Si tienes pensado viajar a Estambul, toma nota nota de esta guía práctica actualizada en la que recopilo todo lo que necesitas saber para cumplir tu sueño. En ella encontrarás mucha información y también consejos basados en mi experiencia tras visitarla en cinco ocasiones que te ayudarán a planificar tu viaje a esta fascinante ciudad.
Navegar entre dos continentes, visitar sus mezquitas y escuchar el quejumbroso canto del muecín llamando a la oración. Admirar sus preciosos atardeceres y rendirte ante su belleza… Estambul, sin duda, es una ciudad bendecida por el paso de los siglos que te encantará visitar.
Situación de Estambul
Estambul es la ciudad más grande de Turquía. El estrecho de Bósforo divide en dos partes esta inmensa metrópoli, conectando el mar de Mármara con el mar Negro y separando físicamente Asia de Europa. Es la capital de la provincia de Estambul y su población estimada supera los 14 millones de habitantes.
Estambul desde la Torre Gálata
Requisitos de entrada para viajar a Estambul
Lo primero que debes saber antes de viajar a Estambul es que los ciudadanos españoles pueden entrar o salir de Estambul con pasaporte o DNI indistintamente siempre que ambos documentos tengan una validez mínima de 6 meses a partir de la fecha de entrada en Turquía.
Mi último vuelo con Turkish Airlines
Si usas el pasaporte, comprueba que tienes páginas libres y que en el control policial te estampen un sello en el que figure la fecha de entrada y la leyenda GIRIS (entrada en turco). Ten en cuenta, también, que si tu estancia va a ser superior a 3 meses solo podrás utilizar el pasaporte para entrar en el país. Lo mismo ocurre si accedes a Turquía en tu propio coche o si la entrada se realiza desde Irán, Irak y Siria. (sudeste y este del país)
Información sobre el coronavirus: ¿necesito presentar una PCR?
En este momento (octubre de 2021), no es necesario hacerte una PCR siempre y cuando presentes un certificadooficialdevacunación que indique que ya tienes la pauta completa o que has pasado la enfermedad en los 180 días previos a tu viaje.
Lo que sí es imprescindible es que rellenes un formulario de entrada en las últimas 72 horas antes del viaje. Una vez enviado, obtendrás un documento del Ministerio de Salud de la República de Turquía que deberás presentar antes de volar y al llegar a tu destino. Descárgalo y llévalo siempre contigo. No es necesario imprimirlo.
Ten en cuenta que estos requisitos para viajar a Estambul durante la pandemia pueden cambiar en cualquier momento. Lo mejor es que confirmes qué documentación tienes que aportar antes de viajar.
Sanidad
Aunque no es necesaria ninguna vacuna para viajar a Estambul, te aconsejo que estés al día de las vacunas universales (tétanos, difteria, tifus y hepatitis A+B). Para más información, entra en la web del Ministerio de Sanidad. Como en cualquier viaje, lleva contigo un botiquín básico con analgésicos, antihistamínicos, laxantes, antidiarréicos, protectores estomacales y materiales de cura.
Seguridad en Estambul
Si quieres conocer Estambul, tal vez te preguntes si es una ciudad peligrosa. En absoluto. Basándome en mi experiencia, puedo decir que siempre me ha parecido una ciudad bastante segura. Ni siquiera al alejarme de las zonas más turísticas he tenido la sensación de inseguridad en ningún momento. Siempre he ido con la cámara colgada al cuello y, con la misma precaución que seguiría en cualquier capital europea tanto de día como de noche.
Una de las imágenes más icónicas de Estambul
De todos modos, para confirmar la situación actual, puedes consultar las recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores y, de paso, inscribirte en su registro de viajeros para que puedas ser localizado y asistido en caso de emergencia.
Moneda y tarjetas de crédito
La moneda oficial de Turquía es la lira turca que se divide en kuruş. Existen billetes de 5, 10, 20, 50, 100 y 200 TL, y monedas de 5, 10, 25 y 50 kuruş y de una lira. En este conversor de divisas puedes ver cómo está el de cambio de moneda. A fecha de hoy, 1 € equivale a 2,8 TL.
Liras turcas
Lo aconsejable nada más aterrizar es que cambies algo de dinero en el propio aeropuerto ya que suelen ofrecer cambios competitivos (las oficinas están abiertas 24 horas). Aun así, probablemente encontrarás mejores tarifas en las casas de cambio (döviz). Suelen estar abiertas hasta media noche y las encontrarás sin problemas por todo el centro.
Casa de cambio
Las tarjetas de crédito internacionales más habituales (Visa, MasterCard y American Express) se aceptan en los hoteles, restaurantes y en la mayoría de las tiendas. En muchos lugares verás que podrás pagar en euros pero siempre te saldrá mejor hacerlo en moneda local.
Idioma
El idioma oficial es el turco, una lengua que pertenece a la misma rama que el finlandés y el húngaro y que se escribe con caracteres latinos. En las zonas más turísticas podrás comunicarte en inglés e incluso verás que algunos vendedores chapurrean castellano ya que hay mucho turismo español. Otro tema es cuando te alejas del centro a zonas como Eyüp o Üsküdar donde puede resultar complicado hacerte entender. Para romper el hielo con los locales, nada mejor que aprender algunas expresiones:
Hola: Merhaba. Adiós: Hoşçakalın
Sí: Evet. No: Hayır
Por favor: Lütfen. Gracias: Sağol. Quiero: İstiyorum
¿Cuánto cuesta?: Bu ne kadar?. Es muy caro: Çok pahalı. No entiendo: Anlamıyorum
Oficina de Turismo: Turizm bürosu
¿Dónde?: Nerede?. ¿Está lejos?: Uzak mı?. ¿Cuándo?: Ne zaman?
Hoy: Bugün. Mañana: Yarın. ¿A qué hora?: Saat kaçta?
Mujeres tomando un çay en el ferry
Café: Kahve. Té: Çay. Leche: Süt. Azúcar: Şeker. Pan: Ekmek
Agua: Su. Agua mineral: Maden suyu. Vino: Şarap. Cerveza: Bira.
La corriente es de 220 voltios y los enchufes son iguales que en España.
Volar a Estambul
Actualmente, las compañías aéreas que ofrecen vuelos directos desde España son Turkish Airlines, Iberia y la low cost turca Pegasus Airlines. Curiosamente yo viajé en el vuelo inaugural de Pegasus Madrid-Estambul. Aquí puedes leer mi experiencia con esta aerolínea: reserva del vuelo, tipos de billete, terminal de salida, etc.
Volando con Pegasus Airlines
Viajar a Estambul: aeropuertos y traslados
Estambul cuenta con dos aeropuertos internacionales. El principal es el Aeropuerto Internacional de Estambul (IST) que está situado en el lado europeo de la ciudad. Por su parte, en el lado asiático, está el aeropuerto Sabiha Gökçen (SAW) donde operan principalmente las aerolíneas de bajo coste.
