desert Camp, un campamento situado en la zona de Disi donde podrás acercarte al modo de vida de los beduinos. Cenar un exquisito cordero cocinado bajo la propia arena del desierto, fumar en shisha bajo las estrellas con música árabe tradicional de fondo, descansar en una preciosa tienda con baño, alejarte del complejo para admirar la cúpula celeste jordana sin apenas contaminación lumínica y pedir un deseo a las estrellas fugaces que cruzan el cielo, ver cómo amanece mientras el resto de huéspedes duerme… Sugerente, ¿verdad?

Mi tienda en el Captain's Desert Camp. Jordania
Cordero cocinado bajo la arena del desierto. Jordania
Música árabe tradicional en el Captain's Desert Camp. Jordania
Momento shisha en el Captain's Desert Camp. Jordania

Aqaba y los fondos marinos del Mar Rojo

Si te gustan los deportes acuáticos como el buceo o el snorkel o simplemente el hecho de salir a navegar, no olvides incluir Aqaba en tu itinerario para descubrir los impresionantes fondos marinos del Mar Rojo. Y es que las tranquilas aguas y el benigno clima de la única salida al mar de Jordania, en el sudoeste del país, crean un ecosistema perfecto para la vida marina en el que se dan cita más de 200 especies de corales y más de 1.000 ejemplares de peces. Por algo dicen que su flora y fauna se encuentran entre las más espectaculares del mundo.

Aqaba desde el Mar Rojo. Jordania
Navegando por el Mar Rojo. Jordania
Fondos marinos de Aqaba. Jordania © The Jordan Tourism Board

Además, en muchos puntos de inmersión los arrecifes nacen prácticamente en el borde del agua de modo que si no estás habituado a estas prácticas podrás disfrutar de ellos a pocos metros de la orilla sintiéndote seguro.

La Reserva de la Biosfera de Dana, desconectar en la naturaleza

A pesar de su pequeño tamaño, Jordania cuenta con numerosas reservas naturales que ponen de manifiesto sus grandes contrastes paisajísticos. Yo tuve la suerte de conocer la Reserva de la Biosfera de Dana, la única que aglutina las cuatro zonas biogeográficas del país (mediterránea, la sáharo-arábiga, la irano-turaniana y la sudanesa).

Reserva de la Biosfera de Dana. Jordania
Feynan Ecolodge. Dana. Jordania

En este espectacular entorno que fusiona belleza, historia y biodiversidad a partes iguales se halla Feynan Ecolodge, uno de los mejores hoteles ecológicos del mundo, premiado por su aportación a la conservación de la naturaleza y por su compromiso con las economías locales y el turismo sostenible. Te aseguro que no encontrarás un mejor lugar para desconectar que éste. Sin apenas electricidad, durmiendo y cenando a la luz de las velas. Sin ordenadores, móviles o cualquier otro tipo de gadget que te impidan disfrutar de la serenidad que te rodea, de atardeceres impresionantes, montañas de mil colores, antiguas ruinas arqueológicas, del honor de ser invitado a tomar un café árabe con una familia beduina…

Senderismo en Dana. Jordania
Puesta de sol en Dana. Jordania
Asistiendo a la ceremonia de la preparación del café con una familia beduina. Jordania

La gastronomía jordana, sabores de Oriente

El Reino Hachemita de Jordania también te conquistará por el gusto. Su gastronomía, muy cercana a la cocina turca, siria y libanesa, es muy rica y sana y utiliza las mejores materias primas del país. Lo primero que tienes que saber es que la comida es un aspecto muy importante de la cultura jordana, un ritual que traspasa el hecho de alimentarse para convertirse en un acto social en el que las prisas no son bienvenidas.

A modo de entrantes encontrarás una gran variedad de aperitivos tales como aceitunas, ensaladas de todo tipo, hummus o el baba ganush, una exquisitez parecida al hummus pero hecha con berenjenas que también se toma untándolo en pan.

Aperitivos jordanos
Mansaf. el plato típico de Jordania

El mansaf, especialidad beduina de cordero o pollo que se acompaña de arroz arábigo y de una salsa hecha con yogur seco, es el plato típico de Jordania, sin olvidar los sabrosos kebabs y el fasoliyeh, un estofado de habichuelas con una base de tomate y servido con arroz. Para rematar este festín de sabores nada mejor que degustar unos deliciosos baklavas mientras saboreas un té con hierbabuena o un buen café árabe.

Amán, la capital

Entre el desierto y el fértil valle del Jordán nos encontramos con Amán, la capital de Jordania y la puerta de entrada al país. Una ciudad asentada originalmente sobre siete colinas cubiertas de un compacto manto de edificios blancos y beiges que le aportan una uniformidad cromática muy especial.

Aman. Un gran motivo para viajar a Jordania
Amán, la fascinante capital jordana

Sus mejores vistas nos la regala su punto más alto, la Ciudadela, un enclave arqueológico donde podrás conocer la larga historia de una de las ciudades más antiguas del mundo. Rabbath-Ammon en la Edad de Hierro, Filadelfia durante la época nabatea, romana y bizantina, y Amán a partir de la llegada de omeyas y abbasíes. El Templo de Hércules, el Palacio de los Omeyas y las ruinas de una iglesia bizantina son algunas de las huellas de su pasado que mejor se conservan. Desde aquí también podrás ver el cercano teatro romano de finales del siglo II d.C.

