Aranda de Duero, la Ribera que me gusta

Aranda de Duero, la Ribera que me gusta

Debo confesar que, hasta ahora, todas las veces que he ido a Aranda de Duero ha sido en calidad de gastroturista. O lo que es lo mismo, atraída por el olor a leña que desprenden los asadores de esta localidad burgalesa donde, doy fe, preparan el mejor lechazo asado que he probado nunca.

Hace un par de semanas, con motivo de la presentación de su nueva imagen de marca ciudad: “Aranda de Duero. La Ribera que me gusta”, regresé a las calles de la capital de la Ribera del Duero dispuesta a conocer esta villa realenga de Castilla y León más allá de sus viñedos y fogones.

Me gustó lo que vi. Me gustan las ciudades castellanas con historia y carácter que no se quedan ancladas en el pasado y que se reinventan día a día para reclamar su espacio dentro del panorama de destinos de interior de nuestro país. En la primavera del año que viene, Aranda de Duero acogerá una nueva edición de las Edades del Hombre en la que la propia Ribera, el enoturismo y la gastronomía se entrelazarán con el arte sacro. Si no quieres esperar hasta entonces, aquí van mis imprescindibles de esta ciudad enclavada a orillas del Duero:

Arquitectura religiosa: las piedras de la historia

Elegante y robusta. Así es la iglesia de Santa María la Real, la joya arquitectónica de Aranda. Su construcción se remonta a principios del siglo XV como respuesta a la necesidad de levantar un templo de mayores dimensiones que la vecina iglesia de San Juan, donde pudieran reunirse los feligreses de una población que no dejaba de crecer. Vale la pena acercarse hasta Aranda solo para contemplar su imponente fachada, una filigrana esculpida en piedra, diseñada por el arquitecto Simón de Colonia, que fue inaugurada por Fernando el Católico en 1515.

Iglesia de Santa María la Real. Aranda de Duero. Burgos

Detalle de la portada de la iglesia de Santa María la Real. Aranda de Duero. Burgos

Su interior, de traza gótica flamígera y con planta de cruz latina, no desmerece la portada que le precede. El púlpito plateresco de madera de nogal, el retablo mayor, la magnífica escalera del coro con reminiscencias mudéjares…Sí, me encanta la arquitectura religiosa. Más el continente que el contenido, la verdad. Entrar en un templo, recorrer cada una de sus naves, levantar la mirada para admirar sus columnas y bóvedas, sentarme en un banco y viajar en el tiempo, mientras imagino todo tipo de intrigas cortesanas, dime y diretes vecinales y plegarias en busca de consuelo.

Nave central de la iglesia de Santa María con el púlpito a la derecha. Aranda de Duero. Burgos

Una de las bóvedas de Santa María. Aranda de Duero. Burgos

La hermana pequeña de Santa María es la iglesia de San Juan Bautista. También gótica. También levantada sobre un antiguo templo románico. En su interior acoge el Museo Sacro donde se expone buena parte del patrimonio religioso de la diócesis de Aranda de Duero.

Retablo renacentista. Museo Sacro de San Juan Bautista. Aranda de Duero. Burgos

Arquitectura civil: plazas, casonas y soportales

Me gusta descubrir las curiosidades históricas de las ciudades que visito. Datos como que Aranda de Duero cuenta con el plano urbano más antiguo de España, fruto de un pleito que proponía un cambio en su trazado que conllevaba el derribo de algunas casas y, por ende, el perjuicio de las bodegas que sostenían sus cimientos. O que en tiempos de Enrique IV se convocó el Concilio de Aranda para combatir la ignorancia y la vida disipada de algunos clérigos, mientras la princesa Isabel y Juana La Beltraneja se disputaban la Corona de Castilla.

Plano de Aranda de Duero. Burgos

Al margen de estos retazos de su historia, la Aranda del siglo XXI sigue siendo un cruce de caminos en el que se dan cita todos elementos de una clásica localidad castellana. Casonas y palacios que albergaron a la hidalguía local como la Casa-Palacio de los Berdugo, ejes comerciales peatonales como la calle Isilla, plazas y calles que nos recuerdan en sus nombres los productos que en ellas se vendían (plaza del Trigo, calle Boticas, calle La Sal, Aceite, La Miel…). Y, por supuesto, una Plaza Mayor porticada por donde toda Aranda se pasea para ver y ser vista y se deja caer por sus terrazas al aire libre cuando el tiempo lo permite.