Traslados a Estambul desde el Aeropuerto Internacional
El Aeropuerto Internacional de Estambul, situado a 23 kilómetros de Estambul, es el que está mejor comunicado. Las diferentes opciones para llegar al centro de la ciudad son:
Metro: La vía más rápida es utilizar el metro (línea M1). La estación está en la planta inferior bajo el vestíbulo de salidas. Puedes bajar en las estaciones de Zeytinburnu o Aksaray y desde allí tomar el tranvía hasta Sultanahmet, Eminönü y Kabataş (de Kabataş sale un funicular a la plaza Taksim). La duración del trayecto hasta Sultanahmet es de aproximadamente una hora.
Autobús: Aerobús operado por la compañía Havataş. La duración del trayecto dependerá del tráfico pero calcula una media hora hasta llegar a la plaza Taksim. Funcionan de 4.00 a 1.00h y el precio del billete es de 11 TL. Los autobuses salen del aeropuerto cada 30 minutos.
Si lo que quieres es actuar como un local desde el primer minuto, puedes coger la línea de autobús 96T que te llevará a Taskim por un par de liras. Eso sí, tiene muchísimas paradas.
Taxi: Un taxi del aeropuerto a Sultanahmet ronda las 40 TL y a la plaza Taksim, 50 TL.
Traslados a Estambul desde Sabiha Gökçen
Aunque se encuentra bastante lejos del centro de Estambul (a unos 50 km.), los traslados a/desde este aeropuerto no son complicados. Básicamente, tienes tres opciones: taxi, autobús Havataş y autobuses públicos.
Taxi: Llegar a la Plaza Taksim o a Sultanahmet en taxi te costará alrededor de unas 80-100 liras dependiendo del tráfico. Calcula una hora de trayecto más o menos.
Taxis en el aeropuerto Sabiha Gökçen
Autobús Havataş: Los autobuses de esta compañía se cogen delante de la salida de la terminal de llegadas del aeropuerto. El precio del billete es 13 liras y la duración aproximada del viaje hasta la plaza Taksim es de hora y media. Salen cada media hora desde las 4 de la mañana hasta la 1 de la madrugada. Para ir de Taksim al aeropuerto Sabiha Gokçen, el primer autobús sale a las 3:30 y el último a la 1 de la madrugada. El autobús se coge enfrente del Point Hotel que está situado en un lateral de la plaza.
Autobuses públicos: Las principales líneas de autobuses públicos que pasan por Sabiha Gökçen son la E3, E10, 16S, y 132. La línea E3 une el aeropuerto con la estación de metro Levent (lado europeo), desde allí se puede coger el metro hasta Taksim. La E10, por su parte, va hasta Kadikoy, en la orilla asiática del Bósforo. Una vez allí se puede tomar un ferry hasta Eminönü, Karaköy, Kabataş y Beşiktaş. Estos autobuses se cogen justo detrás del carril donde para el Havataş.
Consejo viajero: si no quieres complicarte con los traslados durante tu viaje, aquí puedes reservar un transfer privado, puerta a puerta y al mejor precio. Un chófer te esperará en el aeropuerto, en el hotel o dónde estés para llevarte a tu destino de forma rápida y segura
Cómo desplazarte por Estambul
Estambul cuenta con un buen sistema de transporte público que tiene que bregar con el caótico tráfico que impera en la que fue capital de tres imperios. Para que sepas cómo moverte por la ciudad, aquí puedes consultar un mapa la ciudad.
Tranvía: Aunque Estambul cuenta con cuatro líneas de tranvía, la más utilizada por los turistas es la T1 que va desde Bağcilar hasta Kabataş. Las paradas de Çemberlitas, Sultanahmet y Eminönü te dejarán muy cerca de los principales puntos de interés: Palacio Topkapi, Santa Sofía, Mezquita Azul, Gran Bazar, Bazar de las Especias… Trata de evitarlos en horas punta porque suelen ir muy llenos a pesar de tener mucha frecuencia. Nota para románticos: hay un pequeño tranvía turístico que recorrer la Istiklal Caddesi hasta la plaza Taksim.
Tranvía en Çemberlitaş
Ferry: Los ferries conectan las orillas europea y asiática, surcan las aguas del Cuerno de Oro y navegan por el estrecho del Bósforo. En la parte europea los muelles más importantes son Eminönü, Karaköy y Beşiktaş, y en la zona asiática, Üsküdar y Kadıköy. Utilízalos para cruzar de una orilla a otra o por el simple placer de navegar.
Autobuses: Es el medio de transporte más barato y son muy útiles para llegar a rincones alejados del tranvía como el Museo de San Salvador de Chora o el barrio de Eÿup (nº 39B. Estación de autobuses de la Universidad).
Metro: Salvo la línea M1 que conecta con el aeropuerto de Atatürk, no tiene demasiado interés ya que circula por el extrarradio de la ciudad.
Funicular: Hay dos funiculares en Estambul. Uno conecta Kabataş con la plaza Taksim y el segundo, conocido como Tünel, Karaköy con Beyoğlu. Perfectos para salvar las fuertes pendientes que hay entre estas zonas.
Funicular subterráneo de Tünel
Teleférico: Justo al lado de la mezquita de Eyüp Sultan está el teleférico que en un par de minutos te llevará hasta el mirador de Pierre Loti.
Vistas del Cuerno de Oro desde el Café Pierre Loti
Taxi: Los oficiales son amarillos, llevan un letrero que pone Taksi y todos tienen taxímetro. Si vas justo de tiempo es una buena opción ya que no resultan muy caros. No peques de incauto, vigila que el taxímetro funcione correctamente y atento al cambio.
Consejo para viajar a Estambul: si tienes poco tiempo para visitar la ciudad y no quieres tener que preocuparte por nada, puedes contratar un tour privado y exclusivo por Estambul con guía en español. Ocho horas para visitar lo que quieras porque tú eres quien decide el itinerario. Puedes contratarlo en este enlace.
İstanbulkart
Si vas a viajar a Estambul y quieres ahorrar en tus desplazamientos, lo mejor es adquirir la İstanbulkart, una tarjeta-monedero válida para todos los medios de transporte público de Estambul. Su precio es de 10 TL y puedes comprarla y recargarla en las principales estaciones de metro, autobús y muelles, en las máquinas expendedoras y en los quioscos que encontrarás por toda la ciudad. ¿Sus principales ventajas? Una sola tarjeta vale para varios viajeros y el ahorro frente al uso del jeton (ficha de viaje) es considerable. El coste de un trayecto usando el jeton es de 4 TL y con la İstanbulkart sale por 2,15 TL. Al finalizar tu estancia puedes devolverla y recuperar parte de su importe o, como suele hacer la mayoría, conservarla como recuerdo.
İstanbulkart
Dónde alojarte en Estambul
¿Me alojo en Sultanahmet o mejor en la zona de Beyoğlu y Taxim? No hay una respuesta definitiva ya que más que un tema económico es una cuestión de preferencias. La principal ventaja de alojarte en Sultanahmet es su proximidad a los monumentos históricos como Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Palacio Topkapi o la Cisterna Basílica, entre otros. ¿La de Taxim? Básicamente, el ambiente y su vida nocturna cualquier día de la semana.