La Ciudadela de Aman. Razones para visitar Jordania
La Ciudadela de Amán
Teatro romano de Amán. Motivos para viajar a Jordania
Vista del teatro romano desde la Ciudadela

Dejando a un lado su patrimonio, Amán es hoy en día una urbe moderna en la que reside casi la mitad de la población que vive en Jordania. En ella se dan cita grandes hoteles, galerías de arte, tiendas de moda y joyerías, coffee shops, centros comerciales y mercados tradicionales de frutas y verduras en los que se respira su tranquilo ritmo de vida. Una sugerencia: si vas a hacer noche en Amán, déjate caer por la animada Rainbow Street para cenar en el Sufra Restaurant. Exquisita cocina en un entorno sencillamente encantador.

Mercado de frutas y verduras. Jordania
Mercado de frutas y verduras
Sufra Restaurant. Jordania
Sufra Restaurant

Disfrutar de la dolce vita en el Mar Muerto: otra razón de peso para viajar a Jordania

¿Se te ocurre una mejor forma de despedirte de Jordania que a orillas del Mar Muerto? A mí te aseguro que no y por eso forma parte de estas 11 razones para viajar a Jordania. El escenario ya de por sí es soberbio. A un lado, las desnudas paredes del Valle de Rift, al otro, las colinas de Jerusalén, y en medio, un enorme lago de 80 kilómetros de largo situado a 410 metros bajo el nivel del mar, en el punto más bajo y oxigenado de la Tierra.

Mar Muerto. 11 razones para viajar a Jordania
Mar Muerto

Un relajante baño disfrutando de la agradable sensación de flotar y sentir que no puedes hundirte por más que quieras, cubrir tu cuerpo con sus famosos lodos curativos por los que la mismísima Cleopatra quiso conquistar la baja Jordania, contemplar el atardecer en el que está considerado el spa natural más grande que existe…. No me extraña que Sodoma y Gomorra se establecieran aquí. Puestos a pecar, que fuera a lo grande.

Winter Valley Warwick Resort & Spa. Mar Muerto. Jordania
Winter Valley Warwick Resort & Spa
Mar Muerto.  11 razones para viajar a Jordania
Flotando en el Mar Muerto

Tal vez en otra vida yo también hubiese acabado convirtiéndome en una estatua de sal. Pero, ese sábado de junio que marcó el final de mis horas en Jordania fue bien distinto. Me relajé en la piscina del Winter Valley Warwick Resort & Spa. Con cientos de hermosas imágenes revoloteando por mi cabeza que propiciaban esa agridulce emoción que te dejan solo algunos países. La mezcla de felicidad por haber estado allí y de tristeza porque ya acabó.

Momento de relax en la piscina del Winter Valley Warwick Resort & Spa. Mar Muerto. Jordania
Momento de relax en la piscina del Winter Valley Warwick Resort & Spa. Mar Muerto

Viajar a Jordania es seguro

¿Vas a ir a Jordania? ¿Estás segura? ¿Con todo lo que está pasando en esa zona? Estas fueron las preguntas a las que tuve que enfrentarme una y mil veces antes de subirme al avión de Royal Jordanian que me llevaría hasta Amán. Sí, sí y sí. Esas fueron mis respuestas.

Una decisión que reforcé recordándoles que el propio Ministerio de Asuntos Exteriores asegura que tanto Amán como las principales localidades y regiones turísticas del país no suelen presentar problemas de seguridad, siempre que se tomen las precauciones adecuadas.

Y es que pese a la conflictiva situación que vive Siria, la situación actual de Jordania es de estabilidad gracias al papel que ejerce la monarquía constitucional del rey Abdullah II quien, siguiendo los pasos de su padre, el Rey Hussein, sigue trabajando para promover la paz en Oriente Próximo al tiempo que aboga por las libertades civiles haciendo de Jordania uno de los países más progresistas de la zona.

Volando rumbo a Jordania con Royal Jordanian
Volando rumbo a Jordania con Royal Jordanian

Por supuesto que verás presencia militar en las zonas fronterizas y tendrás que pasar por los controles de seguridad de los hoteles. Pero, estas medidas básicamente se llevan a cabo para que te sientas seguro y el miedo no monopolice ni uno solo de tus pensamientos. No hay que olvidar que el turismo es una de las principales fuentes de ingresos de la economía jordana.

Tras seis días recorriendo el país puedo decir que no me sentí insegura, incómoda ni intimidada en ningún momento. Siempre fui con mi cámara colgada del cuello y sin ocultar mi condición de turista. Eso sí, como forma de respeto, sobre todo frente al pueblo beduino, mi vestimenta fue la adecuada. Nada de camisetas ceñidas ni pantalones demasiado cortos. 

La amabilidad y hospitalidad del pueblo jordano

Por muy hermoso que sea un país y únicos sus atractivos, solo conseguirá llegarte al alma a través de sus gentes. El motor que lo mantiene vivo y en muchas ocasiones el factor que determinará tu regreso.

Mi estancia en Jordania ha sido breve, sí, pero la imagen que me traigo es la de un pueblo cálido, amable, educado, honesto y hospitalario que te recibe con los brazos abiertos y la mano tendida. Gentes de espíritu tolerante y fieles a su religión -más del 92% son musulmanes suníes. Y que agradecen que te intereses por su cultura y sus costumbres. Lo puede comprobar hablando con los vendedores del mercado, comprando algún souvenir, fumando una shisha, tomando un té… Cualquier momento es bueno para mezclarse con la población local y volver a casa con algo más que una postal.