Un rincón de la Plaza Mayor de Aranda de Duero. Burgos

Calle Boticas. Aranda de Duero. Burgos

Alrededores de la iglesia de Santa María la Real. Aranda de Duero. Burgos

Bodegas subterráneas: el tesoro escondido de Aranda

Me gustan las ciudades que atesoran tesoros únicos y Aranda de Duero es una de ellas. Lo guarda en las entrañas de su casco urbano, desde hace más de quinientos años. Te hablo del entramado de bodegas subterráneas que horadan su subsuelo. Según el Catastro del Marqués de la Ensenada, en su día llegó a haber 1575 sitios o suelos de bodegas. Actualmente hay 130 y algunas de ellas, como la Bodega de las Ánimas, están abiertas al público. Otras, en cambio, son privadas y si siguen tan bien conservadas es gracias al trabajo de las peñas arandinas. Si tienes ocasión, como yo, de que un vecino te invite a conocer alguna, no lo dudes. Es el mejor regalo que puede hacerte pues para ellos estas obras de ingeniería popular son su bien más preciado. Un tesoro que espera paciente ser declarado Bien de Interés Cultural por parte de la Junta de Castilla y León.

Entrada de la bodega de las Ánimas. Aranda de Duero. Burgos

Bodega subterránea de Aranda. Foto de Miguel A. Munoz Romero. RVEDIPRESS

Sabores arandinos: la tierra del lechazo y de los Ribera

Lechazo asado.
La ribera que inspiraImprescindible con mayúsculas. Nadie en su sano juicio debería abandonar Aranda de Duero sin probar el que probablemente sea el mejor de sus embajadores: el lechazo asado. En Aranda lo preparan a la antigua usanza, en horno de leña y a fuego lento, y lo sirven  acompañado de una deliciosa torta de aceite y una ensalada típica de la zona. ¿Un buen momento para catarlo? Sin duda, durante las Jornadas del Lechazo Asado que tradicionalmente se celebran cada mes de junio. ¿Alternativas al cordero? Sopa castellana, morcillas de arroz, congrio a la arandina, escabechados de caza…

En una tierra como ésta, en la que las viñas dominan el paisaje y en la que la cultura del vino se transmite de generación en generación, no podrás resistirte a degustar una buena copa de vino con Denominación de Origen Ribera del Duero. Joven, crianza, reserva, gran reserva… Estás en una de las mejores regiones vinícolas del mundo, descubre por qué.

Como tengo costumbre, releo este reportaje antes de publicarlo y, decididamente, : Aranda de Duero es la Ribera que me gusta.

Más información: Turismo de Aranda de Duero

Cómo llegar en coche desde Madrid: El acceso a Aranda de Duero se realiza desde Madrid por la autovía N-I, dirección Burgos. Está a 159 km. de la capital o, como dicen los arandinos, “en el kilómetro 159 del Paseo de la Castellana”.

Mi primer paseo en globo: Segovia a vista de pájaro

Mi primer paseo en globo: Segovia a vista de pájaro

Una de las cosas que más me gustan es ir cumpliendo mi lista de asuntos pendientes. Es una sensación fantástica que te recuerda que estás viva y que alimenta las ganas de seguir haciendo realidad tus sueños. Pues bien, hace un par de semanas conseguí cumplir uno de los que estaban en las primeras posiciones de mi inventario aventurero: volar en globo. Siempre había querido hacerlo pero, por «respeto» y falta de tiempo, la ocasión no había llamado a mi puerta. Hasta que Samsung se cruzó en mi camino y me invitó a dar un paseo en globo por Segovia para comprobar en primera persona de qué es capaz el nuevo Galaxy S4 Zoom. Fue un telefónico rápido y rotundo. Quería hacerlo. Iba a hacerlo.

Confieso que tras colgar me asaltaron las dudas. Los que me conocen saben que precisamente no soy una Lara Croft. Más bien soy de naturaleza patosa, tengo vértigo y si mi cuerpo decide ir por libre y marearse, se marea. ¿Me frenaron estos aspectos tan simpáticos de mi fisiología? En absoluto. Estaba en la lista y la lista nació para cumplirse. Solo necesitaba activar mi modo open-minded y dejarme llevar.