Lo que está claro es que inevitablemente acabarás moviéndote por las dos zonas por lo que, en definitiva, es una cuestión de gustos. También puedes buscar alojamiento en la parte asiática si quieres vivir una experiencia más auténtica alejado de las hordas de turistas que invaden la ciudad.
Santa Sofía desde la terraza del hotel Adamar
En mi primer viaje a Estambul, lo tuve claro. Opté por alojarme en Sultanahmet y no me arrepiento. Volver al hotel tras jornadas maratonianas pateando la ciudad de arriba a abajo y salir a dar un paseo por la zona, en mi opinión, no tiene precio. Porque Estambul es preciosa de día pero de noche, sencillamente, es espectacular. Aquí puedes leer mi reseña del Hotel Adamar.
Otros alojamientos en los que me he hospedado son el Marmara Pera, un encantador hotel boutique situado en la zona de (Beyoğlu) y el Marmara Taksim, un cinco estrellas con vistas al Bósforo.
Hotel Marmara Taksim
Dónde comer en Estambul
En mis escapadas a Estambul, he podido comprobar que la gastronomía turca es un carrusel de olores y sabores que parece no tener fin. Una cocina que empezó a destacar durante el Imperio Otomano y que hoy en día recoge en sus platos lo mejor de Oriente y Occidente. Te remito a mi artículo Dónde comer en Estambul para que leas las reseñas de los locales en los que estuve y descubras los must de su gastronomía. ¿Un adelanto? Testi kebab, mercimek çorbası, mezzes, köfte, bocadillo de caballa, mejillones con limón, baklavas, lokum, çay y café turco, raki, yoğurt de Kanlica…
Kebab de pollo
¿Resulta caro comer en Estambul? No. Encontrarás opciones para todos los bolsillos. Desde los tradicionales lokantas y meyhanes, a locales de comida rápida, puestos callejeros y restaurantes de alto nivel. En función del local, lo habitual es dejar el 10% de la factura como propina.
Consejos para visitar las mezquitas de Estambul
En Turquía la religión musulmana es mucho más flexible y tolerante que en otros países islámicos del mundo. Estambul es un buen ejemplo de ello ya que la mayoría de sus mezquitas se pueden visitar. La entrada es gratuita y si se quiere se puede dejar un donativo a la salida para sufragar su mantenimiento.
Como manda la tradición islámica, hay que entrar descalzos. Podemos dejar los zapatos a la entrada o meterlos en una bolsa y llevarlos con nosotros. Las mujeres deben llevar los hombros y el pelo tapado. Aunque en la entrada nos facilitan todo lo necesario para adecuar nuestra vestimenta, lo más práctico es llevar siempre un pañuelo en la mochila. El resto es simplemente una cuestión de sentido común y respeto. Actúa como si estuvieras en cualquier otro templo: no hagas fotos donde no esté permitido, no te tumbes en el suelo, trata de pasar desapercibido y haz tu visita en silencio.
Antes de entrar en una mezquita debes descalzarte
Mezquita Azul
Hablando de mezquitas, en Estambul hay más de 3.000 repartidas por toda la ciudad. Aunque la Mezquita Azul, Süleymaniye o la Mezquita Nueva son de visita obligada, te recomiendo que además te acerques a conocer otras menos famosas pero igual de interesantes. Te hablo de la Mezquita de Eyüp Sultan, de la Pequeña Santa Sofía, de Beyazit, de Rüstem Pasa y de la Mezquita de Faith, entre otras. Tal vez pienses que vistas un par, vistas todas pero te equivocas. Cada una tiene una luz especial, unos fieles distintos, una decoración singular, algo que la hace realmente única.
Viajar a Estambul: compras
Estambul ha sido y es una auténtica meca de las compras. En su día fue un importante enclave de la Ruta de la Seda y su tradición comercial siempre ha formado parte de su esencia. Solo tienes que acercarte al Gran Bazar o al Bazar de las Especias para comprobarlo: alfombras y kilims, orfebrería, todo tipo de objetos de cerámica y latón, ropa de cuero, joyas, falsificaciones, marquetería (en especial tableros de ajedrez y backgammon), dulces… Mi consejo es que no dejes de lado las calles adyacentes que los circundan ya que en sus tiendas puedes encontrar el mismo producto más barato. Si decides comprar algo, ten en cuenta que deberás entrar en el juego del regateo ya que la prisa no tiene cabida cuando se trata de comprar.
Bazar de las Especias
Si lo tuyo es la moda, la música y los libros, deberás encaminar tus pasos a los barrios de Galata y Beyoğlu y, si la cartera te lo permite, acércate hasta Nisantasi donde encontrarás las mejores boutiques de la ciudad. Para antigüedades, Çukurcuma y Cihangir. Una última sugerencia: si tienes que llevarle un detalle a alguien, déjate de fruslerías y cómprale una caja de baklavas. Estos pastelitos de hojaldre con nueces o pistachos bañados en jarabe de miel son una delicia. En cualquier pastelería te los prepararán para que lleguen a su destino perfectos.
¿Mi perdición? Los deliciosos baklavas
Crucero por el Bósforo
Surcar las aguas del Bósforo, el estrecho que separa Europa de Asia, es uno de los regalos más fascinantes que nos regala viajar a Estambul. Nada más poner los pies en el puerto de Eminönü te ofrecerán todo tipo de cruceros al grito de «Bosphorus, Bosphorus». Mi consejo es que los desestimes y te embarques en un ferry de las líneas marítimas turcas que te llevará hasta las puertas del Mar Negro en Anadolu Kavaği. El crucero que yo realicé es el Full Bosphorus Cruise operado por la compañía Şehir Hatları y cuya duración total, incluyendo la escala en Anadolu Kavaği, es de 6 horas. Esta empresa pública también realiza una travesía más corta de aproximadamente dos horas de navegación.
Bogäz İskelesi
Crucero por el Bósforo
El muelle de salida es el Bogäz İskelesi (Bosphorus Cruises Pier) y la duración del viaje es de 90 minutos por trayecto. Realiza paradas en Eminönü, Beşiktaş, Kanlika, Sariyer, Rumeli Kavaği y Anadolu Kavaği, y el precio de ida y vuelta es de 25 TL (8€ aprox.). Aquí tienes el relato de esta experiencia: Estambul y el Bósforo, navegando entre dos continentes.
Otra opción muy recomendable es este crucero por el Bósforo y el Mar Negro en el que surcarás el famoso estrecho y descubrirás los contrastes de Europa y Asia. Además de contemplar lugares tan emblemáticos como la torre Galata, podrás nadar en el Mar Negro y probar la comida turca. Reserva aquí tu excursión y olvídate de colas e imprevistos
El mejor atardecer de Estambul
En Üsküdar, uno de los barrios más antiguos de la parte asiática, te espera el que para muchos, entre los que me incluyo, es el mejor atardecer de Estambul. El rincón más buscado para presenciar la puesta de sol a orillas del Bósforo es el que se conoce como café de las alfombras. Para llegar hasta allí, lo normal es coger el ferry en el muelle de Eminönü. Una vez estés en el puerto, deberás caminar unos 15 minutos a la derecha en dirección a la Torre de Leandro. No tiene pérdida y te aseguro que es una de las grandes recompensas de viajar a Estambul.