Aman. Jordania
Callejeando por Amán
Una pareja en el teatro romano de Aman. Jordania
Una pareja en el teatro romano de Amán
Tomando un te en Dana. Jordania
Tomando un té en Dana

¿Sabías que hay una costumbre beduina que acoge al que llega de fuera de forma desinteresada durante tres días? Pues es solo una pequeña muestra del talante de este pueblo árabe que me conquistó desde el primer momento. Cuando pedí permiso para hacer una fotografía y obtuve una sonrisa por respuesta. 

Esta es la última de mis 11 razones para viajar a Jordania con las que pretendo animarte a descubrir este fascinante país. Aunque en próximos artículos seguiré tentándote hablándote más extensamente de sus principales atractivos, espero que este anticipo sea capaz de cumplir su objetivo. No lo dudes, no lo pienses, regálate el lujo de viajar a Jordania.

 

Tesoros desconocidos de Granada

Tesoros desconocidos de Granada

Si eres un lector habitual de este blog, ya sabrás que Granada es uno de mis destinos nacionales favoritos. Por su patrimonio, por su luz, sus gentes, su gastronomía y por el universo de sensaciones que supone visitar, vivir y sentir esta joya andaluza que siempre reclama una nueva visita. Sobre todo ahora que tenemos la oportunidad de conocer una serie de monumentos que, tras un laborioso proceso de restauración y adecuación, abren sus puertas al público por primera vez junto a nuevas rutas que no hacen sino poner de manifiesto el vasto legado cultural, histórico, estético y arquitectónico de esta seductora y fascinante ciudad. ¿Me acompañas a descubrir algunos de los tesoros desconocidos de Granada? 

Ruta «Poetas en el jardín de los Mártires»

Una de las nuevas propuestas que nos ofrece Granada nos lleva hasta uno de los espacios más mágicos de la ciudad, el Carmen de los Mártires, un precioso palacete que se alza en el entorno de la Alhambra rodeado de bucólicos jardines y huertas. Es precisamente en estos jardines, que navegan entre el romántico paisajismo inglés y la geometría propia del estilo francés, donde se ha diseñado la ruta denominada «Poetas en el jardín de los Mártires«. No podía ser de otro modo en una ciudad que ha servido de inspiración a tantos y tantos genios de la literatura como Ibn Zamrak, Washington Irving, Malcolm Lowry, Marguerite Yourcenar y, por supuesto Federico García Lorca, emblema poético de la ciudad de Granada, cuyas palabras hago mías: “Todas las ciudades tienen su encanto, Granada el suyo y el de todas las demás”.

Carmen de los Mártires. Granada

Poesía y naturaleza se dan cita en el jardín de los Mártires. Granada

Jardín de los Mártires. Granada

Carmen de los Mártires, Granada

De este modo, al privilegio de disfrutar de las impresionantes panorámicas sobre la Alhambra, la Vega, la Sierra o el Albaicín que desde aquí se divisan, se suma la posibilidad de realizar un itinerario poético jalonado de versos que aparecen al azar a lo largo y ancho de todo el jardín. Por sorpresa, sin un recorrido lineal, fluyendo, como la propia poesía, para que cada uno de nosotros hallemos nuestro particular enclave de lectura y contemplación de la mano del propio Lorca, San Juan de la Cruz, José Zorrilla, o de los ganadores del Premio Internacional de Poesía Federico García Lorca entre los que se encuentran Ángel González, José Emilio Pacheco o Blanca Varela, entre otros.

¿Hacen falta más motivos para acercarse a la colina de la Sabika y conocer el lugar desde el que partió Boabdil para entregar la ciudad a los cristianos? Allí te espera esta atractiva ruta que, sin duda, reforzará la candidatura de Granada como Capital Mundial de la Poesía. Un distintivo que ostentan otras tres capitales del mundo: Edimburgo, Iowa City y Melbourne.

Ruta turística «Granada, de la vega a la medina»

¿Qué te parece realizar un viaje que comienza en el mundo rural andalusí, pasa por el corazón de la medina y finaliza en el barrio histórico del Albaicín? Sugerente, ¿verdad? Pues es el itinerario que nos invita a recorrer la ruta turística “Granada, de la vega a la medina”, un paseo que además nos permitirá conocer tres nuevos enclaves que hasta ahora no podían visitarse como son los restos arqueológicos de la estación de metro “Alcázar Genil”, el Cuarto Real de Santo Domingo y la Casa de Zafra. Tres espacios únicos que nos ayudarán a interpretar la evolución urbana de la ciudad de Granada durante los siglos XIII, XIV y XV.

Este recorrido, salpicado de puentes, alhóndigas y otros valiosos testimonios del rico pasado islámico de Granada, se inicia en el subsuelo de la ciudad, concretamente en el vestíbulo de la estación de metro ligero Alcázar Genil donde podemos contemplar los restos de una alberca del siglo XIII gracias a la dotación museográfica que aquí se ha llevado a cabo.

Alberca Alcázar Genil. Granada

Tras dejar atrás la Ermita de San Sebastián y el puente sobre el río Genil, esta ruta nos acerca hasta otra de las maravillas de Granada que ahora puede visitarse en su totalidad. Se trata del  Cuarto Real de Santo Domingo, el único testimonio de almunia real que se ha conservado intramuros a la antigua ciudad nazarí (Cuesta de Aixa).