Tras un madrugón de órdago y un desayuno más bien liviano -no quería ponérselo fácil a mi estómago por si pretendía rebelarse en el momento más inoportuno-, pusimos rumbo al campo de despegue. Segovia empezaba a desperezarse en compañía de un amanecer lento, tranquilo y relajante. Curiosidad, expectación, mariposas en el estómago…

Amanece camino de la zona de despege. Segovia

El equipo de Globos Boreal nos estaba esperando para iniciar las maniobras de montaje del globo aerostático que me permitió, nunca mejo dicho, tocar el cielo. Extender la vela, unir el quemador a la barquilla, revisar que todo funcione correctamente, empezar a inflar el globo, fotografiarnos en su interior… Cada fogonazo del quemador marcaba la cuenta atrás.

Extendiendo la vela. Segovia

Poco a poco el globo va tomando forma

Dentro de la vela

Nuestro globo visto desde dentro

Hinchando el globo

Con el globo ya listo, llegó el gran momento. Los 12 pasajeros nos subimos a bordo de la cesta de mimbre y empezamos a elevarnos. Con todos mis sentidos afanándose por captar cada instante, Segovia iba haciéndose pequeñita a mis pies. Con la sensación de que es la tierra quien se movía y no yo. Flotando suavemente en el aire. Como si estuviera suspendida dentro de una pompa de jabón. Por mucho que trate de describir ese instante, tienes que vivirlo para saber qué se siente. En mi caso, libertad, calma, emoción… «Nada de vértigo. Nada de miedo. La gente de @globosboreal lo hace todo muy fácil». Este fue uno de los primeros tuits que lancé desde las alturas.

Si te soy sincera no sé exactamente cuánto duró nuestro vuelo ni la altitud que llegamos a alcanzar. El tiempo se detuvo para mí sobrevolando la ciudad. Entre foto y foto. Feliz y emocionada. El Alcázar, la Catedral, el Acueducto… Segovia me mostraba la que seguramente sea su dimensión más impactante: a vista de pájaro.

Panorámica de Segovia

Sobrevolando el Alcázar de Segovia

La Catedral de Segovia a vista de pájaro

Probando el zoom  del Samsung S4 Zoom en pleno vuelo

Durante todo el vuelo, el equipo de rescate siguió nuestra travesía por tierra, atento a las directrices que nuestro piloto les marcaba por radio. Más pronto de lo que hubiese deseado, llegó el momento de empezar a descender y buscar una zona despejada y accesible para el vehículo de apoyo donde aterrizar. El aterrizaje fue muy suave y cuando quise darme cuenta ya nos habíamos posado en tierra. «¿Te ha gustado la experiencia?», me preguntó el piloto. «. ¿Cuándo repetimos?«, le contesté.

Entre fogonazos. Segovia

Sobre mi cabeza

Iniciamos el descenso

Nuestro piloto se comunica por radio con el equipo de tierra

El grupo al completo con nuestro piloto de Globos Boreal. Segovia

Recuerdo que mientras la gente de Globos Boreal iba recogiendo la vela, desmontando el quemador y cagando la barquilla en el remolque, mi cerebro iba rápidamente anotando notas mentales a modo de telegrama: Me ha encantado. Se me ha pasado volando. Quiero volver a volar. Esto tengo que contarlo. Ojalá salgan bien las fotos…

Deshinchando el globo

Cargando la barquilla en el remolque. Segovia

El colofón a mi bautismo de vuelo en globo llegó con un pequeño almuerzo al aire libre y, como manda la tradición tras cada paseo en globo, un brindis con cava. ¡A tu salud!

Tras aterrizar, un brindis con cava

CURIOSIDADES Y TIPS PARA VIAJAR EN GLOBO:

Así nos veían desde tierraLos hermanos Montgolfier fabricaron el primer globo en 1.782. Los primeros pasajeros de la historia fueron un gallo, un pato y una oveja.

La capacidad de dirigir el rumbo de un globo aerostático es muy limitada. Solo accionando los quemadores para elevarlo o bajarlo se puede tratar de modificar un poco la dirección jugando con las corrientes de aire. Dicho de otro modo: sabes dónde despegas pero no dónde vas a aterrizar.