Café de las alfombras y Torre de Leandro
Puesta de sol desde Üsküdar
Si dispones de tiempo, callejea por Üsküdar, una barriada que vive sin la contaminación del turismo de masas y que nos recuerda a cada paso que estamos en Asia. Puedes regresar en el último barco para disfrutar de las preciosas vistas nocturnas de Estambul. Más información: Üsküdar, en busca del mejor atardecer de Estambul.
¿Cuántos días necesito para visitar Estambul?
Esta podría considerarse la pregunta del millón y mi respuesta es una reflexión absolutamente personal basada en mi experiencia. En mi primer viaje estuve cinco días completos, una cifra que a priori parecía suficiente y que a todas luces resultó escasa.
Evidentemente en tres días, dos si me apuras, se puede ver lo fundamental pero, si algo me ha quedado claro tras viajar a Estambul, es que es una ciudad a la que no le sientan bien las prisas. Tanta belleza cargada de historia necesita su tiempo para no pasar por ella de puntillas, para tratar de captar la magia de sus mil rostros, para sentir, de regreso, que te traes un trocito de Estambul en la maleta. De todos modos, si no dispones de ese tiempo, no te preocupes. La mayoría de los que han estado sueñan con volver.
De todos modos y para facilitarte al máximo tu viaje a Estambul, permíteme sugerirte algunas excursiones y experiencias inolvidables:
Baño turco Aga Hamami→ No podrás decir que has estado en Estambul si no experimentas el placer de un baño turco en el hammam Aga Hamami, uno de los más populares de la ciudad. ¡Ni lo dudes!
Autobús turístico de Estambul → La mejor forma para descubrir a tu aire esta increíble ciudad que no te dejará indiferente. Dos rutas con 19 paradas y comentarios grabados en español.
Capadocia express → Tour de 1 día en avión visitando el paisaje lunar del Valle de Derbent, las iglesias bizantinas excavadas en la roca del Valle del Goreme, el pueblo troglodita de Uçhisaral y el famoso Valle de Pasabagi donde se encuentran las chimeneas de hadas.
Excursión a las islas Príncipe → Siéntete parte de la realeza otomana con un recorrido en barco por tres de las islas Príncipe: Kinaliada, Heybeliada y Buyukada.
Espectáculo de los Derviches → Descubre la magia y el misticismo de la danza sufí, conocida como Sema, y vive una experiencia espiritual de la mano de los Derviches Giróvagos. Reserva cuanto antes porque las mejores localidades vuelan.
Excursión a Éfeso en avión → Vuela a la ciudad que en la Antigüedad se convirtió en un auténtico centro religioso, cultural y comercial del Imperio Romano. Incluye guía de habla española/inglesa y la recogida en el hotel y traslado de regreso.
Seguro de viajes para viajar a Estambul
Tu seguridad es lo primero, así que, si vas a viajar a Estambul, haz como yo y contrata un seguro de viajes con Chapka. Para estancias inferiores a 90 días, te recomiendo el Cap Trip Plus por su amplia cobertura COVID-19: gastos médicos derivados de la enfermedad, PCR prescrita por un profesional sanitario, prolongación de estancia, regreso anticipado… Además, si lo contratas a través de mi web, obtendrás un 7% de descuento usando el código OBJETIVOVIAJAR. No lo dudes, contrata aquí tu seguro de viajes y disfruta de una aventura asegurada.
El zumbido del despertador, las prisas, el tráfico, el móvil acumulando llamadas perdidas, días y días que el calendario devora sin piedad… ¿Cuántas veces has pensado que te mereces un respiro? Yo te aseguro que es una idea que me asalta muy a menudo y por eso te invito a conocer un lugar en el que olvidarte de la rutina, desconectar entre viñedos y dejarte mimar en cuerpo y alma: el Complejo Enoturístico Finca La Estacada.
Y es que en este oasis de buena vida, situado en Tarancón, apenas a una hora de Madrid, todo está pensado para disfrutar del enoturismo con los cinco sentidos. El oído solo escucha el silencio, la vista se pierde entre el mar de vides que lo abraza, el olfato trata de distinguir la complejidad aromática que reina en la bodega, el gusto se complace con la cocina creativa pero con fundamento que sale de los fogones de su restaurante, y el tacto que sientes en tu piel hace que toques el cielo con los tratamientos de vinoterapia que realizan en su coqueto spa.
Desmontando el Complejo Enoturístico Finca La Estacada
Relax, buena gastronomía, ocio y un conocimiento mucho más amplio de la cultura vitivinícola. Este es el equipaje de vuelta que llenó mi maleta tras conocer este rincón conquense cuyas instalaciones son una oda a los vinos que elabora la familia Cantarero Rodríguez desde 2001.
Empezando por las 278 hectáreas de viñedo situadas en los alrededores de la bodega, una tierra pobre pero perfecta para la vid en las que cultivan principalmente variedades como la tempranillo, cabernet, syrah y merlot, que dan como resultado una amplia gama de vinos fiel a la filosofía de sus productores: vinos de calidad a precios muy competitivos.
Visitar la bodega es una de las experiencias estrella que nos propone La Estacada. La descarga, el despalillado, la fermentación, la maceración, el remontado… Todos los procesos que van desde la vendimia hasta el embotellado están presentes en un atractivo y didáctico recorrido guiado que, tras alcanzar la inmensa nave subterránea donde reposan las barricas, culmina en la sala de «Los placeres del vino». Como no quiero desvelarte la magia de esta estancia, solo te diré que tuve que agudizar mi olfato para aprender a reconocer los diferentes aromas del vino.
Por supuesto, la visita a la bodega incluye una cata de vinos y ahora, en época de vendimia, un interesante taller de cata de uvas, el método que los enólogos utilizan para decidir el mejor periodo para vendimiar analizando la pulpa, la pepita y el hollejo de la uva.
Con la bodega a pleno rendimiento y con sus vinos cada vez mejor posicionados en el mercado, llegó el momento de dar un paso más y abrir su propio restaurante. Un espacio presidido por el paisaje de viñedos que se cuela a través de sus ventanales, que nos invita a disfrutar de una cuidada selección de cocina castellano-manchega y de mercado que fusiona tradición y creatividad.
Lo pude comprobar degustando algunas de sus especialidades locales. Un festival de sabores compuesto por ensalada de perdiz escabechada, croquetas de ajoarriero, morteruelo y chuletillas de lechal con pisto manchego. ¿Y los postres? Un delicioso cremoso de chocolate y un no menos apetitoso coulant relleno de frutos rojos. Por algo ostentan con orgullo la Q de Calidad Turística. Nota para futuros comensales: si quieres apreciar todo el potencial de los caldos de esta bodega, opta por el menú La Estacada con maridaje de vinos (3 entrantes, pescado, carnes, quesos y postre).