Cuarto Real de Santo Domingo. Granada

Otro de los hitos de este itinerario son los Baños Árabes “El Bañuelo”. Te recomiendo especialmente su visita ya que son los baños árabes más antiguos conservados completos en España. Fíjate bien en sus bóvedas con tragaluces octogonales y estrellados. Son una maravilla. Como lo es recorrer la Carrera del Darro, el crisol en el que musulmanes y cristianos forjaron una ciudad única, y en mi opinión uno de los paseos más románticos y bellos del mundo.

Baños árabes. Granada

Carrera del Darro. Granada

El punto final a esta ruta lo encontramos en el barrio del Albaicín. Aquí se alza la Casa de Zafra, uno de los ejemplos más relevantes y mejor conservados de la arquitectura andalusí de carácter residencial. Sus restos de pintura mural nazarí la hacen única.

Casa de Zafra. Granada

Hoy en día esta casa palaciega, construida en el siglo XIV y magníficamente restaurada, alberga la sede de la Agencia Albaicín Granada, el organismo encargado de la tutela patrimonial del barrio del Albaicín.

Mi Granada

Para finalizar te dejo con esta lista de sugerencias en la que no faltan algunos de mis rincones  favoritos de Granada, una ciudad que nos administra su historia a cada paso entre cañas, vinos  y deliciosas tapas, increíbles atardeceres y brujas madrugadas. Una ciudad que tiene tanto que ofrecer al visitante que requiere una visita calmada y paso lento para descubrir todo su potencial:

  • El mejor alto en el camino: tómate una leche rizada en el Gran Café Bib-Rambla, el café más antiguo de Granada.
  • Si viajas con niños, visita el Parque de las Ciencias. El mariposario tropical seguro que les encanta.
  • Contempla la puesta de sol desde el Mirador de San Nicolás. Las mejores vistas de la Alhambra y Sierra Nevada te esperan. Antes o después, callejea sin rumbo por las estrechas y empinadas calles del Albaicín y embriágate de la esencia de este barrio sin el que Granada no sería lo que es.

Mirador de San Nicolás. Granada

  • ¿Una calle? La peatonal y siempre concurrida Calderería Nueva, llena de teterías y tiendas de artesanía moruna.
  • ¿Amante del flamenco? Reserva un hueco en tu agenda para visitar el Museo Cuevas del Sacromonte. Podrás conocer la historia del flamenco desde sus orígenes hasta la actualidad.
  • Granada es la capital de las tapas que, por regla general, se ofrecen de forma gratuita con cada consumición. Consulta el portal Granada de Tapas y prepara tu paladar.
  • Si quieres exprimir la ciudad al máximo, adquiere la Granada Card Bono Turístico con la que podrás acceder a los principales monumentos granadinos sin tener que pasar por taquilla. Ahorrarás tiempo y dinero.

Informado quedas. Granada cuenta con innumerables atractivos a los que se suman estos  tesoros recientemente abiertos al público. ¿A qué esperas para descubrirlos? Yo estoy deseando hacerlo.

Más información: Turismo Ciudad de Granada

Cabo da Roca, el espectacular paisaje del punto más occidental de la Europa continental

Cabo da Roca, el espectacular paisaje del punto más occidental de la Europa continental

En mi último viaje a Lisboa, y aunque me costó horrores robarle un día a la siempre atractiva capital de Portugal, decidí acercarme a conocer el Cabo da Roca y pasar una jornada junto al mar. Seguir paseando sin rumbo por Alfama, comer en el Barrio Alto y rendirme de nuevo ante unos deliciosos pastéis de Belém era toda una tentación, sí, pero mi cuerpo, acostumbrado al asfalto madrileño, pedía océano, mis pulmones, brisa marina, y mi mente, atestada de preciosas postales lisboetas, un momento de relax con la mirada pedida en el vaivén de las olas.

Dicho y hecho. Carretera y manta y rumbo al Cabo da Roca donde además de saciar mis ganas de costa alimenté mi espíritu geográfico-mitómano. No lo busques en la RAE. Creo que es de cosecha propia, o lo que es lo mismo, como llamo a mi especial interés por estar en lugares cuyo juego de latitudes y longitudes los hace únicos. En este caso, posar mis pies en el punto más occidental de la Europa continental.

Llegando al Cado da Roca

Cabo da Roca, el punto más occidental de la Europa continental

El lugar «onde a terra se acaba e o mar começa» en palabras de Camões, máximo representante de la poesía portuguesa, es, por méritos propios, uno de los rincones más visitados del Parque Natural de Sintra-Cascais que conjuga una potente diversidad de paisajes a apenas unos 40 kilómetros de la capital lusa. Dunas marítimas e interiores, cursos de agua, bosques, cuevas, impresionantes acantilados, playas … Y, cómo no, la Sierra de Sintra, una espectacular combinación de patrimonio arquitectónico y naturaleza por la que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en la categoría de Paisaje Cultural.

Información sobre el Parque Natural de Sintra-Cascais. Cabo da Roca

Precisamente, el Cabo da Roca se alza en el lugar en el que las estribaciones de la Sierra de Sintra se topan de forma brusca con el Océano Atlántico originando un estremecedor lienzo de escarpados acantilados que se elevan hasta sobrepasar los cien metros sobre el nivel del mar.