Globos Boreal fue la primera empresa autorizada en España por Aviación Civil para realizar vuelos en globo con pasajeros.

¿Vértigo? Ninguno. Como el globo se desliza dentro de las corrientes de viento con mucha suavidad, la sensación de vértigo es nula.

Vestimenta: Viste ropa cómoda y acorde con la época del año en que vas a volar. Piensa que la temperatura durante el vuelo es muy similar a la del suelo. No olvides coger una gorra y llevar calzado deportivo.

¿Cuándo volar? Durante todo el año si las condiciones atmosféricas son favorables. La mejor hora es después de amanecer ya que es el momento más estable del día.

Aterrizaje: Estate atento a las instrucciones del piloto. Guarda todos tus gadgets. Sujétate a las asas interiores de la barquilla y flexiona las piernas. Nunca saques los brazos fuera de la cesta y no salgas de la barquilla hasta que el piloto lo autorice.

Duración total de la experiencia: Calcula de 3 a 4 horas entre el montaje del globo, el vuelo, el aterrizaje, la celebración y el regreso al punto de partida.

DESMONTANDO EL SAMSUNG GALAXY S4 ZOOM

Samsung S4 ZoomMi pensamiento durante toda la mañana fue el mismo: en la pantalla del móvil las fotos se ven genial pero… ¿qué pasará cuando las descargue en el ordenador?, ¿mantendrán la misma calidad? A las pruebas me remito. Todas las fotos de este reportaje que llevan el logo del blog están hechas con el Samsung Galaxy S4 Zoom. Por eso, tras probarlo, puedo afirmar que la cámara compacta de este dispositivo coreano ha superado mis expectativas. Cuenta con un sensor CMOS 16 MP, zoom óptico 10x y la función de OIS ayuda a reducir el desenfoque y estabilizar la imagen. Además, es un móvil manejable -la lente no sobresale demasiado-, funciona bastante bien en situaciones con poca luz, y su batería le da una autonomía de hasta 9 horas en modo WI-FI (odio ir buscando enchufes cada dos por tres cuando viajo). Como podrás imaginar, el nuevo smartphone de Samsung hace todo tipo de virguerías: graba en Full HD, tiene 25 modos pre-establecidos (Smart Mode), control manual, permite hacer fotos animadas, etc. En mi opinión, no es un móvil con cámara, es una cámara con Android que además te permite llamar y, por supuesto, quemar megas. ¿Un buen compañero de viaje? .

Restaurante Yain. Teruel

Restaurante Yain. Teruel

«El amor es tan importante como la comida pero no alimenta». Con esta frase de Gabriel García Márquez, nos da la bienvenida el restaurante Yain, parada obligada para los incondicionales de la buena mesa y el vino que recalan en la ciudad de los Amantes y de la estrella de ocho puntas, en tierra mudéjar, en Teruel.

El Yain está ubicado en pleno casco histórico, a unos 100 metros de la Plaza del Torico, en la antigua judería turolense. Su nombre en hebreo significa vino. No podía ser otro. Estaba predestinado a llamarse así. Y es que cuando empezaron a construir el restaurante, descubrieron bajo sus cimientos los restos de una bodega judía del siglo XIV, con su trujal y sus ánforas de barro enterradas a modo de tinas de fermentación. Pero la vinculación del Yain con el mundo del vino va mucho más allá. Al frente de este negocio encontramos a Raúl Igual, un joven emprendedor que, a base de tesón y esfuerzo, consiguió alzarse con el premio al mejor sumiller de España en el año 2010.

Raúl Igual. Premio Mejor Sumiller de España 2010. Restaurante Yain. Teruel

Desde que abrió sus puertas, en julio de 2007, Raúl Igual y su equipo han hecho del Yain todo un referente gracias a la pasión con la que promocionan la cultura del vino y los sabores aragoneses. Plato a plato, maridaje a maridaje. Sin grandes aspavientos, con humildad y ofreciendo un trato cercano, profesional y amable que afianza y aumenta su cartera de comensales servicio tras servicio.