Para completar su oferta de enoturismo, en 2009 abrió sus puertas el hotel en el que, cómo no, el mundo del vino sigue estando muy presente. Prueba de ello es que cada una de sus habitaciones lleva el nombre de una variedad de uva y están decoradas siguiendo esa pauta. La calidez de la Malbec, la amabilidad de la Tempranillo, la armonía de la Chardonnay… Así hasta completar un total de 25 habitaciones (22 dobles, 2 junior suite y 1 suite) dotadas con todos los servicios que se esperan en un hotel de 4 estrellas. ¿Su denominador común? Todas tienen unas preciosas vistas a los viñedos. Ni te imaginas la sensación de paz que te invade cuando te levantas de la cama y corres las cortinas. Eso sí es un respiro.
Como también lo es disfrutar del acogedor spa que pone el broche de oro a cualquier estancia en familia o una escapada entre semana. 160 m² de instalaciones diseñadas para que te relajes y te dejes mimar. Piscina dinámica, baño turco, sauna, fuente de hielo, pediluvio, sala de cromoterapia, solarium, gimnasio… La oferta del spa incluye también diferentes tratamientos de vinoterapia como pueden ser los baños de burbujas, las mascarillas faciales o los masajes. Hablando de masajes, yo tuve la suerte de disfrutar del tratamiento Sueños del Mundo, un exótico masaje balinés a base de uva tinta que me dejó como nueva.
Además de las actividades que puedes realizar dentro del complejo, te aconsejo que aproveches tu estancia en La Estacada para visitar algunos de los enclaves culturales de la zona como la ciudad de Cuenca, el Parque Arqueológico de Segóbriga y el monasterio de Uclés.
Ya lo sabes. No dejes que tus días sean siempre iguales y busca un hueco para darte un respiro en este complejo enoturístico. Seguro que encuentras una opción a tu medida entre los diferentes paquetes que nos proponen: escapada romántica Brut Nature, experiencia gastronómica, escapada Desconecta-T… O ahora, durante la vendimia, con un paquete especial que incluye una noche de estancia con desayuno, visita guiada a los viñedos y bodega, curso de iniciación a la cata de vinos y a la cata de uvas, y una comida masiega. Tú solo tienes que poner la fecha, ellos se encargan del resto.
Ficha del Complejo Enoturístico Finca La Estacada
Dirección: Ctra. N-400, km 103. 16400 Tarancón (Cuenca)
Nº de habitaciones: 25 habitaciones (22 dobles, 2 junior suite y 1 suite). Todas las habitaciones están equipadas con conexión gratuita a Internet, climatización individual, baño completo, amenities de vinoterapia, TV, teléfono y minibar.
Servicios: Visita a la bodega y a los viñedos. Gestión de paseos a caballo y visitas a queserías y almazaras. Club enológico. Tienda de vinos y productos típicos de la gastronomía de la zona. Salas de catas. Terrazas. Piscina exterior. Pistas de pádel, Gimnasio. Zona de juegos infantiles. Aparcamiento. Instalaciones adaptadas para minusválidos. Zona WiFi en todo el recinto.
………………………………………………………………………
Nota: Aunque esta reseña ha sido posible gracias a mi participación en el Blog Trip Finca La Estacada, todas las opiniones aquí vertidas son, como siempre, fruto de mi experiencia personal.
Hoy no vengo a hablarte del estupendo restaurante en el que tuve la suerte de cenar la otra noche ni de las delicias gastronómicas que podemos encontrar en cualquier rincón de este planeta en el que nos ha tocado vivir. Hoy aprovecho esta sección para hablarte de los 8.500 niños que mueren a diario por causas relacionadas con la desnutrición. Una situación inaceptable que no podemos dejar en manos de quienes nos gobiernan, los mismos que tratan de apabullarnos con las cifras que dedican a proyectos solidarios, mientras que la realidad apenas cambia y sigue siendo igual de cruda: 842 millones de personas viven amenazadas por el hambre.
Estos son los datos a los que es enfrenta día a día Acción contra el Hambre, una organización humanitaria internacional e independiente que combate la desnutrición infantil a la vez que garantiza agua y medios de vida seguros a las poblaciones más vulnerables. Esta ONG, presente en más de 40 países, ha puesto en marcha la quinta edición de la campaña Restaurantes contra el Hambre para recaudar fondos que irán destinados a paliar esta tragedia innecesaria.
Como en anteriores ocasiones, la Federación Española de Hostelería (FEHR) colabora con esta iniciativa fomentando así la solidaridad en su sector. De este modo, hasta el 15 de noviembre, los establecimientos participantes (hay más de 500 inscritos en 50 provincias) ofrecerán un plato o menú solidario a sus clientes, destinando una parte de lo recaudado a la prevención, diagnóstico y tratamiento de la desnutrición.
En la pasada edición esta campaña logró recaudar 120.000 euros, o lo que es lo mismo, el equivalente a 3.000 tratamientos nutricionales. Este año entre todos podemos aumentar esa cifra.
¿Cómo puedes colaborar?
Si quieres convertir tu comida o cena en un acto solidario y aportar tu grano de arena a esta causa, solo tienes que localizar en la web de la campaña un restaurante que se haya unido a esta iniciativa y una vez allí pedir el plato o menú solidario. No te costará más caro ya que, como te he comentado, son los propios restaurantes los que se comprometen a realizar un donativo a Acción contra el Hambre.
También puedes colaborar haciendo una donación en las huchas que encontrarás en los establecimientos participantes o mandando un SMS con la palabra HAMBRE al 28010. ¿Te animas a darle un valor añadido a tu comida? No solo te alimentarás tú, también contribuirás a combatir el hambre en el mundo.
¿Qué es la desnutrición aguda?
Según nos explica Acción contra el Hambre, la desnutrición aguda es el resultado físico del hambre. Una enfermedad devastadora de dimensiones epidémicas, que padecen 52 millones de niños y niñas menores de cinco años en todo el mundo porque no tienen los alimentos necesarios para el funcionamiento de sus órganos vitales. Al año causa la muerte de más de 3,1 millones de niños y niñas a pesar de que se conoce cuál es la solución.
No pases por encima de estas inhumanas cifras como si nada. Movilízate. Lucha contra la desnutrición crónica y súmate a la mayor iniciativa solidaria en el ámbito de la restauración en España. Estas muertes pueden evitarse con un tratamiento nutricional adecuado como el que les proporciona Acción contra el Hambre que combate la desnutrición aguda con productos terapéuticos listos para usar (RUTF). Estos alimentos listos para consumir permiten, además, que los niños desnutridos reciban un tratamiento domiciliario sin necesidad de pasar por el hospital. Son cápsulas de vida, una revolución en la lucha contra la desnutrición con la que es posible romper el círculo vicioso entre la pobreza y el hambre. Informado quedas. Hasta el 15 de noviembre, en tu propia ciudad o en cualquier rincón de nuestra geografía hay un restaurante contra el hambre esperándote. Haz de tu escapada el viaje gastronómico más solidario.