El Cabo da Roca y su faro

Acantilados del Cabo da Roca

El espectacular paisaje del Cabo da Roca

En lugares como éste, y está mal que lo diga una juntaletras de la vieja escuela, la literatura de viajes se queda escasa y las fotografías reclaman su papel estelar. Solo diré que fueron un par de horas mágicas en las que fui dueña de mi tiempo. Me olvidé del reloj apoyada de barandilla en barandilla, desmenuzando la fisonomía de sus paredes verticales, viendo como las olas azotaban la base de la vieja Europa y perdiendo la mirada en un océano que siento demasiado lejos demasiadas veces.

Cabo da Roca, donde se acaba la tierra y empieza el mar

Captando la belleza del Cabo da Roca

Fragmento de la línea costera del Cabo da Roca

Perdí mi sombrero en un par de ocasiones. No fui la única. A muchos de los de turistas que colonizaban los alrededores del monolito que señala la posición geográfica del cabo, en busca de su foto, les pasó lo mismo. Y es que aquí el viento no sopla, literalmente barre todo lo que se cruza por delante. ¿Un incordio? Al contrario. Una expresión más de la fuerza de la naturaleza que te invita a luchar contra ella cara a cara para no perder el equilibrio.

Monolito que señaliza el Cabo da Roca

También tuve tiempo para acercarme al faro, uno de los más antiguos de Portugal, y entrar en la Oficina de Turismo donde una hilera de pacientes japoneses esperaba para conseguir el certificado que acredita oficialmente que uno ha estado en el Cabo da Roca. Merchandising viajero a 11€ el diploma.

Oficina de Turismo de Cabo da Roca. Portugal

Lo que me faltó fue ver cómo el día decía adiós en este impresionante enclave que los romanos llamaron Promontorium Magnum sin llegar a sospechar que América estaba al otro lado. No hace falta mucha imaginación para intuir que los atardeceres en este sobrecogedor mirador de la costa portuguesa tienen que ser espectaculares.

Como también lo son las playas que se suceden a lo largo del litoral del Parque Natural como la Playa Grande, Adrada, Ursa o Guincho, una preciosa playa protegida por un sistema de dunas cuyas magníficas condiciones para la práctica de windsurf, surf y kitesurf la han convertido en el escenario de varios campeonatos mundiales.

Playa de Guincho. Portugal

Kitesurf en la Playa de Guincho

Como no podía ser de otra manera, mi deseado día junto al mar terminó comiendo frente al océano en la Casa da Guia, un complejo de tiendas, cafés y restaurantes, situado a 2 kilómetros de Cascais, que se articula en torno a un palacete del siglo XIX. Fue allí, a la sombra de las palmeras y los pinos y con el profundo azul del Atlántico como compañero de fondo, cuando sentí de nuevo la llamada de Lisboa. Los portugueses lo llaman saudade.

Casa da Guia, Cascais. Portugal

Cómo llegar al Cabo da Roca

En coche: Sin duda, es la forma más rápida y cómoda para conocer los alrededores de Lisboa. El Cabo da Roca está situado a 18 kilómetros de Sintra, a 15 de Cascais y a 40 de la capital. La ruta desde Lisboa se hace recorriendo la N247. Una vez en el cabo, podrás aparcar de forma gratuita.

Parada de autobús 403. Cabo da Roca

En autobús: Desde la terminal de Cascais y desde la estación de Sintra puedes tomar el autobús 403 de la compañía Scotturb que en unos 40 minutos te dejará en la parada que está situada junto a la Oficina de Turismo. Eso sí, antes de subir asegúrate de que pare en el Cabo da Roca porque no todos lo hacen.

Hotel Palacio Carvajal Girón (Plasencia)

Hotel Palacio Carvajal Girón (Plasencia)

Durante los días que pasé en la encantadora ciudad de Plasencia con motivo del Travel Bloggers Meeting me alojé en el Hotel Palacio Carvajal Girón. Tenía muchas más opciones para elegir pero una sola frase de su carta de presentación bastó para tentarme: ‘No te conformes sólo con una habitación de ensueño. Aquí todo sucede de otra manera.’

Tras hospedarme junto a Marta Aguilera de La mochila de mamá (ya es tradición compartir habitación con ella cada vez que acudimos a esta cita anual de blogueros de viaje), puedo afirmar que esa frase recoge la esencia de este establecimiento que te hace soñar con épocas pasadas, que te invita a vivir despacio y a disfrutar de la tranquilidad que encierran sus antiguos muros.

Desmontando el Hotel Palacio Carvajal Girón

Una de las grandes bazas de este hotel es su ubicación. No solo está situado en pleno corazón de Plasencia, a un paso de sus principales monumentos y puntos de interés como la Plaza Mayor, las dos Catedrales o la muralla, sino que se levanta en un palacio renacentista del siglo XVI, declarado Bien de Interés Cultural.

Hotel Palacio Carvajal Girón. Plasencia

La bienvenida que recibe el viajero no puede ser más grata, una sobria fachada de sillería por la que se accede a un amplio zaguán que alberga la zona de recepción. Solo contemplando esta estancia, de techos altos y  vigas de madera, presidida por el escudo de Pedro Carvajal Girón, antiguo obispo de Coria, empiezas a intuir el extraordinario trabajo de restauración llevado a cabo en esta casa solariega que se alza en la peatonal Plaza de Ansano, en plena judería placentina.

Recepción. Hotel Palacio Carvajal Girón

En el antiguo zaguán se ubica la recepción del hotel Palacio Carvajal Girón

Pero el hall es solo la antesala de este edificio que fusiona con acierto historia, tradición y confort. Tres elementos que se dejan sentir principalmente en el atrio del hotel, un monumental patio, techado con una estructura de cristal y acero, que nos traslada al modo de vida palaciego a través de sus pilastras originales, su escalinata y sus dos antiguos pozos. ¿Imaginas un entorno mejor para disfrutar cada mañana de un completo y sano desayuno?