Carta del restaurante Yain. Teruel

¿Qué sale de los fogones del Yain? Sencillamente una mezcla afortunada de tradición e innovación. Una cocina de mercado y de temporada que podemos degustar a la carta, en formato menú del día, menú degustación con maridaje, o bien, como hicimos nosotros, con el menú Rueda de Sabores. Este menú consta de tres entrantes para compartir y un segundo a elegir entre ocho platos. En función de la opción elegida, su precio oscila entre 28 y 35€ e incluye postre sorpresa, agua y copa de vino -o cerveza o refresco.

Como entrantes, pedimos ensalada de quesos y membrillo, vieira gratinada y ratatouille de verduras al horno. Los tres estaban buenísimos pero el que derritió mi paladar fue este último con sus verduritas asadas y su vinagreta de tomate y tomillo. Un bocado exquisito.

Ensalada de quesos y membrillo. Restaurante Yain. Teruel

Vieira gratinada. Restaurante Yain. Teruel

Ratatouille de verduras al horno. Restaurante Yain. Teruel

Luego llegaron los segundos. En nuestro caso, confit de pato al Oporto y jarrete de ternasco guisado. Buen producto y esmerada presentación. Para acompañar estas carnes, Raúl nos recomendó un excelente somontano de la zona de Barbastro. El dulce colofón realmente fue una sorpresa: semiesfera de chocolate con café y helado de violetas. Apetitoso y lleno de creatividad.

Confit de pato al Oporto. Restaurante Yain. Teruel

Jarrete de ternasco guisado. Restaurante Yain. Teruel

Semiesfera de chocolate con café y helado de violetas. Restaurante Yain. Teruel

Como ya habrás imaginado, la bodega del Yain es una de las grandes bazas de este restaurante. Ubicada a siete metros bajo la cota del suelo, atesora con mimo en su interior una personalísima selección de caldos que nos ofrece un viaje alrededor del mundo. No solo están presentes muchas de nuestras denominaciones de origen, también hay espacio para referencias extranjeras que copa a copa nos trasladan a países como Francia, Alemania, Australia, Portugal, Italia, Hungría o Nueva Zelanda. Espumosos, generosos, blancos, rosados, tintos, dulces… Entre los cavas está uno de mis preferidos, Agustí Torelló, puro Penedès.

Uno de los salones del restaurante Yain. Teruel

En cuanto al local, puedo decir que me gustó mucho la atmósfera que han creado para cobijar este capricho culinario turolense. Es acogedor, íntimo y de diseño minimalista. Manteles de hilo, vajilla y cristalería moderna y funcional, buena música de fondo… El escenario perfecto para no robar ni un ápice de protagonismo a las verdaderas estrellas del Yain: sus platos y sus vinos.

Una vez más, espero haber despertado tu curiosidad y las ganas de probarlo.

FICHA DEL RESTAURANTE YAIN

Dirección: Plaza de la Judería, 9. Teruel   Web

Información y reservas: 978 62 40 76

Horario: De 13:30 a 15:15h y de 21:00 a 23:00h. Cerrado: Lunes, domingo por la noche y martes por la noche

Adaptado para minusválidos

 

La vuelta al cole 2.0

La vuelta al cole 2.0

No te asustes. No estás en la web de unos grandes almacenes. Tampoco es septiembre ni tengo intención de venderte ningún fascículo. Sigues en Objetivo Viajar. ¿A qué este título, entonces? Sencillo. La semana que viene vuelvo al cole. Sin bolis de colores, ni goma, ni sacapuntas, ni transportador de ángulos, pero, como me decía mi abuelita, a escuela al fin y al cabo.

Si lo pienso bien, no deja de ser un ciclo vital previsible. Me formé como periodista en Barcelona y, ahora, tras once años viviendo en Madrid, vuelvo a las aulas para participar en uno de los cursos de verano que organiza la Fundación Universidad Rey Juan Carlos. Su título no puede ser más prometedor. La nueva comunicación viajera: Blogs y Turismo 2.0 en España.

Mi objetivo durante la semana que voy a pasar en Aranjuez no es otro que seguir formándome y reciclándome como bloguera de viajes. Como puedes leer en la presentación de este blog o consultando mi perfil en LinkedIn, siempre he escrito para medios impresos y, aunque ya llevo un tiempo comunicando o tratando de comunicar mis experiencias viajeras en este rincón de la blogosfera, sigo pensando que la reconversión al 2.0 no es tarea fácil para una juntaletras de la vieja escuela.