Aunque nunca he utilizado estas líneas para pedir que compartas mis artículos en las redes sociales, esta vez sí lo hago. Porque creo en el valor de esta campaña. Porque sé que es posible acabar con esta lacra. Y, sobre todo, porque está en nuestra mano hacer algo para evitar que un niño muera de hambre.
Siempre hay un tren que desemboca en Madrid. Siempre hay un vuelo que aterriza. Siempre hay alguien dispuesto a desentrañar sus secretos, a hacer suya esta ciudad, e incluso hay gente como yo que decide quedarse a vivir en ella. Sea cual sea tu caso, si has planeado recalar este otoño en este cruce de caminos que luce con orgullo su estatus de capital, te interesará saber qué agenda cultural te espera. Exposiciones, obras de teatro, musicales, conciertos… Y a modo de bonus track, unas personalísimas sugerencias para explotar al máximo tu estancia en la que ya considero mi segunda casa. ¡Bienvenido a los Madriles!
El Museo del Prado se suma a los actos de conmemoración del IV Centenario de la muerte del Greco con la exposición El Greco y la pintura moderna. En ella se muestra la gran influencia del autor cretense como precursor de la pintura de los siglos XIX y XX, y la importancia del redescubrimiento de su obra en la revolución de los conceptos pictóricos que supusieron las vanguardias históricas. Esta exposición cuenta con una selección de veinticinco obras de El Greco junto con otras setenta de autores modernos como Manet, Cézanne, Picasso, Kokoschka, Bacon o Pollock. ¿Dónde? Museo del Prado (Paseo Prado, s/n). ¿Cuándo? Hasta el 5 de octubre.
El Museo Reina Sofía exhibe hasta el 13 de octubre la retrospectiva más completa organizada hasta la fecha de Richard Hamilton, uno de los pioneros del Pop Art. Esta muestra está formada por más de 250 pinturas, fotografías, dibujos y grabados producidos entre 1949 y 2011 que muestran el interés de este artista londinense por la cultura de masas y el diseño gráfico. Él mismo, poco antes de fallecer, fue quien concibió esta exposición para el Reina Sofía en la que, además de sus obras más emblemáticas, se pueden contemplar cinco instalaciones de gran envergadura entre las que destaca su primera instalación-exposición, Growth and Form. ¿Dónde? Museo Reina Sofía (Santa Isabel, 52). ¿Cuándo? Hasta el 13 de octubre.
Tras haber conseguido todos los premios y distinciones a los que un pintor de su época podía aspirar, Joaquín Sorolla se marchó en busca de nuevos retos al otro lado del charco, realizando su primera exhibición en Nueva York, en la Hispanic Society of America. Buena parte del trabajo que llevó a cabo en su periplo americano forma parte de la exposición Sorolla y Estados Unidos que presentará numerosas obras de este artista valenciano nunca vistas antes en España. Esta muestra, que nos permitirá disfrutar del mejor Sorolla y profundizar en su gran proyección internacional, es gratuita. ¿Dónde? Fundación Mapfre. Sala Recoletos (Paseo Recoletos, 23). ¿Cuándo? Del 26 de septiembre al 11 de enero de 2015.
EN LOS ESCENARIOS
Si de algo puede vanagloriarse Madrid es de su amplia y variada oferta teatral que combina propuestas de gran formato, musicales y salas independientes. Aquí tienes algunas sugerencias «on stage»:
El gran estreno de la temporada llega por fin a la capital para inundar el Nuevo Teatro Alcalá de plataformas imposibles, pelucas, lentejuelas, plumas y toneladas de maquillaje. Por si no has visto la película que dirigió Stephan Elliott, te diré que narra las locas aventuras de tres amigos que recorren el desierto australiano en un destartalado autobús al que bautizan Priscilla, representando su atrevido espectáculo drag. Un viaje en busca del amor y la amistad envuelto en una banda sonora que recoge éxitos imprescindibles de la música disco como el I will Survive de Gloria Gaynor, It’s Raining Men, popularizada por The Weather Girls, Boogie Wonderland de Earth, Wind & Fire o What’s Love Got To Do de la incombustible Tina Turner.
40 artistas en escena, 500 trajes espectaculares y el verdadero protagonista, un autobús totalmente robotizado a escala real que hizo que fuera necesario demoler una parte del teatro para conseguir meterlo en escena. Aclamado por la crítica y ganador de premios Oscar, Tony y Olivier, este musical ya ha seducido a más de 3 millones de espectadores en Broadway, Londres, Sidney, Suecia, Toronto, Italia y Argentina, antes de llegar a España con la puesta en escena original con la que se estrenó en Londres. Aquí tendrán una espectadora más porque yo no pienso perdérmelo. ¿Dónde? Nuevo Teatro Alcalá (Jorge Juan, 62). ¿Cuándo? A partir del 2 de octubre.
Y de una novedad al que ya se ha convertido en todo un clásico de la Gran Vía madrileña: El Rey León. Todo un fenómeno a nivel nacional que ha cautivado a casi millón y medio de personas y que se ha convertido en uno de los grandes atractivos de la ciudad. Yo lo he visto y puedo asegurarte que este éxito de Disney en versión musical merece muchísimo la pena. Sencillamente es espectacular. ¿Dónde? Teatro Lope de Vega (Gran Vía, 57). ¿Cuándo? En cartel.
Peter Brook, el gran maestro del teatro contemporáneo, vuelve a España para inaugurar el XXXII Festival de Otoño a Primavera de la Comunidad de Madrid con su última creación, The Valley of Astonishment. Esta obra -en inglés con sobretítulos en español- se presenta como un viaje caleidoscópico a los misterios y maravillas del cerebro humano; una montaña rusa de sensaciones a través de nuestros miedos, fantasías y deseos más profundos. Solo estará en cartelera cuatro días así que si te interesa, reserva ya tu entrada. ¿Dónde? Teatros del Canal (Cea Bermúdez, 1). ¿Cuándo? Del 23 al 26 de octubre.
En noviembre y durante tres semanas, Madrid volverá a ser el centro europeo de la danza gracias a este veterano festival que alcanza su vigésima octava edición. La programación de este año acogerá más de medio centenar de representaciones y una veintena de compañías, procedentes no sólo de España sino también de Japón, China, Reino Unido, Francia y Colombia, entre otros países. Figuras relevantes, promesas emergentes… La danza se adueña de Madrid con este certamen internacional en el que la música y el baile se funden sobre los escenarios. ¿Dónde? Diferentes sedes. ¿Cuándo? Del 5 al 24 de noviembre.
En tiempos de crisis florecen grandes ideas como ésta: microobras de teatro de entre diez y quince minutos sobre un mismo tema, representadas en espacios pequeños para aforos de no más de quince personas por pase y seis sesiones al día. Este es el concepto que nos propone Microteatro por dinero. Tú eliges tanto el tiempo que quieres pasar en el teatro así como el precio que quieres pagar ya que cada obra se abona de forma individual.