Atrio del hotel Palacio Carvajal Girón

Atrio. Hotel Palacio Carvajal Girón

Desayunando en el hotel Palacio Carvajal Girón

Esta armonía arquitectónica entre el pasado y el presente se traslada al resto de sus instalaciones, como patios interiores y salones, y en especial a las habitaciones. Divididas en tres plantas, cada una es única y han sido diseñadas para convertirlas en auténticos espacios para el descanso equipados con la última tecnología. La nuestra, en concreto, era una habitación abuhardillada a dos alturas, amplia y luminosa, en la que el baño jugaba un papel destacado invitándonos a relajarnos al final de cada jornada.

Habitación estándar. Hotel Palacio Carvajal Girón

Baño habitación estándar. Hotel Palacio Carvajal Girón

Como tenía especial interés en conocer las suites de la planta baja, ya que son las que mejor conservan la estructura original del palacio, no dudé en pedirle a un compañero que me enseñara la suya. Cuando crucé el umbral de la 101 no pude más que asombrarme. Por su tamaño, por la piedra vista de los muros, por su magnifica techumbre de madera y, sobre todo, al comprobar como las pinceladas de modernidad y diseño encajaban a la perfección en el conjunto. Sin estridencias, de forma sutil.

Suite 001. Hotel Palacio Carvajal Girón

Los sabores del Palacio Carvajal Girón

Bajo la supervisión del Jefe de Cocina, Enrique Bejarano, la oferta culinaria del Palacio Carvajal Girón engloba dos atractivas propuestas concebidas para ser degustadas siguiendo la filosofía slow life que impera en el hotel. Por un lado su restaurante que, como pude comprobar, combina la cocina regional y de mercado con productos de temporada. Nuestra cena consistió en dos exquisitos entrantes, zorongollo extremeño y crema de calabaza, a los que siguió una deliciosa pluma ibérica que se llevó todos los halagos, y un impecable bacalao gratinado. Como dulce colofón: tiramisú al estilo del Palacio y petir four, un bombón de chocolate relleno de foie y gominola crujiente de vainilla.

Comedor. Hotel Palacio Carvajal Girón

Zorongollo extremeño y crema de calabaza. Hotel Palacio Carvajal Girón

Pluma ibérica y bacalao gratinado. Hotel Palacio Carvajal Girón

Otra opción más distendida, perfecta para un alto en el camino, es su Gastrobar que ofrece una cuidada fusión de gastronomía y copas en uno de los rincones con más encanto de este cuatro estrellas que ya se ha convertido en todo un referente dentro de la oferta hotelera de la ciudad.

Gastrobar. Hotel Palacio Carvajal Girón

¿Me dejé alguna experiencia por vivir en el Palacio Carvajal Girón? Sí. El apretado programa del #TBMPlasencia me impidió disfrutar de su coqueta piscina climatizada situada en la antigua bodega del Palacio. Una pena porque, según me comentó una compañera, resultó ser una experiencia absolutamente placentera y relajante. Por cierto, en los meses de verano, los huéspedes también pueden hacer uso de la piscina al aire libre que está situada en uno de los patios interiores del palacio.

Además de su céntrica situación en Plasencia, perfecta para explorar la ciudad a pie, este hotel es una magnífica base de operaciones para conocer el cercano Valle del Jerte e interesantes comarcas como Monfragüe, Sierra de Gata o Las Hurdes. ¿Más opciones para explorar los alrededores? Cáceres capital y la frontera con Portugal están a menos de una hora en coche.

Como ves, el Palacio Carvajal Girón es una apuesta segura. Por su ubicación, por la nobleza palaciega que se respira en su interior, por el medido lujo de sus instalaciones y por la calidez de su atento staff.

Ficha del Hotel Palacio Carvajal Girón

Dirección: Plaza de Ansano 1, Plasencia (Cáceres)

Teléfono: 927 426 326

Web: Hotel Palacio Carvajal Girón

Categoría: 4 estrellas.

Número de habitaciones: 28 habitaciones divididas en tres categorías -estándar, superior y suite- equipadas con todos los servicios que se espera en un hotel de estas características: aire acondicionado, calefacción,  TV de pantalla plana por cable, escritorio, conexión WiFi gratuita, secador de pelo…

Servicios: Recepción 24 horas. Restaurante. Gastrobar. Información turística. Servicio de conserjería, lavandería y planchado. Piscina al aire libre. Piscina interior climatizada. Terraza/solárium. Parking. Adaptado personas de movilidad reducida.

Sierra de Gata: naturaleza y pueblos con encanto en el norte de Extremadura

Sierra de Gata: naturaleza y pueblos con encanto en el norte de Extremadura

Una sorpresa. Una auténtica y agradable sorpresa. Tras regresar de mi reciente viaje a Extremadura, esta es la palabra que repito sin cesar cuando me preguntan qué tal ha sido mi experiencia en esta tierra fronteriza de la que apenas conocía unas pinceladas. Buena parte de mi asombro se gestó en la Sierra de Gata, uno de los pocos paraísos vírgenes que quedan aún en España cuyos recursos la alejan, con permiso del gran Robe Iniesta, de los calificativos extrema y dura. Guiños musicales aparte, aquí van algunos motivos que espero te animen a escaparte a este atractivo y singular rincón extremeño.