Hay demasiadas claves por descifrar, plataformas sociales que cribar, tecnologías que dominar… ¿A nivel autodidacta puedes conseguir estar al día? Por supuesto, muchos de los blogueros que sigo así lo hacen y además con magníficos resultados. Pero esto requiere, sobre todo en los aspectos más técnicos, tiempo y tesón que en mi caso prefiero dedicar a lo que más me gusta además de preparar la maleta: escribir. Por ello, cuando supe de la existencia de este curso de verano, no lo dudé. Debía apuntarme. Como reza un párrafo de la introducción de este curso: «los periodistas de viajes tradicionales han de adaptarse al nuevo mundo 2.0.» Ya que es mi caso, ¿por qué no dedicar una semana de mi vida a conocer la nuevas reglas de la baraja del turismo 2.0 en España?

El curso que voy a realizar, en formato de módulos temáticos, se basa en el análisis de cinco factores básicos: contenido, calidad, posicionamiento, métricas y segmentación. En Aranjuez se va a hablar del futuro de la comunicación viajera, de redes sociales, del perfil del nuevo periodista 2.0, del panorama actual de la blogosfera de viajes, de fotografía, de la relación destinos/bloggers y también de tecnología: WP, SEO, Analytics…

Y ahí voy a estar yo. Porque la vida no deja de ser un gran viaje en el que se aprende día a día. Porque en la Universitat Autònoma de Barcelona me enseñaron que la información es poder. Porque me apetece traspasar la pantalla del PC y conocer en persona a sus ponentes y porque mi mentor, Lou Grant, estaría orgulloso de mí. Lo dicho. Si me buscas, hazlo en Aranjuez del 15 al 19 de julio. Ahora te dejo, voy a preparar el uniforme…

 

Cesenatico Camping-Village*** (Cesenatico. Italia)

Cesenatico Camping-Village*** (Cesenatico. Italia)

logo

No puedo cerrar el capítulo del blog tour internacional #cesenaticobellavita sin la consiguiente reseña del que fue nuestro hogar por unas horas: el Cesenatico Camping-Village. Como ya sabes, deberíamos haber pasado dos noches alojados allí pero el retraso del vuelo de ida hizo que nuestra experiencia campista quedase reducida a poco más de una jornada. Aun así, saqué tiempo de donde literalmente no había para hacer algunas fotografías y reunir mis impresiones sobre este camping.

 

El porqué de la Camping People

La historia de la Camping People empezó con la llegada de un e-mail. Era de la organización y en él había un documento adjunto con la lista de todos los blogueros participantes y el hotel en el que nos alojaríamos cada uno. La idea del Consorcio Cesenatico Bellavita era distribuirnos de forma individual en los 30 establecimientos que lo conforman, para dar así una visión lo más amplia posible de la oferta de alojamientos que tiene Cesenatico. Pues bien, las tres primeras filas del excel parecían un podium de Moto3. Liderazgo español absoluto. Sara, Alberto y yo. Éramos los únicos que íbamos a alojarnos en un camping y, además, juntos. Esta «singularidad» hizo que cuando por fin llegamos a Cesenatico, un día después de lo previsto, nos encontráramos con toda la comunidad bloguera que nos acompañaba en este viaje súper intrigada por saber quién era la Camping People. La primera vez que oímos nuestro apodo nos hizo muchísima gracia, decidimos adoptarlo como propio y el resto ya es historia.

Anécdotas viajeras al margen, vamos con la review de este camping.

Recepción del Cesenatico Camping-Village. CesenaticoDesmontando el Cesenatico Camping-Village

El Cesenatico Camping-Village es un tres estrellas situado a 1.5 km de Cesenatico que permanece abierto todo el año. Sus dos playas son un buen ejemplo del paisaje del sur de la costa adriática de Emilia-Romagna: aguas turquesas, arena fina, clima templado y largos arenales flanqueados por extensos pinares. Fue una lástima no poder disfrutarlas por lo apretado del programa y porque la climatología no acompañó demasiado -nos llovió durante buena parte del viaje.