Este proyecto que nació como un experimento en 2009 se ha consolidado como una exitosa alternativa al teatro convencional. ¿El secreto de su éxito? Su particular manera de entender la relación entre texto, interpretación y espectadores, y una programación que se renueva cada mes. Dicen los que lo han probado que es adictivo. Hay sesiones de tarde, golfas, y los sábados y domingos sesiones infantiles. ¿Cuándo? Consulta la cartelera. ¿Dónde? En la calle Loreto y Chicote, 9. En pleno triBall, la zona más cool de la capital.
XI SEMANA DE LA ARQUITECTURA
En el mes de octubre y durante diez días, la arquitectura se convertirá en el centro de todas las miradas con una nueva edición de la Semana de la Arquitectura. Este evento, organizado por la Fundación Arquitectura del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), pretende dar a conocer y difundir la arquitectura a través de un completo programa de actividades que incluye, entre otros, exposiciones, conferencias, rutas por la ciudad y talleres infantiles.
Además, un buen número de edificios singulares abrirán sus puertas para ser visitados de forma gratuita: la sede COAM, la sede REPSOL, el Observatorio Astronómico, la Real Academia de Medicina, el Ateneo de Madrid, el Instituto Cervantes, el Museo Arqueológico Nacional, el Cuartel de Conde Duque, el Matadero… Esta es una de las citas culturales más interesantes que se celebran en Madrid en la época otoñal. Toma nota si te gusta el mundo de la arquitectura y el urbanismo. ¿Dónde? Sede COAM (Hortaleza, 63). ¿Cuándo? Del 3 al 12 de octubre.
ESTAMPA CONTEMPORARY ART FAIR
Por tercer año consecutivo y en colaboración con el Ayuntamiento, Matadero Madrid acogerá Estampa, una feria que ya se ha consolidado como un referente europeo dentro del sector de las ediciones de arte contemporáneo en todas sus facetas: fotografía, grabado, arte digital o libros de artista. En esta ocasión, la XXII edición del Salón de Arte Múltiple Contemporáneo tendrá a Miquel Barceló como artista invitado. Una gran oportunidad para coleccionistas que pueden escoger entre un amplio abanico de precios y estilos.¿Dónde? Matadero Madrid(Paseo de la Chopera, 14). ¿Cuándo? Del 9 al 12 de octubre.
CONCIERTOS
Durante este otoño, la ciudad que nunca duerme recibirá la visita de numerosos artistas. Como es imposible enumerarlos todos, aquí van algunas sugerencias:
Crystal Fighters. 21 de septiembre. Teatro Circo Price.
Morrissey. 9 octubre. Barclaycard Center (antiguo Palacio de Deportes).
Kylie Minogue. 13 de octubre. Barclaycard Center.
Malú. 18 de octubre. Barclaycard Center.
Sidecars. 21 de octubre. Clamores.
Pink Tones. 24 de octubre. La Riviera.
Kiko Veneno. 24 de octubre. Círculo de Bellas Artes.
Anastacia. 25 de octubre. Palacio Municipal de Congresos
Elton John. 1 de noviembre. Barclaycard Center.
James Blunt. 15 de noviembre. Teatro Circo Price.
Marianne Faithfull. 10 de diciembre. Teatros del Canal.
EN CUALQUIER MOMENTO
Da igual si tu visita es de fin de semana o si dispones de más días para recorrer la ciudad donde se juntan los caminos, en mi opinión hay una serie de momentos que no debes perderte más allá de probar el típico bocadillo de calamares. Como diría Sabina, si no quieres sentirte extraño como un pato en el Manzanares, al menos deberías:
Dar una vuelta por El Retiro o en su defecto por los jardines del Campo del Moro o del Parque del Capricho. El Pardo, la Casa de Campo y la Quinta de los Molinos son otras opciones. El otoño les sienta genial.
Tomarte un buen chocolate con churros -o porras, ahí no me meto- a la mínima que refresque un poco. Los clásicos te dirán que vayas a San Ginés (Pasadizo de San Ginés 5, muy cerca de la Puerta del Sol). No me opongo a esta recomendación pero la mía te conduciría hasta La Antigua Churrería (Bravo Murillo, 190). De momento son los mejores que he probado.
Patear de arriba a abajo la Gran Vía, desde Alcalá a la Plaza de España, para sentir cómo late el corazón de Madrid a la sombra de emblemáticos edificios como el Metrópolis, el Capitol o el Grassy. Por mucho que recorras una y mil veces el broadway madrileño siempre descubrirás algo nuevo.
Pasar el domingo en El Rastro.
Callejear por los barrios de Chueca y Malasaña, dos vecinos bien avenidos del distrito Centro de Madrid. El primero es un soho diverso, tolerante y cosmopolita a más no poder. El cuartel de las libertades, donde todo el que llega es bien recibido. El segundo, un barrio que va mudando su cara en función de las horas del día y que se reinventa a sí mismo con el paso de los años. Ahora es la meca del vintage y de la librerías que funcionan como espacios culturales. ¿Qué les une? Ambos esconden muchos rincones que cualquier mente inquieta desearía conocer, con su oferta gastronómica podríamos recorrer el mundo plato a plato y son perfectos para exprimir las noches de la capital.
Contemplar la puesta de sol desde el Templo de Debod. Con o sin contaminación, es magnífica.
Dejarte caer por las animadas terrazas de la Plaza de Olavide (Chamberí).
Ver Madrid a vista de pájaro subido en el teleférico y jugar a descifrar el skyline de la capital entre preciosas panorámicas. Algo que muchos madrileños reconocen no haber hecho nunca.
Darte un capricho en el Mercado de San Miguel o en el San Antón. O en ambos a ser posible.
……………………………………………………..
¿Te he tentado con estas propuestas? ¿Sí? Perfecto. Nos vemos en Madrid este otoño.
El suave abrazo de la brisa del Cantábrico, esa paleta de verdes que solo se da en las montañas del norte, túneles, pasadizos y calles en los que el sol apenas logra colarse, piedras que evocan un tiempo no tan lejano, el legado de Victor Hugo, el tiempo y la mirada detenidos en su bahía, el afrutado sabor de un txacolí en mis labios, paz… Un soplo de buena vida. Estos son los recuerdos que guardo de Pasaia, un retazo de la costa guipuzcoana que si logró encandilar al genio del romanticismo francés, imagina lo que hizo conmigo.
A diferencia de Victor Hugo yo no me topé con Pasaia por casualidad. Fui a buscarla una soleada mañana de junio cuando mis sentidos todavía estaban embotados por la magia de su vecina más ilustre, Donostia. Llegué tarde a la cita, a la hora de comer, y dejé por el camino Pasai Antxo y Trintxerpe, los dos distritos que junto a Pasai Donibane y Pasai San Pedro conforman el municipio de Pasaia.
Qué ver en Pasaia
Pasadas las dos de la tarde, el casco histórico de Pasai Donibane parecía reservado para mí. Solitario, silencioso, encantador. Apenas me encontré con un puñado de pasaitarras mientras recorría la Donibane Kalea o, como la llamaba el autor de Los Miserables, «la calle única, esa que siempre te lleva a donde quieras ir».