Sus paisajes

¿Sabías que en esta zona llueve casi tanto como en Galicia? Yo tampoco y por eso me sorprendí al descubrir que esta comarca cacereña disfruta de un clima mediterráneo con toques atlánticos en el que abundan extensas masas de robles, castaños y pinos, junto a encinas, alcornoques y bancales de olivos. Si a esto le sumas las aguas del Árrago y de tantos otros ríos y arroyos que discurren por la sierra formando un sinfín de piscinas naturales que invitan al baño en los meses de verano, el resultado es un entorno natural frondoso y verde que despliega sus alas entre amplios valles y picos de considerable altura.

Los verdes de la Sierra de Gata

Puente del siglo XV. Sierra de Gata

Uno de los muchos miradores de la Sierra de Gata

Uno de los mejores enclaves para admirar todo el potencial paisajístico de esta zona, en la que el turismo de masas aún brilla por su ausencia, es el Mirador del Chorro de Los Ángeles, también conocido como Cascada de Los Ángeles. Las vistas a este salto de agua que se despeña frente a ti a lo largo de metros y metros de caída liebre son espectaculares. Como el silencio y la paz que envuelve este balcón colgado sobre el abismo. Como el aire puro que te envuelve.

Cascada de Los Ángeles desde el Mirador del Chorro. Sierra de Gata

Panorámica desde el Mirador del Chorro. Sierra de Gata

Si impresiona desde la distancia, imagínate cuando te acercas a este capricho de la naturaleza, prismáticos en mano, para tratar de localizar a los señores que custodian su cielo: buitres leonados, alimoches, cigüeñas negras…

Cascada de Los Ángeles

Detalle Cascada de Los Ángeles

Observación de aves rapaces

El sentido del olor no se queda atrás gracias a la abundancia de jaras, brezos y retamas que cubren de blancos, rosas y amarillos el recorrido hasta llegar a sus aguas.

Paisaje de jaras, brezos y retama

Los colores y olores de la sierra

Tampoco sabía que en esta esquina de Extremadura, en especial en los alrededores de  Descargamaría, Santibáñez el Alto y en la hurdana población de Pinofranqueado, se vivió una auténtica fiebre del oro en la década de los 40. Y es que en aquellos años buena parte de la población local se dedicó a la búsqueda de este metal precioso en unas minas de cuarzo aurífero que los romanos ya se encargaron de explotar en su día. Adentrarte unos metros en una antigua mina escondida en medio del bosque es otra de las sorpresas que encierra esta sierra.

Todos esta información, y muchísimos más datos referentes a la flora y fauna del lugar que me dejo en el tintero, se la debo a José María Hernández, gran conocer de estas tierras y guía turístico de Mi Sierra de Gata, una empresa especializada en senderismo y rutas guiadas.

Antigua mina romana. Sierra de Gata

José María Hernández. Guía turístico de Mi Sierra de Gata

Sus pueblos

Si lo que buscas es perderte unos días en medio de la naturaleza, no lo dudes: Sierra de Gata es tu destino. Aquí te esperan una veintena de pequeños pueblos que se adaptan con acierto a la tortuosa orografía de sus cinco valles. Pueblos que apenas han sufrido el paso del tiempo. Donde las horas no cuentan. Donde deberás olvidar el reloj, el móvil y cualquier artilugio que te impida dejarte llevar por el ritmo tranquilo de los serragatinos; gentes que aman su tierra y se desviven en mostrarla a cuantos recalan en ella.

Arquitectura serragatina en Robledillo de Gata

Son pueblos cuya potente personalidad arquitectónica es innegable. Construidos a base de piedra, pizarra, madera y adobe, sí, pero en los que todavía pervive la huella de los días de la Reconquista y el paso de las Órdenes Militares reflejada en iglesias, casas señoriales y castillos. Tanto es así que cinco de ellos –Gata, Hoyos, Robledillo de Gata, San Martín de Trevejo y Trevejo– han sido declarados Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico-Artístico.

Yo tuve ocasión de fundirme con el paisaje y el paisanaje de estos tres últimos, tres magníficos ejemplos de pueblos serranos que reclaman parada, paseo y fonda.

Robledillo de Gata

Dicen que Robledillo de Gata es uno de los pueblos más bonitos de esta comarca y probablemente lo sea. De hecho, parece un lienzo al aire libre, un precioso cuadro que algún avezado pintor dibujó en su día para plasmar el encanto de la arquitectura popular serrana.

Su situación, en la cabecera del valle del río Árrago, es la piedra angular que define su fisonomía. Un entramado de callejuelas, pasadizos y puentes, que apenas da respiro entre subidas y bajadas, en el que se aferran al terreno sus típicas casas de tejas rojas. Para rematar el conjunto, a la vera del río se arremolinan pequeños huertos, mientras que la ladera de la montaña brinda su suelo a viñedos y olivares.

Robledillo de Gata, pizarra, madera y adobe

Plaza de Francisco Pizarro. Robledillo de Gata

Pasadizo en Robledillo de Gata. Sierra de Gata

El río Árrago a su paso por Robledillo de Gata

Robledillo invita a un tranquilo paseo que sí o sí pasará en algún momento por la Iglesia de la Asunción, de atípica planta hexagonal y bonito pórtico circular, y por el Molino del Medio, una antigua almazara de la baja Edad Media perfectamente conservada cuyo propietario ha transformado en un museo donde es posible conocer el laborioso proceso de elaboración del aceite y realizar catas.