Además hay que tener en cuenta que lo visitamos a finales de mayo y estaba a medio gas por lo que pudimos disfrutar de una tranquila estancia fuera de temporada. Aún así, fue fácil imaginar su bulliciosa y animada estampa en pleno mes de agosto, con cientos de turistas repartidos entre sus 940 parcelas, 24 bungalows de madera, 150 mobile homes y 24 cottages. ¿Enorme? Sí. 225.000 m2.

Cesenatico Camping-Village. Cesenatico Camping-Village. CesenaticoCesenatico Camping-Village. Cesenatico

Nosotros nos alojamos en un confortable Riviera Cottage. Sus 30 m2 estaban distribuidos en una sala de estar con sofá-cama doble, cocina equipada, baño con cabina de ducha y lavabo, WC separado, 1 habitación con cama de matrimonio y 1 habitación con dos camas individuales. Todo impoluto. Lo que más me gustó fue su gran terraza cubierta. Lo que menos: las camas individuales eran bastante pequeñas y la conexión wi-fi gratuita no funcionaba nada bien.

Riviera Cottage. Cesenatico Camping-VillageNuestro Riviera Cottage en el Cesenatico Camping-Village. CesenaticoLa cocina del cottage. Cesenatico Camping-Village. CesenaticoEl salón de nuestro Riviera Cottage. Cesenatico Camping-VillageOtra imagen de nuestro Riviera Cottage. Cesenatico Camping-VillageHabitación doble del Riviera Cottage. Cesenatico Camping-Village.Exterior de nuestro Riviera Cottage en el Cesenatico Camping-Village

Otro punto fuerte a destacar es la amabilidad del personal que tratamos. No tanto en la recepción -se les notaba un poco molestos con nuestra tardía llegada- pero sí en el restaurante. Como no sabíamos a qué hora volveríamos para comer, les pregunté si sería posible llevarnos nuestro menú al cottage fuera del horario de servicio de comidas. No hubo ningún problema. Nos prepararon una bandeja con los platos y bebidas y comimos tranquilamente en nuestra estupenda terraza al aire libre.

Comiendo en el Cesenatico Camping-Village. Cesenatico

Otros detalles que sí importan

Accesibilidad: En el Cesenatico Camping-Village la accesibilidad forma parte del concepto bella vita. Las calles principales están asfaltadas y todas las zonas comunes están adaptadas. No hay barreras ni obstáculos que dificulten la movilidad por el camping. Cuenta con cabañas para personas con movilidad reducida.

Si no quieres ir andando, puedes usar el tren del Cesenatico Camping-Village

Tren lanzadera: Desde principios de junio hasta finales de agosto, un tren lanzadera gratuito conecta el camping con las playas y con el centro de Cesenatico. Además, si te gusta ir en bici, puedes alquilar una.

Pet-friendly Village: Se permiten perros pequeños y otros animales domésticos. Eso sí, deben ir siempre con correa y no pueden acceder a la playa. Kiba tuvo su propio kit de bienvenida: un juguete, un recipiente para beber y un porta bolsas.

MI CALIFICACIÓN

Ubicación: 7

Alojamiento en el Cottage Riviera: 7

Limpieza: 9

Servicios e instalaciones: 7

Relación calidad/precio: 7

FICHA DEL CESENATICO CAMPING-VILLAGE

Dirección: Via Mazzini, 182 – 47042 Cesenatico (FC). Italia

Coordenadas GPS: N 44º 12′ 53»   E 12°22′ 44»

Teléfono: (+39) 0547 81344

Web: Cesenatico Camping-Village  e-mail: info@campingcesenatico.it

Categoría: 3 estrellas.

Distancia al centro de Cesenatico: 1.5 km

Distancia a Bolonia: 108 km

Distancia a Rimini: 25 km

Servicios: Acceso directo a la playa. Wi-fi gratuito. Ambulatorio y médico de junio a septiembre. Área deportiva y recreativa (3 piscinas -abiertas desde finales de mayo a principios de septiembre-, 2 jacuzzis, campo de fútbol, cancha de voleibol, pista de tenis, petanca, parque infantil, sala de juegos). Animación. Tienda. Autoservicio de lavandería. Centro Wellness. Peluquería durante el verano. Alquiler de bicicletas. Restaurante-pizzería. Bar. Depósito de seguridad. Servicio de tren lanzadera. Programas de entretenimiento.