Realmente es así. Esta adoquinada y angosta vía, encajada a presión entre el mar y la ladera del monte, atraviesa el corazón de este pueblo vertebrando con acierto una hermosa combinación de arquitectura popular, religiosa y señorial. Fachadas de sillería, entramados de ladrillo, aleros de piedra tallada, subidas, bajadas… Y arcos que sostienen las casas-puente y que permitieron, allá por el siglo XVIII, que esta calle siguiera su curso sin tener que remontar las escaleras que conducen hasta la ermita de Santa Ana desde donde, por cierto, se divisa una impresionante panorámica que domina toda la bahía.
Una calle que solo se permite respirar cuando desemboca en la marinera y pintoresca Plaza de Santiago. Un espacio rectangular, flanqueado por una larga fila de casas estrechas y altas -entre ellas la antigua Casa Consistorial- que se diría están empotradas en el monte y cuyos balcones corridos miran al mar.
Me fijé en todos estos detalles más tarde. A esa hora se imponía hacer un alto en el camino y localizar un buen local para contentar a un paladar que en solo tres días se había rendido por completo a los placeres de la gastronomía vasca. Así pues, puse en práctica un recurso que nunca falla: preguntar a los del terreno. ¿Pescado a la parrilla? «Sigue esta misma calle hasta el final y llegarás al Alabortza. No tiene pérdida.»
No me dieron más datos y tampoco los pedí. Poco a poco fui dejando atrás las últimas casas. El Arco y la Basílica del Santo Cristo de la Bonanza, donde antaño las tripulaciones ofrecían misas para obtener el favor del santo y propiciar una venturosa navegación, las ruinas del Castillo de Santa Isabel, construido en 1621 para proteger el puerto de Pasaia… Tras sobrepasar el último pasadizo, el entorno cambió. Había llegado al Paseo de Bonanza, más conocido como Paseo de Puntas, una preciosa senda que discurre paralela al mar hasta alcanzar la bocana del puerto. La calma, el Cantábrico a mis pies y una vez más el verdor del norte. Pero, ¿y el restaurante?
El restaurante, al que se llega tras una suave caminata de unos 15 minutos desde la Plaza de Santiago, no era tal. Era una sencilla kantina, con un par de mesas corridas de madera y una terracita con vistas de escándalo. Chicharro a la brasa, sardinas y el mejor aliado: una botella de txacolí de Getaria. Para qué más. Una deliciosa comida, preparada con buena mano y enmarcada allí donde la bahía se hace mar, en un maravilloso antojo de la Comarca de Oarsoaldea que durante un buen rato fue solo mío. Uno de esos lujos que el azar cruza en tu camino y que se instalan por méritos propios en tu memoria.
Aunque me costó horrores despedirme de la Kantina Alabortza, mi camino debía continuar y tocaba deshacer lo andando. Quería recorrer las dependencias de la casa donde se alojó Víctor Hugo durante su estancia en Pasaia. En una de las paredes pude leer: «Cuando dormitamos a la orilla del mar, todo mece y acaricia el oído, el ruido del viento sobre las olas, el ruido de las olas sobre las rocas. Oímos, a través de nuestros sueños, los lejanos cantos de los marinos». Y es que desde las balconadas de cualquiera de sus tres plantas se ve la bahía que inspiró los textos y grabados que este escritor galo ideó en el verano de 1843.
Estaba de viaje por la zona occidental de los Pirineos, paseando por el monte Ulia y llegó, sin apenas darse cuenta, hasta San Pedro. En aquellos días, las bateleras eran las que se encargaban de transportar a los viajeros en sus botes a remo de una orilla a otra de la bahía, un oficio característico de Pasaia que tiene su homenaje en forma de escultura de metal frente al Palacio Villaviciosa. Tomó una de estas embarcaciones, llegó a Pasai Donibane y el resto es una historia de vivencias y escritos que podemos conocer a través de la exposición «Víctor Hugo, viaje a la memoria”. Su idilio con Pasaia quedó reflejo en su obra en numerosas ocasiones. De todas las palabras que vertió en su honor, me que quedo con éstas: «un pequeño edén resplandeciente…, más célebre si estuviera en Italia».
Tras visitar la casa museo de Victor Hugo, que alberga además la Oficina de Turismo, descubrí otros rincones de su singular caso urbano como la iglesia parroquial de San Juan Bautista, el palacio Arizabalo -actual ayuntamiento-, la Casa Miranda y el Humilladero de la Piedad, frente al que se halla el embarcadero que nos permite salvar ese estrecho brazo de mar que se empeña en separar a los pasaitarras.
Hoy en día ya no hay bateleras pero sí una lancha motora que une por mar Pasai Donibane con Pasai San Pedro en un par de minutos (0,70€). También se puede acceder por carretera vía Lezo, Pasai Antxo y Trintxerpe, pero si tienes alma marinera, acabarás surcando las aguas de esta ensenada que alberga el puerto comercial más importante de Guipúzcoa.
Ya en la orilla sanjuandarra, en el que durante varios siglos fue un barrio más de Donostia, salió a mi encuentro otro bonito casco viejo. Un interesante conjunto arquitectónico, con viviendas que hablan del esplendor de otros siglos, como la casa natal del ilustre almirante Blas de Lezo -el héroe que humilló a la armada inglesa en 1741- o la casa de los Ferrer. La cofradía de pescadores, el muelle y la flota pesquera me envolvieron en el ambiente marinero de este pueblo que cuenta con un atunero tradicional reconvertido en buque escuela. Es el Mater, un barco clásico del Cantábrico que, tras su periplo pesquero, se ha reconvertido en un museo flotante sobre la pesca artesanal. Su gestión correo a cargo de Itsas Gela, una asociación sin ánimo de lucro que desde 2001 desarrolla programas de difusión, conservación e investigación del patrimonio marítimo en Pasaia y que además realiza visitas guiadas a la bahía por mar y por tierra.
Si se quiere continuar navegando por la historia, se pueden visitar las instalaciones de Albaola, La Factoría Marítima Vasca (Ondartxo Ibilbidea, 1). Aunque la construcción de embarcaciones históricas es su labor principal, también realizan actividades para dar a conocer el pasado marítimo de Euskadi como clases de navegación, representaciones teatrales, experiencias lúdicas para los más pequeños o talleres de modelismo. Una última recomendación: no dejes San Pedro sin acercarte a conocer un faro con ínfulas de castillo, el faro de la Plata. Muchos peregrinos del Camino de Santiago se desvían de su ruta para no perderse las vistas desde la cima del acantilado sobre el que se alza. Otros viajeros, como hiciera en su día Victor Hugo, toman el sendero GR-121 que conduce a Donostia.
…………………………………………………………..
Cierro los ojos y soy capaz de volver ahora mismo a este paisaje esculpido a golpe de mar y. abrigado por los montes Jaizkibel y Ulia. Su sosegado ambiente, el paseo por sus callejuelas, la fugaz travesía por la bahía, sus casas palaciegas… Si he conseguido recrear solo una pequeña parte de lo bien que me sentí en este rincón guipuzcoano, objetivo cumplido.
Más información: Oficina de Turismo. Casa Victor Hugo. Donibane Kalea, 63. Pasai Donibane.
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu Proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.