Iglesia de la Asunción. Robledillo de Gata

Molino del Medio. Robledillo de Gata

El Molino del Medio. Robledillo de Gata

San Martín de Trevejo

Situado en la falda del monte Jálama, San Martín de Trevejo nos depara más de una sorpresa. Y es que además de tener un cuidado casco histórico que alterna las construcciones típicas de adobe y piedra con sobrias casonas blasonadas y calles por las que discurre el agua en forma de regatos, tiene su propia lengua: el mañegu, una variante dialectal de A Fala.

En San Martín de Trevejo el agua corre por las calles. Sierra de Gata

Portón en San Martín de Trevejo. Sierra de Gata

San Martín de Trevejo. Sierra de Gata

Por si como yo, nunca habías oído hablar de ella, te diré que A Fala es una rama del galaico-portugués, con nueve siglos de historia, que sigue viva en este municipio y en las vecinas localidades de Valverde del Fresno, donde se habla el valverdeiru, y en Eljas, tierra del  lagarteiru. Así ha sido desde tiempos de Fernando II y Alfonso IX y así seguirá siendo viendo el tremendo esfuerzo que realizan estas gentes en pro de su difusión y normalización.

Comprenderás que para una enamorada de la palabra entrar en contacto con este tesoro lingüístico, que sueña a gallego con toques de portugués y que ha sido reconocido como Bien de Interés Cultural, fue todo un descubrimiento. Es más, hubiera deseado tener tiempo para acercarme al resto de Os tres lugaris donde A Fala sigue siendo la lengua materna de sus habitantes.

Volviendo a San Martín, pude escuchar hablar mañegu en una tienda de productos locales donde aprendí que el queso es quesu, el vino, viñu y que si quiero endulzar mi paladar debo comprar dulcis típicus. Lo hice, unas deliciosas perrunillas.

Carteles en mañegu en una tienda de San Martín de Trevejo. Sierra de Gata

Plaza Mayor de San Martín de Trevejo. Sierra de Gata

Trevejo

Solitario, anclado en el tiempo y arremolinado a los pies de las ruinas de su castillo. Así es Trevejo, una pedanía de Villamiel en la que apenas viven un puñado de vecinos que se asombran cuando rompes su paz con tu presencia. Otro rincón imprescindible de la Sierra de Gata que conocí a través de de los cuentos, leyendas y coplillas de los Cuenta Trovas de Cordel. O lo que es lo mismo, en compañía de Vicente y Patxidifuso, unos animadores juglaresco-teatrales que consiguieron que los cánticos resonasen en el empedrado de esta pequeña aldea medieval.

Trevejo, otro enclave de la Sierra de Gata detenido en el tiempo

Trevejo. Sierra de Gata

Recorriendo Trevejo con  Cuenta Trovas de Cordel. Sierra de Gata

Subir hasta la que en su día fue una fortaleza musulmana tiene su recompensa. No por el castillo en sí ya que está muy deteriorado y solos se conservan algunos restos del s. XV. El verdadero regalo son las vistas que desde aquí se divisan: las sierras de Garduño, San Pedro, Albilla y Cachaza, viñedos, huertas y olivares, dehesas, robledales…  Todo un resumen del atractivo paisaje serragatino.

Castillo de Trevejo. Sierra de Gata

Vista de Villamiel desde el Castillo de Trevejo

Sería imperdonable acabar este recorrido sin hablar de la gastronomía de la Sierra de Gata. Del aceite elaborado con la variedad manzanilla cacereña, de los vinos de pitarra cuyo olor se cuela a través de las bodegas de los pueblos, de su gran variedad de setas, del cordero y el cabrito, de esa delicia local llamada ensalada de naranja, de las migas, de la miel, los quesos y los hornazos… Aquí no se andan con tonterías. A la hora de comer, se come y muy bien.

Ahora sí. Como dirían en A Fala… Culurín colorau, esti contu se a acabau.

Guía Práctica de la Sierra de Gata

Situación: Extremo noroeste de la provincia de Cáceres (Extremadura).

Límites territoriales: Provincia de Salamanca al norte, comarca de Alagón y Alcántara al sur, Las Hurdes al este y Portugal al oeste.

Accesos por carretera:

  • Desde Cáceres por la carretera EX-109.
  • La EX-109 une Coria con Ciudad Rodrigo y la EX-205 enlaza la comarca de este a oeste desde Valverde del Fresno a Villanueva de la Sierra.
  • Desde Portugal: Por Termas de Monfortinho y hacia Cilleros por la carretera EX-108 y por Penamacor y hacia Valverde del Fresno por la carretera EX-205.

Dónde dormir: Alojamientos Rurales Casa Manadero. C/ Manadero, 2. Robledillo de Gata (Cáceres). Tel. 927 671 118. Bonitos y acogedores apartamentos en una casa típica de arquitectura serragatina situada dentro del Conjunto Histórico-Artístico. En la planta baja hay un pequeño mesón-restaurante que ofrece platos elaborados con productos naturales de su huerta, matanza y granja. Otro de sus alojamientos es la Casa Valle del Árrago que cuenta con una bodega donde elaboran sus propios vinos y hacen catas y degustaciones. Muy recomendable.

Nota: «Este artículo forma parte de mi viaje a la Sierra de Gata y Las Hurdes que organizó la Dirección General de Turismo de Extremadura tras el #TBMPlasencia.